La ronca voz de Lauren fue despertando a Camila. No se escuchaba lejana, pero la somnolencia de la castaña era tanta que no conseguía descifrar lo que Lauren hablaba.
Lo que si percibía, mientras sus ojos se mantenían cerrados, fueron las cuidadosas caricias que la ojiverde le daba a su espalda. Sentía la yema de sus dedos seguir cariñosamente la marcada línea de su espina hasta llegar a su trasero semi cubierto por las sábanas para colocar la palma entera sobre un glúteo y acariciar con mucha sutileza esa parte.
Luego volvía al inicio y repetía todo mientras continuaba hablando.
Camila abrió los ojos con pesadez, se sentía sumamente cansada, se había desvelado mucho y los estragos de la actividad física realizada la noche anterior se estaban presentando, le dolían hasta las pestañas.
Pero el tipo bueno de dolor, el que te da una sensación de cosquillas cuando mueves las piernas. Su vientre se contraía cada que percibía esa sensación en sus muslos pues inevitablemente recordaba la noche anterior. El cómo Lauren la había tomado y le había brindado placer y saciedad hasta que ninguno de los dos cuerpos resistió más.
No recordaba nunca haber consumido su energía de esa forma.
Cuando sus ojos estuvieron abiertos en su totalidad y pudo distinguir a Lauren sentada en la cama, todavía desnuda y apenas cubierta de la cintura hacia abajo, mágicamente consiguió escuchar su voz con total claridad.
"Victoria ¿Puedes cumplir una orden si o no?" Su voz se escuchaba serena pero firme, sin embargo su tacto continuaba siendo terso y dulce. "Pon a tu hermano al teléfono." Continuaba Lauren hablando sin darse cuenta de que Camila había despertado y se encontraba escuchando su conversación. "Steven, por favor, salgan ya a Montalcino, yo me quedaré aquí unas horas más.... En cuanto estén ahí instálense en la hacienda y aprovechen el tiempo para colocar el equipo, para que todo esté listo cuando yo llegue ¿Ok?.... Y por favor, haz valer tu autoridad y pon a Victoria a trabajar más y a hacer menos berrinches, que tú seas el director del comercial no le da derecho a cuestionar mis decisiones... Pon orden en tu equipo Steven, no me defraudes."
Luego de un intercambio de palabras más, Lauren colgó su llamada telefónica y dejó su celular en el mueble a lado de la cama para después llevar su mirada en dirección a Camila, a quien se sorprendió de encontrar despierta.
"Buenos días" Saludó Camila desde su sitio, quería levantarse pero sentía su cuerpo pesado.
"Buenos días preciosa." Respondió Lauren encantada con la adorable somnolencia de la castaña. "Es muy temprano, cierra los ojos." Indicó poniendo su mano suavemente sobre el rostro de Camila para que hiciera lo solicitado.
"¿Qué hora es?" Preguntó Camila apartando la mano de Lauren pero se mantuvo sosteniéndola en la suya, muy cerca de su boca.
"Las seis y media." Dijo Lauren. Camila frunció el ceño.
"Teníamos que estar de camino a las siete..." Dijo Camila intentando levantarse pero no pudiendo conseguirlo.
Lauren entonces se deslizó bajo las sábanas y se cubrió con ellas para poder quedar a la altura de Camila y abrazarla, dándole un beso en su hombro desnudo.
"Me duele todo el cuerpo y necesito descansar así que tú y yo nos quedaremos en la cama un buen rato todavía." Declaró Lauren mientras pegaba todo su cuerpo al de Camila, acurrucándose con ella, la mañana estaba algo fría a pesar de que el sol ya había hecho aparición según lo indicaban los rayos de luz que atravesaban las cortinas.
En ese cerrado abrazo, Camila se dio la vuelta con algo de dificultada para darle la espalda a Lauren pero en el proceso rozó accidentalmente con su muslo la entrepierna de la morena, encontrándola con una textura suave y un tamaño reducido.
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Vendedora de Caricias - Camren G!P
Fiksi Penggemar- Te pagaré el triple de tu tarifa normal. -¿Y cómo voy a corresponder tu generosidad? La pregunta salió de sus labios acompañada de una pequeña sonrisa. ¿Qué podría necesitar esa mujer en la cama como para pagar tanto dinero así sin más? - Debes fi...
