"¿Qué estás haciendo aquí?"
Lauren estaba atónita al encontrar a Keana parada justo en la entrada de su hogar.
"Lauren." La nombró la chica observándola desde su lugar. Lauren había detenido el auto a un par de metros de distancia y Keana la miraba a través de la ventana del vehículo. "Me alivia saber que estabas fuera... Empezaba a pensar que no querías abrir la puerta."
"Tendría motivos para no hacerlo." Pensó en responder Lauren, pero no lo hizo, en cambió volvió a repetir la pregunta.
"¿Qué estás haciendo aquí?" Insistió la ojiverde.
Fue entonces cuando Keana abandonó su posición y e acercó al coche.
Sus delicados dedos sostuvieron el borde de la ventana, y acercó su rostro para poder mirar Lauren fijamente.
"Me gustaría que lo habláramos dentro. Si es posible." Dijo con tranquilidad. Sin embargo no pudo evitar ver el ramo de flores que reposaba en el asiento del copiloto.
Lauren siguió la fugaz mirada de Keana, tomó el ramo y lo colocó en su regazo, luego, con un simple movimiento de su cabeza, le indicó a Keana que abordara el auto. La castaña no tardó mucho en hacerlo y de un momento a otro ya estaba dentro del vehículo.
En silencio absoluto, y sin mirar a Keana, Lauren presionó el botón indicado para que el portón se abriera automáticamente y le permitiera avanzar hacia la residencia. La puerta se cerró cuando ambas estuvieron dentro y sin intercambios de palabras bajaron del coche una vez que este se hubo aparcado en el garage.
Una vez más, con sus labios sellados, Lauren hizo su camino con el ramo de flores protegido entre sus brazos hasta llegar a la entrada principal de su casa, no miró hacia atrás en ningún momento, pero estaba plenamente consciente de que Keana la seguía al escuchar el golpeteo de sus tacones en los blancos escalones de su hogar.
"Pasa." Indicó Lauren cuando la puerta estuvo abierta y Keana hizo sus pasos al interior de aquel lugar que conocía tan bien.
Miro al rededor y sonrió. Había muchos recuerdos entre aquellos cristales.
El sonido de las llaves de Lauren la hizo devolver la vista hacia la empresaria, que se encontraba dejando las flores y su llavero sobre una mesa y luego se despojó de su blazer para colgarlo en un perchero.
"¿Quieres algo de tomar?" Preguntó Lauren y Keana asintió.
Lauren no le preguntó que quería. Sabía que aquellas horas, a Keana le gustaba mucho tomar té helado y casualmente, en su refrigerador, Lauren tenía una buena cantidad de esa bebida, tal vez más por costumbre que por gusto propio.
No reparó demasiado en aquello, pues estaba segura de que eran simples detalles que continuaría arrastrando hasta que la presencia de Keana se desvaneciera. Sirvió el té en un vaso al que le agregó un par de cubos de hielo y al volver a la sala de estar se encontró a Keana sentada en uno de los sofás, observando una fotografía de Lauren con su familia, la cual había tomado de un mueble cercano.
"¿Cómo están tus padres?" Preguntó Keana luego de recibir de las pálidas manos de su ex novia aquel vaso de té.
"Están bien, gracias." Respondió Lauren con amabilidad, pero con un tono serio impregnado en su voz, al igual que en su rostro que se mantenía inexpresivo. Keana le dedicó una sonrisa apenas perceptible y Lauren tomó asiento a su lado.
"Me da gusto escuchar eso." dijo la castaña y Lauren asintió con la cabeza, presionando sus labios en un gesto que denotaba impaciencia.
"Perdón Keana. Pero estoy segura de que no viniste aquí a preguntar sobre mis padres, a los cuales apenas conociste... Así que, lo que tengas que decir, dilo ahora porque tengo algo importante que hacer." Expresó Lauren de la manera mas amable que le fue posible.
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Vendedora de Caricias - Camren G!P
Fiksi Penggemar- Te pagaré el triple de tu tarifa normal. -¿Y cómo voy a corresponder tu generosidad? La pregunta salió de sus labios acompañada de una pequeña sonrisa. ¿Qué podría necesitar esa mujer en la cama como para pagar tanto dinero así sin más? - Debes fi...
