Capítulo 16

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No siempre dejo notas al incio de los capítulos pero hoy lo merita. ¡Gracias MB! Por el maravilloso video que hiciste para Vendedora de Caricias y por la bella persona que has sido conmigo todo este tiempo.

Narrador Omnisciente

Un suave tintineo provocó que los ojos de Camila se abrieran lentamente.

La luz era tenue lo que significaba que recién estaba por amanecer. Había dormido muy pocas horas pero aún así, como prácticamente cada noche que había dormido con Lauren, se sentía descansada y con mucha energía para comenzar un nuevo día.

El cielo que cubría Pisa aquella mañana lucía un precioso color rosado que Camila pudo percibir a través de las puertas abiertas del balcón, justo ahí, precisamente, se encontraba Lauren.

Llevaba puesto su pantalón de pijama, pero se había quitado la playera y en su lugar llevaba puesto un sexy top negro que le cubría el pecho, sus pies la llevaban descalzos de un lado a otro en el espacioso rectángulo que conformaba aquel bonito balcón.

Camila se acomodó en la cama para quedar sentada en medio del colchón y tener una mejor visión de lo que había afuera. Además del bonito y redondo trasero de Lauren, el cual quedó perfecto a su cuadro de visión cuando se inclinó hacia el frente, la castaña vio que en el balcón había una mesa de madera cubierta con un mantel blanco, y sobre esta un sustancioso desayuno que provocó que su estómago gruñera de forma sonora.

Como si hubiera percibido su mirada, Lauren levantó la cabeza y sonrió al encontrar a una despeinada Camila observándola dentro de la habitación. Sobre la mesa, dejó una taza de porcelana blanca y luego se dirigió al interior del cuarto para darle los buenos días a su preciosa adicción.

"Buongiorno, principessa"

Camila no necesitaba ser experta en idiomas para entender lo que Lauren le había dicho, por lo que la frase acompañada de esa mirada y esa sonrisa coqueta la puso de muy buen humor. Que bonito era despertar y ver todo aquello, un pintoresco cielo europeo, un desayuno que olía delicioso y una hermosa mujer dándole los buenos días en italiano.

Aunque claro, Lauren no sólo era una hermosa mujer.

Era la mujer que Camila amaba.

La mujer que sin tener idea, se había adueñado del corazón de una vendedora de caricias.

"Buongiorno bella." Respondió Camila.

La castaña estiró su brazo en dirección a Lauren, que ahora se arrodillaba sobre la cama para poder llegar hasta ella entrelazando sus dedos.

"¿Descansaste?" Le preguntó Lauren dejando un beso en el dorso de su mano.

"Como un bebé." Afirmó Camila.

Lauren se quedó en silencio mirándola a los ojos con una ternura de la que ni siquiera ella era totalmente consciente.

"Que bueno Camz, me da gusto."

Sin pedir permiso, ni medirse, ni siquiera haberlo pensado, Lauren se inclinó y dejó un corto beso sobre los labios cerrados de Camila. Un piquito dulce que provocó un sonrojo en las mejillas de la castaña.

"Hay un desayuno esperándote, así que ve a cepillar esos dientes, que pronto tenemos que salir para ir a la torre." Sentenció Lauren y Camila asintió con la cabeza.

Se bajó de la cama mientras Lauren se quedaba sentada en el borde de la misma y antes de que se pudiera marchar, recibió una coqueta y suave nalgada en su glúteo derecho.

Sorprendida por la acción, Camila negó con la cabeza mientras una sonrisa coqueta y nerviosa se escapaba entre sus labios, la cual era una perfecta replica que Lauren había reflejado en su propio rostro mientras la observaba marcharse.

Vendedora de Caricias - Camren G!PHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora