Narrador Omnisciente
"¿Qué?"
"Nada"
Lauren sonrió, sus ojos habían estado fijos en el rostro de Camila quizá por demasiado tiempo, pues provocó un sonrojo en las mejillas de su novia y que esta se extrañara por aquella prolongada mirada por parte de la empresaria.
La morena había pasado por ella al restaurante donde había pasado la tarde con Dinah. A Lauren le había dado mucho gusto poder saludarla luego de aquella vez en que se conocieron.
Esta vez, se saludaron de manera cortés y las tres compartieron risas al hacer memoria de aquella tarde en la oficina de la presidencia, cuando se había armado un gran lío de malentendidos que había terminado por aclararse y que había dado como resultado el origen de su relación con Camila.
La joven Jauregui no cabía de la felicidad desde entonces, y cada día que pasaba se sentía más y más enamorada de la chica con la que compartía sus días, Camila era increíble y se había convertido con mucha facilidad en lo más preciado para ella.
Era tan así, que consideraba su misión diaria el tener a Camila lo más feliz y satisfecha posible, la llenaba de detalles, la procuraba, la protegía de todo. Quería que Camila se sintiera amada y segura a su lado, y se sentía realizada cuando Camila hablaba con ella y le decía que la amaba y que nunca se había sentido tan bien con alguien, que nunca se había enamorado de la manera en que ahora se encontraba.
La ojiverde era consciente de la responsabilidad que sus palabras implicaban, había conocido la primera cara de Camila, la que se llamaba Karla, la que se mostraba fría, directa, decidida, y que se rehusaba firmemente a dejarse llevar por sentimientos como el amor. Conocía, de su propia voz, los temores y desilusiones con las que esa mujer cargaba y se sentía honrada de ser ella a quien Camila le había permitido derribar sus murallas y poder acceder a su corazón.
Camila era de lejos una de las personas más bellas que Lauren había conocido, y no era sólo por su evidente atractivo físico, sino por su sensibilidad, su bondad, su increíble capacidad de perdonar, su madurez, su resiliencia. Camila tenía un sinfín de cualidades que habían hecho que Lauren terminara perdidamente enamorada de ella y por ningún motivo se perdonaría el perderla.
"Lo estás haciendo de nuevo." De pronto, la voz de Camila sacó a Lauren de sus pensamientos.
"¿Qué cosa?" Preguntó desconcertada.
"Mirarme así." Contestó Camila sonriéndole. "Casi se te cae la baba."
"Bueno, esa es culpa tuya. ¿No lo crees?" Le respondió Lauren recobrando la compostura y acomodándose sobre su asiento.
Luego de haber paseado la tarde entera, Lauren había llevado a Camila a cenar a un lujoso restaurante. La realidad era que la morena no quería parecer pretenciosa, pero quiso llevar a Camila a ese restaurante por la increíble vista que tenía de la ciudad.
El invierno estaba a la vuelta de la esquina y no podría llevarla durante aquella estación porque las nevadas eran intensas y esa zona del restaurante siempre la cerraban.
Aún así, el frío era casi palpable, por lo que ambas estaban bien abrigadas mientras disfrutaban de la vista panorámica de Vancouver.
Lauren no recibió una respuesta, al menos no una verbal pues lo que Camila hizo fue tomar su rostro delicadamente entre sus manos y depositar un beso cálido en sus labios. Lauren casi se derritió en ese beso. Camila tenía un poder sobre ella del que estaba segura que no era consciente.
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Vendedora de Caricias - Camren G!P
Fanfiction- Te pagaré el triple de tu tarifa normal. -¿Y cómo voy a corresponder tu generosidad? La pregunta salió de sus labios acompañada de una pequeña sonrisa. ¿Qué podría necesitar esa mujer en la cama como para pagar tanto dinero así sin más? - Debes fi...
