29- Persecución

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______ Es hermoso el conjunto. Te irá bien____ Kristal no pudo evitar que las palabras sonarán forzadas.

Sólo de pensar en Sophia con Guilio en la cama le entraban deseos de vomitar y furia. O que el oji azul besará a su esposa como la había besado a ella. Era insoportable el rumbo de sus pensamientos. Y deseaba que la mujer frente a ella fuera una perra, pero desde que la conoció en la cena no pudo ni siquiera odiarla porque se veía una mujer dulce y hermosa. Sin dudas Guilio podría enamorarse de ella.

______¿ En serio lo crees?____ Sophia le sonrió y ella tuvo que tragar y desviar la mirada para poder responder.

_____Claro, eres preciosa.

_____Gracias tú también lo eres. Si quieres preguntamos sí tienen dos conjuntos iguales.

______No te preocupes, yo...____ me están esperando afuera______ Kristal salió torpemente señalando hacia afuera de la tienda.

_____Ah claro nos vemos otro día_____ Sophia volvió a sonreírle y Kristal se pregunto internamente como no se cansaba de ello.

Ya afuera de la tienda pudo respirar con normalidad, sin saber que llevaba reteniendo involuntariamente el aire que tomaba. Y fue hacia el parqueo, dónde el guardaespaldas la recibió extrañada.

______¿ No compro nada Señorita?

______No, ahora recordé que quede con mi padre para almorzar.

El hombre asintió abriéndole la puerta de atras ayudándola a entrar y él se subió después arrancando. El trayecto a la mansión fue silencioso. Kristal se debatía internamente si llamar a Guilio, desde anoche no dejaba de pensar en él y en lo que le dijo. Si se ponía a indagar igual no creía que encontrará mucho ya que Katekechi prácticamente le construyó una nueva vida, cosas del dinero. Pero aún así el japonés le podría hacer algo.
Su debate mental fue interrumpido con el brusco frenazo que dió el auto al doblar una manzana. Suerte que se había puesto el cinturón de seguridad. Roqui se había golpeado la frente con el timón y estaba aturdido mientras el otro guardia sacaba su pistola para enfrentar al dueño del auto que se había atravesado bruscamente. Kristal también sacó su arma y se desabrochó el cinturón con el corazón a mil.

______Quedese aquí señorita______ ordenó el hombre mientras se bajaba.

Pero tan pronto como vio la figura de Othani salir, bajo el arma. Mal por él porque el japonés le disparó directo en la cabeza tomando por sorpresa al pobre hombre.

La muchacha con extremado cuidado se dirigió hacia la otra puerta trasera, aún tenía unos minutos valiosos antes que el japonés llegará al auto por lo que se quitó los tacones y abriendo sin importarle los carros que pasaban corrió lo más fuerte que pudo. Escuchando el sonido de dos disparos en su espalda y las personas corriendo de un lado a otro. La suerte fue que era una zona cercana a un mercado, que el mar de personas le impidieron al japonés seguir a la muchacha, la cuál se metió en un puesto de una mujer que vendía telas y señalando con la pistola que no gritara tomo tres de ellas y se cubrió el cabello.

______¿ Cuánto por este vestido?_____ Kristal señaló un vestido largo árabe y la mujer anciana muerta de miedo se lo dió solo pidiendo que no la matará.

La muchacha se cambió rápido y guardo la pistola debajo del vestido, le dejo un fajo de billetes a la vendedora y el resto lo guardo dentro de su sostén y en el elástico de sus bragas cargo el móvil dejando el bolso que ya lo necesitaba y salió de allí como una musulmana.

Habían varios hombres de Othani en el lugar que le pasaron por el lado corriendo mientras gritaban maldiciones.

Kristal de todo aquello lo único que se preguntaba mientras huía, era hasta que punto sabía Katekechi de lo de hoy. Desde cuándo Othani había pasado a ser su salvador a perseguirla.

Estaba muy confundida, pero si algo había aprendido en todo este tiempo era a no confiar ni en la sombra que uno camina.

Con eso en mente paro un taxi y se alejó lo más posible de allí llamando a la única persona que la ayudaría.

Guilio en su despacho en la empresa no dejaba de darle vueltas a lo que había dentro de la carpeta que Sebastián le dió en la mañana.

Greta Maccini aún era un misterio lo único que salía era que provenía de Italia de un orfanato a las afueras del país llamado "La Señora de la Misericordia" y que se había graduado en economía y había hecho cursos en Gestión de empresas.

No salía en el expediente cómo había conocido al japonés ni nada del secuestro que ella le había comentado, ni tampoco lo de su madre. Algo estaba escondido y lo averiguaría.

Llamo a la secretaria y le ordenó que organizará una reunión con Katajechi para los primeros pasos del proyecto en común. Y cuando la mujer salió del despacho miro en el fondo de la carpeta que estaba anotado el número de Greta y lo registro para luego marcarle, pero la muchacha no le contestaba. Decidió enviarle un mensaje probando su suerte.

" Necesito verte de nuevo"

Pero no optubo respuesta y guardo el móvil resignado.

Después de eso Guilio se dedicó a seguir su agenda y luego recibió una llamada de Víctor Carruzo que lo dejo extrañado, ya que este solo llamaba cuando habían problemas.

______¿ Qué pasa Carruzo?

______Yo también me alegro de poder hablar contigo____ respondió sarcástico____ En fin como sabes tenemos una emergencia.

_____¿De que se trata?

______Aparecio Lombardi de su largo viaje hacia no se sabe dónde.

Guilio se enderezó en su silla giratoria sorprendido.

_____Me estás jodiendo.

______Eso quisieras, en fin. Te lo digo por si crees necesario una reunión, sería bueno que tú padre asistiera.

______Veremos. Te mandaré hora y detalles. Gracias por avisar.

Colgó y se quedó mirando fijamente la pared frente a él, sin poder creerlo. El padre biológico de Kristal había desaparecido y aparecido de la nada. Su esposa también era un misterio. Estaban pasando cosas muy extrañas a sus espaldas y tenía un presentimiento de que su padre tenía que ver en todas.

Su móvil sonó esta vez con la respuesta de Greta.

"Muelle como antes pero esta vez no en el restaurante, espérame en la bahía dónde están los yates a las 9:00 pm"

"Ok, ahí estaré" _____ le contesto al momento y suspiro satisfecho de que está vez la mujer no pusiera tantas trabas.

Se dedicó a terminar el trabajo que tenía en la oficina y a las 4: 00 pm cuando fue a salir la secretaria lo detuvo.

_____Señor el señor Katejechi quiere la reunión para el viernes y será él solo ya que la señorita Greta regreso a Japón hoy mismo.

_____¿ Estás segura de que el japonés te dijo eso?______ Guilio la miro extrañada pues hacia una hora antes había quedado con Greta.

La mujer asintió dejándolo confundido. Intento marcarle al número de Greta pero daba completamente apagado. Qué demonios estaba pasando.

Esperaría a las 9 a ver qué pasaba, tal vez todo era una trampa por lo que debía andarse con cuidado.

La criada del mafiosoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora