Guilio recibió una llamada de Greta camino a su cuarto. Le colgó y la muchacha seguía insistiendo, el no quería ver a nadie. Se sentía como una mierda absoluta. Dejo todo el desastre en la sala. Y se encerró en sus cuatro paredes rompiendo todo lo que encontraba mientras gritaba como maniático. No podía controlar el dolor que sentía en su corazón, como si un camión le hubiera pasado por encima.
Tomo la laptop de la estantería y dejándose caer en el piso la prendió para luego colocar el USB que tenía en el bolsillo, dónde habían varios vídeos de Kristal siendo violada y golpeada una y otra vez. Ni siquiera pudo terminar de ver los vídeos cuando dejó el aparato en el piso y se dirigió corriendo al baño a vomitar todo lo que tenía en el estómago. ¿ Cómo pudieron hacerle eso ? . Ella era inocente. ¿ Cómo?
Se limpió la boca y comenzó a golpear la pared del baño con sus puños haciendo que estos sangran. Era más fuerte el dolor que tenía por dentro.
______ Ahhhhh!!!!!______ grito dejándose caer e ignorando los continuos toques de alguien detrás de la puerta que reconoció como su hermano.
Su traicionero hermano.
______¡ Larguense de aquí maldita sea!____ gritó hacia la puerta aflojando su corbata y buscando su cuchillo en la mesita de noche.
Cuando lo hallo acarició su filo con una agria sonrisa.
Deseaba que todo parara, sus pensamientos, sus recuerdos, su sufrimiento. Tal vez el mundo sería mejor si el no fuera Guilio
Bianchi. Guiado por el impulso comenzó a cortar sus muñecas y su pecho, deseando despistar a su cerebro con todo el dolor físico que pudiera.
El sonido de la puerta siendo derribada lo hizo reír.
______¡ Ni siquiera se atrevan a acercarse! ____ amenazó con su cuchillo a los presentes. Su hermano, sus guardias y cuando sus ojos calleron en la mujer que lo miraba con lágrimas y las manos en su boca le tembló la mano.
Kristal no había podido evitar entrar con la excusa de que necesitaba ver urgentemente a Guilio por negocios. Encontrándose a Sebastián completamente golpeado que ni podía caminar. Gracias a él fue que los guardias cedieron, parece que Guilio le había hablado de ella. La mansión era un desastre según los murmullos de los empleados la esposa de Guilio se estaba acostando con Sebastián cosa que la dejo en shock, nunca lo hubiera imaginado, la muchacha se veía tan buena.
Pero se asustó cuando hiba camino a la habitación de Guilio guiada por Sebastián y los guardias, el ruido que provenía del lugar. Cómo huesos rompiéndose. Los gritos del muchacho. Lo cuál la hicieron correr desesperada golpeando la puerta lo mismo que Sebastián y el muchacho negaba a abrir hasta que lograron derribar la madera y lo encontró en el piso haciéndose cortes y amenazandolos con el cuchillo.
No pudo evitar que las lágrimas salieran al verlo así.
______Por favor suelta eso_____ rogo la muchacha intentando acercarse.
_____No des un paso más por favor. No te muevas.¡ Esto es mi culpa!____ suplicó el muchacho herido y ella sin miedo alguno se arrodilló junto a él tomando el arma y quitándosela de las manos con delicadeza mientras lo abrazaba manchandose con su sangre.
Sebastián miraba todo atónito, le partía el alma ver a Guilio roto, él se sentía culpable completamente. Nunca pensó ver a su hermano mayor así. Se alejaría de Italia y de Sofía por su hermano si era necesario. No soportaría que él estuviera así.
Le ordenó a los guardias que dejarán a su hermano solo con Greta Maccini, por la forma en que su hermano reacciono a la presencia de la mujer sabía que ella sería su mejor compañía en estos momentos.
Así que el también salió de allí, siendo ayudado por uno de los guardias que lo dejo en su habitación. Mientras el ama de llaves curaba sus heridas.
Kristal por otra parte se mantuvo abrazando en la misma posición a Guilio como un niño pequeño en busca de abrigo. Lo convenció de darse una ducha en lo que ella recogía el caos del cuarto para curarlo. El muchacho asintió de malas maneras y le hizo prometer que no lo dejaría solo.
La muchacha asintió con el corazón herido. Y cuando él ya no estaba y sintió el sonido del agua callendo. Recogió la habitación, cuando fue el turno de la laptop se fijó que aún estaba prendida con la USB que Guilio había tomado del sobre y cuando la abrió vió que se trataba de videos de ella en su encierro siendo violada. El pesado aparato se callo de sus manos haciendo un horrible sonido al impactar contra el suelo haciendo que Guilio saliera alarmado de la ducha al no optener respuesta de Greta.
______¿ Estás bien? ¿ Qué pasó?_____ se acercó corriendo al ver el estado de nervios de la muchacha.
Y vió el computador roto a sus pies.
______Joder para que lo viste Greta_____ grito Guilio maldiciendo al ver como temblaba.
_____Inmaginate como es para mí ver esto de la mujer que tanto he amado en mi vida. Qué le hallan hecho eso____ Guilio se señaló el pecho______¡ Ni siquiera entiendes lo que se siente! . Yo simplemente si no hubieras llegado yo quería morir . Esto es mi culpa.
_____No digas eso____ susurro la muchacha saliendo de su aturdimiento.
______Es mi maldita culpa. Si yo simplemente la hubiera sacado de este mundo. Mi padre no se hubiera encarnado en ella. Yo también soy un monstruo ____ declaró el muchacho jalandose el cabello y ella lo tomó por las mejillas haciendo que la mirara mientras ambos no podían evitar que salieran las lágrimas.
______Tu no podías saber nada____
_____¡¿ Qué vas a saber tú Greta?!
______Yo lo sé todo porque yo....
_____¿ Tú qué?_____ le gritó Guilio en la cara. Y la muchacha en un impulso no pudo envitar admitir todo.
______Porque yo soy ella... ¡ Yo soy Kristal! ____ gritó la muchacha en la cara de Guillo que se quedó mudo sin palabras.
Al otro lado de la ciudad se encontraba Katekechi con Othani disfrutando del resultado de su plan. Brindando con el wuiski más caro la caída de Dante Bianchi y la ruptura de ambos hermanos. Habían logrado poner a todos dónde querían.
El resto sería cosa de Leonardo Lombardi.
ESTÁS LEYENDO
La criada del mafioso
RomanceKristal es la hija de la sirvienta de una de las familias más peligrosas de Italia, los Bianchi compuesta por el Capo y sus dos hijos varones Guilio y Sebastián, los cuales siempre fueron inseparables con la muchacha, sobre todo el menor que era de...
