Mientras la carrera comienza, noto que Charles tiene algunos problemas con la radio al principio, pero afortunadamente se solucionan rápidamente. El cielo se nubla y empieza a caer una leve lluvia, lo cual me pone aún más nerviosa. Observo con atención cada movimiento de Charles en la pista. En ese momento, se encuentra en la cuarta posición, justo detrás de Carlos. Mercedes, por otro lado, está pasando por una mala racha, ya que Lewis se sale de la pista y pierde el control de su coche. Veo a Toto por la pantalla, molesto, y revienta sus audífonos. Me acerco a él para apoyarlo.
Susie me mira preocupada.
-Si seguimos así -dice- vamos a irnos a la ruina.
Me coloco los audífonos y veo cómo Charles logra pasar a Verstappen, que está liderando. Me llevo las manos a la boca. Escucho por la radio la emoción, veo a Charles en la pantalla cruzando la bandera a cuadros.
-Felicidades -dice Susie.
Toto se gira para verme.
-Haz que firme -me dice
-¿Puedo ir? -pregunto.
Toto asiente, camino hacia donde se están empezando a reunir. Charles estaciona su auto, luego Carlos llega en tercer lugar y Max en segundo. Sus ingenieros los abrazan y ellos los abrazan de regreso. Charles está feliz, se quita el casco y se abrazan entre todos. Me cuelo dentro de la multitud. Al verme, Charles sonríe, se arregla el cabello y me planta un beso en los labios.
-Felicidades -digo- mi campeón.
-Lo hice, mi amor -me abraza.
Charles le da un abrazo a Carlos, Carlos me mira y luego aparta la mirada. Mia se cuela a mi lado, dándome un pequeño empujón.
-Permiso -dice- ¿Qué haces aquí?
-Veo a mi novio -le respondo.
Mientras felicitan a Charles, yo me muero de felicidad por él. Comienzan a entrevistarlo y él sonríe. No puedo acercarme más, así que dejo que disfrute el momento. Toto se dirige hacia mí.
Otra carrera sin podio -dice- Nada mal tenerlo en Mercedes.
-Toto -lo miro- Gracias.
-Toto me abraza por los hombros.
Te has convertido como una hija -dice- Vamos, tenemos que ir a pasar vergüenza con la prensa.
Charles sube al podio y se asoma para ver si estoy allí, levanta la mano y sube el pulgar. Sacudo la cabeza divertida. Suena el himno de Mónaco y después viene la celebración con el champán. Se baja después de unos minutos y nos abrazamos.
-Te lo dije.
Una de las periodistas de F1 se acerca con su micrófono.
-Charles, un gran día para ti.
-Un gran día -dice- Para mí, para mis ingenieros y para Ferrari.
-Has hecho un buen trabajo -dice ella- ¿Has trabajado duro?
-Mucho, todos hemos estado trabajando en el coche, también en el simulador -dice- Ahora que voy a ser papá, me siento más emocionado.
La periodista abre la boca y sonríe.
-¿Charles, vas a ser papá?
-Sí, estaba esperando el momento indicado -me mira.
-Increíble noticia -dice ella- Wow, Charles, muchas felicidades.
Los ingenieros se acercan y lo felicitan. Me quedo en una esquina observando cómo todos lo felicitan.
-Espero que estés feliz -dice una voz detrás de mí.
-¿Perdón?
-Lo que acaba de hacer Charles -dice una mujer de cabello rubio- Cuídate.
Susie frunce el ceño y me hace salir de donde estoy. Charles mira a aquella señora.
-Es la madre de Dafne -dice- Está igual de desquiciada, ven.
-Hagamos algo con la prensa para distraer.
Susie y yo caminamos hacia donde están los demás pilotos y me coloco frente a Lewis, que luce un poco frustrado. Después de una hora, Susie y yo tomamos algo en el Paddock Club.
-Sé que te ama -dice- pero debe hacer algo para quitarte esa familia de encima.
Susie mira su teléfono y me muestra una foto.
-La tomaron hoy -dice- ¿Me permites subirla a Instagram?
-Claro, Susie, está hermosa.
Sonríe y ambas nos damos follow back. Charles aparece después de unos minutos.
-Al fin te encuentro -dice- Ven, quiero que vengas conmigo.
-¿Susie?
-Ve -dice- Ya terminamos la ronda de prensa.
Charles me toma de la mano, me da un beso en la mejilla y al salir del Paddock, aquella mujer nos detiene.
-Charles -dice- Aún no se nota el bebé.
-Lucía -dice Charles- Con tu permiso.
Que le hayas negado la entrada a Dafne y la hayas sacado de tu vida...
-Señora -la interrumpo- Cierre su maldita boca.
Me mira boquiabierta.
-Usted también será inaccesible a este lugar, no se preocupe, pronto.
-Charles se detiene.
--Quiero que estés conmigo siempre, de ahora en adelante -dice- Quiero que ocupes el puesto de Silvia. Quiero que vuelvas a Ferrari
-Charles...
-Ya casi -dice Charles- Estamos por ver y firmar ese nuevo patrocinador.
-¿De verdad, Charles?
Asiente, le doy un abrazo. Pierre pasa a nuestro lado y le da una palmadita en la espalda a Charles.
-Felicidades, papá.
Charles sonríe, me abraza por los hombros y caminamos por el Paddock. Charles tiene una agenda que cumplir, así que me acompaña a la salida. Bruno me saluda.
-Te escoltará hasta tu hotel -dice- Ve con cuidado, te iré a buscar más tarde.
Me da un beso en la mejilla y lo abrazo.
-Te amo -dice- Mucho.
Sonrío y me subo a mi Mercedes.
Sentada en la mesa de mi habitación, hablo con mamá y ella se ve bastante emocionada por el podio. Unos minutos después, Bruno toca mi puerta.
-El señor Toto te solicita abajo.
Vale.
-Cojo mi teléfono y bajo. En el vestíbulo no veo a Toto. Siento un escalofrío en mi cuello.
-Camina con cuidado -dice un hombre detrás de mí- Subirás al auto que está estacionado enfrente.
Aquel hombre me hace caminar hacia al frente, me empuja hacia la camioneta
Entonces, aquel hombre que me había empujado y obligado a subir a la camioneta se dirige a mí con una mirada siniestra y me advierte que no grite.
-Hola linda-dice Dafne-¿Te gusta jugar a quien pierde?
El temor se agudiza en mi interior, y una sensación de desesperación se apodera de mí. De repente, siento que algo suave y húmedo se presiona contra mi boca. Es una toallita que me coloca sobre mi cara. Mi respiración se vuelve difícil, y poco a poco, una extraña sensación de somnolencia y debilidad invade mi cuerpo. Mis fuerzas se desvanecen lentamente.
Intento pronunciar el nombre de Charles, buscando alguna forma de ayuda o consuelo, pero solo logro emitir un susurro. Dafne, con una expresión fría en su rostro, me insta a quedarme en silencio
-"Shhh, duerme..."
En medio de la confusión y la oscuridad que me envuelven, comprendo que he caído en manos de Dafne.
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250 Km Charles Leclerc y Tu
RomanceTu, una periodista apasionada por el automovilismo, recibe una emocionante oportunidad profesional al ser asignada para trabajar con la prestigiosa escudería Ferrari en una revista especializada. Con gran entusiasmo, se sumerge en el fascinante mund...
