III. Capitulo 19

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Charles y yo pasamos unas vacaciones soleadas disfrutando el verano en Sicilia y luego en Saint Tropez. A pesar de que existía la preocupación de que Dafne era un peligro, ambos nos habíamos sentido tranquilos. Nuestro compromiso era apenas el inicio de algo que siempre había soñado. Ya no era la periodista que había sido enviada por una revista francesa a entrevistar pilotos. Mi vida había cambiado tanto en un año y medio que, en ocasiones, todo me parecía extraño. Sin embargo, yo tenía un hombre maravilloso a mi lado que estaba dispuesto a todo por mí. Aunque él tenía una carrera y un sueño con Ferrari, la idea de quitárselo me rompía el corazón.

Una semana antes de regresar a la pista, Charles y yo disfrutamos de un atardecer en nuestra terraza, en Mónaco. El pequeño Charles en sus brazos sosteniendo un mini monoplaza de Ferrari.

-No se ha anunciado nada aún -dice Charles. -Tampoco he firmado aún.

-Se que estás preocupado, tranquilo.

-Solo quiero que estemos bien -se inclina y me da un beso. -¿Tú estás bien?

Asiento y le sonrío. El pequeño Charles alza sus manos y balbucea feliz. Charles le da un beso en la mejilla.

-¿Has hablado con Toto?

-Me ha dejado correos que debo volver-  digo - Silvia no ha dejado de escribirme.

Charles acomoda al pequeño en sus brazos y me mira.

-¿Tú qué quieres hacer, amor?

-Quiero que estemos bien, pero tampoco quiero que hagas algo...

-Oye -me interrumpe-. Ya hablamos de eso.

Asiento, se sienta a mi lado y el pequeño alza las manitas para que lo cargue. Lo lleno de besos.

-Hablaré con Mattia en la mañana -dice. -No te preocupes.

Mientras la noticia de nuestro compromiso se hacía cada vez más evidente, la presión por un anuncio que cambiaría la F1 se hacía más real. Al día siguiente, Charles y yo tenemos un desayuno en las afueras de Mónaco. El pequeño Charles se había quedado con Sofía. Charles bebe de su taza y me besa la mano, acariciando mi anillo.

-¿Dónde te quieres casar?

-En la playa -sonrío-. Siempre he querido en la playa.

-Entonces en la playa. ¿Quieres que te ayude a buscar a alguien para organizar la boda?

Charles sonríe, y de un lado al otro, que se me hace un nudo en la garganta.

-Yo me encargaré -digo-. No te preocupes.

Charles es fotografiado junto a mí a la salida y es acorralado por fanáticos. Camino adelante para llegar al auto y contesto la llamada de Silvia.

-Claro, aquí está el texto con la sangría usando guiones y sin comillas:

- Puedo tolerar que me ignores-dice- Ferrari ha terminado contrato con la petrolera, los lazos con Dafne y su padre se han cortado.

- ¿De verdad, Silvia?

- ¿Qué creías? ¿Que dejaríamos ir a Charles así nada más? ¿Dejarle el camino a Toto libre?

- Me alegro mucho, Silvia, ¿Lo sabe Charles?

- No contesta, pero dile que atienda.

Charles se aproxima al auto con una sonrisa en los labios, mirando su teléfono. Me mira boquiabierto, me da un beso y sin decir una palabra me abraza.

-No más - dice- Pensé que no lo lograríamos.

- Charles - tomo su mano. - La decisión que tomes, la voy a respetar.

250 Km Charles Leclerc y TuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora