Mi pequeño llora, su llanto retumba dentro de mí como si me estuvieran clavando una aguja en la piel. Charles se acerca cada vez más.
-Charles, no te acerques más - dice Dafne - ¡O lo tiraré!
Me llevo las manos a la boca para no gritar de desesperación.
-Dafne, tranquila - dice Charles.
Puedo ver detrás de Dafne a una persona que camina sigilosamente. Nos hace una señal de silencio.
-Que siga hablando - dice el policía - Síguele hablando.
Charles se acerca más y es suficiente para que Dafne empiece a distraerse. Carlos viene hacia mí y me abraza.
-No te quiero hacer daño, Dafne - dice - Por favor... solo haz lo que te piden.
-Charles es nuestro bebé - sonríe Dafne - Mira, es igualito a ti.
-Sí - dice Charles - ¿Lo ves?
Ella sonríe y yo me llevo las manos a la boca. Charles está a un metro de Dafne. Aquel hombre está parado detrás. Con cuidado, le coloca algo en los brazos a la altura de la cabeza y con un rápido movimiento suelta al bebé.
-Quieta - dice un policía - No se mueva.
Charles toma al bebé y lo atrae a su pecho. El bebé deja de llorar y yo corro hacia él.
-Oh, mi amor - lo tomo - Mami está contigo.
Charles acaricia su cabecita y me mira, sus ojos están húmedos y brillan. Charles se lleva las manos a la cabeza. Carlos se acerca y le da un beso en la frente al pequeño Charles. Charles me mira con rastro de furia y decepción.
-Solo por protocolo debemos revisar al bebé - dice un policía - La ambulancia viene en camino.
Asiento y Carlos me toma por los hombros.
-Está bien - dice - Todo está bien.
Susie y Toto se acercan a mí y me abrazan.
-He llamado a Sofie y le dije que el bebé está bien, estaba muy nerviosa.
-Hablaré con ella después, no quiero que se preocupe.
Unos minutos después llega la ambulancia y el bebé está en buenas condiciones. Charles está a un lado de la ambulancia con Pascale. Susie se acerca a mí y me da un abrazo.
-Puedes quedarte con nosotros - dice - Toto está preocupado.
-Deberías irte con nosotros - dice Pascale - No debes estar sola.
-Yo me quedo con ella - dice Carlos.
Charles alza la cabeza y me mira.
-¿Podemos hablar?
Asiento.
Charles y yo nos alejamos. Me siento abrumada mientras observo la expresión de dolor en los ojos de Charles. Ver cómo su mirada se oscurece y cómo el dolor se refleja en cada línea de su rostro me parte el corazón. Sabía que este momento llegaría, pero nunca imaginé que sería tan desgarrador y menos en esta situación.
-¿Pretendías ocultarlo toda la vida y hacer como si nada?
-Charles, yo me decidí a decírtelo de verdad.
Él sacude la cabeza.
-¿Todos estos meses Carlos ha tenido el rol de papá?
-No, Charles - digo - Carlos solo estuvo presente en ocasiones.
-Charles - digo - Perdóname...
-No sé ni siquiera qué pensar - dice confundido - Todos estos meses sufrí por saber qué sucedía y...
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250 Km Charles Leclerc y Tu
RomanceTu, una periodista apasionada por el automovilismo, recibe una emocionante oportunidad profesional al ser asignada para trabajar con la prestigiosa escudería Ferrari en una revista especializada. Con gran entusiasmo, se sumerge en el fascinante mund...
