III. Capitulo 12

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Mientras arreglo mis cosas con las del bebé, Charles asoma su cabeza por la puerta con el pequeño en sus brazos. Frunce el ceño.

- ¿Te vas?

- Sí, Charles, esta no es mi casa.

- Pero no puedes quedarte sola.

- Le diré a Carlos que se pase de vez en cuando.

- ¿Entonces te vas para tener privacidad con él?

Me giro para verlo.

- ¿Qué creías, Charles? -pregunto- No estamos juntos.

Charles se mueve y deja al bebé en la cuna, se sienta en la cama.

- Simplemente vas a dejar que lo que una vez sentimos se acabe.

- Charles- lo miro - Me fallaste, entiendo lo difícil que es para mí volver a confiar en ti.

- Dame tiempo al menos, quiero demostrarte que te amo.

Al escuchar esas palabras tan directas, mis ojos lo miran, tiene la vista clavada en el suelo.

- No sé qué es el amor para ti -digo- No soy una prioridad.

- Pero tienes a mi hijo -dice.

- ¿Por eso? -digo- ¿Es por el bebé? Nunca te he importado, Charles. Si buscas una forma de estar conmigo, es porque te sientes culpable.

Charles se levanta, se acerca a mí y me detiene de alistar las cosas, me toma de las manos y me hace mirarlo.

- Nunca dejé de quererte.

- Pero andabas con otra de la mano por todo el Paddock, por todo Mónaco. Has dejado que la prensa me señale, hable y yo no puedo permitir eso.

Charles sacude la cabeza.

- No me digas que es por Ferrari porque me importa una mierda Ferrari y su maldito presupuesto.

- He presentado una carta a Ferrari para hacer el despido del patrocinador, el padre de Dafne.

Charles me limpia las lágrimas.

- No quiero que te pase nada -dice- Me moriría si te sucede algo.

- Charles, ¿por qué no lo hiciste antes?

Charles me mira y no dice ninguna palabra, recojo mis cosas.

- Es verdad -dice- Preferí estar con Ferrari antes de irme a otra escudería, no estaba pensando suficientemente en ti.

- No, pues gracias por decírmelo, no lo sabía.

Tomo a Charles en mis brazos y marco el número de Susie. Ella queda en enviarme un auto en los próximos minutos.

- No te vayas -dice.

- ¿Debo pretender que ahora eres un hombre diferente?

- Tienes razón, soy un imbécil -dice.

Bajo las escaleras y al bajar Pascale sonríe, toma al pequeño en sus brazos.

- ¿Van de paseo?

- No -digo- Ya me voy a casa.

- Oh.

Charles toma al pequeño y le da un beso, aquella escena me hace sentir un vacío. Charles le acaricia la carita y le da un beso en la frente.

250 Km Charles Leclerc y TuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora