Trate de calmarme un poco, mientras las imágenes cobraban vida dentro de mi cabeza.
***
<<No quería que fuera de esa manera>>
Mamá llorando, mientras papá solo estaba sentado en la sala de espera del hospital, Ryu, caminaba de un lado a otro, nadie quería observarme, estaba a salvo, pero Sakura no, era solo una niña, tenía solo diez años, la culpa comenzó a propagarse por mi cuerpo.
Repentinamente salió un médico, mi corazón dejó de latir mientras movía la cabeza de un lado a otro negando.
- ¡No! - Mamá lanzó un grito ensordecedor, mientras la culpa abatía mi cuerpo... No debí, no...
***
Conduje de vuelta a casa, con la mente totalmente nublada, al menos no es alcohol el que está en mi sistema, las lagrimas siguen manchando mi rostro, pero rápidamente las seco.
- ¿Cómo te fue en el yoga? - Mamá hace que me sobresalte de la impresión.
- Me asustaste - Le digo llevándome la mano al pecho.
- ¿Debería? - Me doy vuelta y la enfrento
- ¿Que te sucede mamá?
- En unos días Joshiki... - No dice más y solo se levanta del sofá para subir por las escaleras.
- No fue mi culpa mamá...
- Aún no lo sé - No puedo, no con esto.
- ¿Podrías explicarme mamá?
- ¿Qué? - Su larga y oscura cabellera se balancea hacia a mí.
- Si hubiéramos muerto Ryu o yo, no creo que te comportarás de esa manera ¿Por qué Sakura era diferente? - El rostro de mamá se desencajo, no debí haberlo dicho, mamá ni siquiera se imaginaba que sabía la verdad.
- Jo... Lo siento, perdóname, no quise - Quiso venir a mí, pero simplemente me alejé de ella.
- Ya no importa - Cubrí las lagrimas, no deseaba que alguien me viera llorar - Saldré un rato.
- Jo... Tu padre no está y...
- No es mi problema - Rápidamente salí de nuevo de casa, odiaba dejarla sola, pero lo único que hace es lastimarme.
El corazón dolía, como si algo hubiera sido encajado en él, esta vez no conduje mi viejo Dodge, miré la pantalla del teléfono "Max" ¿Qué pasaría si le llamaba? ¿Atendería al teléfono?
Lo mejor que pude hacer, fue guardar el teléfono, al final de cuentas, soy yo quien debe afrontar con esto.
De camino, encuentro una licorería, no traigo mucho dinero, pero me sirve para comprar un whiskey barato, lo observo mientras bebo en las calles a oscuras.
- Ambos somos patéticos - Le doy un largo sorbo, sin preocuparme por más - Solo servimos para satisfacer una necesidad - Rió al recordar como mi primera vez fue en un sucio motel de mala muerte, como hice el ridículo - No me va a volver a buscar.
Llegó a casa, más ebria y drogada de lo que recordaba, apenas puedo caminar, por suerte las luces están apagadas.
Me siento en la sala, viendo todo completamente borroso, esto es mi vida, a pesar de mi edad, hago cosas que una adolescente descarriada haría, soy consciente de que soy patética, enciendo un cigarrillo mientras más lagrimas surcan mi rostro.
No soy consciente pero al final caigo dentro de un muy erótico sueño, donde un par de ojos verdes me hacen perder la cordura.
***
Han pasado exactamente cuatro días desde la última vez que vi a Max, no puedo sacarme de la cabeza de que he hecho algo completamente estúpido.
- Luces terrible - Liz como de costumbre se sube a mi mesa y me observa fijamente.
- Estoy terrible - Le contesto mientras termino otro capítulo de mi novela semanal - ¿Sabes que es patético?
- ¿Qué? - Pregunta Liz con curiosidad
- Enamorarse por sexo.
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Hidden Sex (Editando)
DragosteEl sexo no es amor... "De vez en cuando te recordaré con aquella vieja canción, dejaré que sus acordes y melodías hablen de nuestra historia, tal vez derrame algunas lágrimas o se me escape alguna sonrisa, pero cuando nuestra canción termine, tú vol...
