Me quede fijamente observándole ¿Que esperaba? Tal vez que me recibiera con los brazos abiertos.
- Hola
Max estaba exactamente igual, casi suelto un suspiro involuntario al verle de nuevo.
- ¿Cómo te ha ido?
Cuantas veces no se lee, que después de una larga separación, cuando se reúnen los amantes, se besan, hasta casi deshacer sus labios.
Eso no pasó, un parte de mi corazón se agrieto mucho más, simplemente no podía creer aquello.
Encendió el auto y emprendimos la marcha, le contaba del trabajo en el periódico, pero él simplemente me ignoraba.
¿Es correcto todo esto? Al volver la mirada hacia él, mi corazón da un brinco y comienza a latir con desesperación.
¿Siempre será de esta manera? Estoy cayendo demasiado rápido ante él, no creo poder escapar.
Sus ojos me atraparon desde aquella fotografía que guarde, todo él es peligroso, es como si estuviera firmando mi sentencia de muerte.
- ¿En qué piensas? - De nuevo esa pregunta.
- Nada - En ti.
Baje la mirada y me concentré en el camino, en la forma en que el sol daba justo en sus ojos... Estoy totalmente perdida.
Cuando llegamos al motel, ni siquiera tuvo que decir más, le entregué el dinero sin replicar, mi cuerpo ardía por tenerlo dentro.
Al entrar en la habitación, algunos recuerdos cobraron vida, decidí borrarlos, no era sano aferrarse.
- ¿Quieres marihuana? - Preguntó mientras me sentaba en la cama
- Sí...
- ¿Te habías drogado antes?
Los recuerdos volvieron a mi mente como dagas, Sakura siendo embestida por un auto, mamá follando con el mejor amigo de papá, el funeral, los días en que casi me enviaban a rehabilitación... Ithan.
- Sí - Simplemente conteste.
- ¿Por qué? - Esa pregunta dolió más de lo que esperaba.
- También casi me hago satánica - Cambié absolutamente el rumbo de la pregunta.
- ¿En serio?
- Fue una etapa dura - Sus verdes ojos me analizaron, trataba de digerir mis palabras.
- ¿Lo sigue siendo? - Sonreí con tristeza.
A veces lo único que desearía, es volver a mi hermosa infancia, cuando tenía cinco años, las cosas parecían tan simples, dormir, despertar por las mañanas, tomar el desayuno e ir al jardín de niños, esperar con ansias a mamá y regresar juntas caminando, para después ver Candy Candy juntas.
- No, ya ha pasado... - Cuando somos niños, ansiamos tanto crecer, pero cuando eres mayor, quisieras volver.
Me pregunto constantemente ¿En qué parte de mi vida, el dolor se volvió algo permanente?
- Me alegra escucharlo - Sonrió, pero esa sonrisa jamás toco sus ojos.
- Tú... ¿Lo habías hecho antes? - Su gesto cambió por completo.
- Estuve en rehabilitación, pero ya paso - Quien lo diría, ambos tenemos mucho más en común de lo que hubiese pensado. Max me dio la espalda, mientras lo contemplaba. Opte por bajar la mirada.
Max se acercó y me tendió una pipa con marihuana, la tomé, pero realmente no sabía cómo hacerlo, sonrió
- Se hace así - Puso su dedo en uno de los agujeros e inhaló, para después soltar el bien ya conocido humo - Hazlo tú.
Así lo hice, al inhalar, sentí el cuerpo más ligero y mi mente disipo todas las dudas, deseaba besarlo.
Así lo hice, me acerqué y tome sus labios, en un beso, duro y apasionado, nuestras lenguas hicieron contacto y me sentí en el cielo.
Hice que se recostará, mientras lo besaba, si pudiera, hubiera muerto justo en ese momento.
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Hidden Sex (Editando)
RomanceEl sexo no es amor... "De vez en cuando te recordaré con aquella vieja canción, dejaré que sus acordes y melodías hablen de nuestra historia, tal vez derrame algunas lágrimas o se me escape alguna sonrisa, pero cuando nuestra canción termine, tú vol...
