Capitulo 13 parte 2

2.8K 89 12
                                        

***

No puedo negar que los nervios dominan mi cuerpo, pero debo calmarme o echaré todo a perder.

- ¿Lista? - Me preguntó Liz cuando salí de retocarme el maquillaje, no quería llorar una vez más.

- Lista...

- Cambia esa cara Jo.

- Lo intentaré - Trate de sonreír.

- Esa es mi chica - Liz se acerco y me dio un fuerte abrazo - Ese imbécil, no sabe de lo que se perdió - Yo creo que si lo sabía y por eso huyo antes de que mi mierda también lo destruyera.

En las novelas de amor, la protagonista se resiste a salir con alguien más, cuando abre su corazón, mágicamente, de nuevo él aparece, pero esto definitivamente no es una novela de amor... Porqué en primer lugar, él no me ama.

El viento soplaba fuerte, estábamos a mediados de Noviembre, el invierno, llegaría muy pronto, pensar que cuando lo conocí, estábamos a mediados de Septiembre, debo dejar de torturarme de esa maldita forma.

Max no volvería y debía seguir con mi vida, sin quererlo, un vacío se instalo en mi estomago, incluso llegué a pensar en la posibilidad de estar embarazada, después de una muy larga charla con Liz, llegué a la conclusión de que solo quería una excusa para volver a ver.

¿Por qué es tan complicado seguir con mi vida? Sé que él fue el primero, pero eso no debería importar, al final de cuentas, yo fui una más en su lista, debe haber cientos de nombres en esa lista.

No he vuelto a probar alcohol, desde aquella fatídica noche en casa de Camila. Jacob salió desnudo en las noticias locales, gracias a la cámara de la patrulla, por suerte, nadie de nuestros padres, ve las noticias.

Me monté en el auto, mientras seguía recreando nuestras aventuras en mi cabeza, definitivamente, sin ellos, no sé qué haría de mi vida, al menos se los dije unas treinta veces aquella noche.

Encendí el auto, mientras una muy conocida canción sonaba en la radio, la maldita se clavó en mí, como daga.

"Sé que me quieres tener, y yo te prometo no hablarte de amor"

"Tengo que advertirte, que al igual no estaré para el amanecer, tienes que saber que solo te quiero para una vez, pero sabes que, dos estarían bien"

¡Maldita canción! Golpe con fuerza el volante, mientras me internaban en el trafico, debía estar conduciendo como una loca.

Cada que veía venir un auto negro, ponía mi mejor cara, pero admitámoslo, vivir en una ciudad con al menos un millón y medio de habitantes, con al menos la mitad de esa población con autos y un cuarto con autos negros.

Debo dejarme de torturar de esa manera, él se fue y nada puedo hacer más. Las malditas lagrimas amenazaban con salir de nuevo.

<<¿Que espera?>>

<<Mucho más y lo sabes>> - Esa voz... Aún sigue resonando en mi mente ¿Acaso es producto de mi locura?

Decidí concentrarme en el camino, que no duro más que diez minutos, estacione mi auto y al salir, me encontré con un auto demasiado parecido al de Max, pero solo debía ser mi imaginación. El dolor de imaginarlo con alguien más, pudo con casi todo mi autocontrol.

<<!No Jo! Las chicas grandes no lloran>> - Lo repetí varias veces, hasta que por fin lo creí.

Con un fuerte suspiro, entré en la plaza, mientras recordaba, traía un bolso en el brazo ¿Quien podría olvidar algo como aquello? La respuesta es tan simple, Joshiki Calmolt, la reina de las despistadas y las que se enamoran con sexo.

Camine unos pasos, hasta que una escena, acabo, esta vez con mi autocontrol, hacia la segunda planta, ahí estaba él, pero no estaba solo, llevaba de la mano a una chica increíblemente hermosa. De esas chicas, dignas de ganar concursos de belleza, alta, delgada, con facciones realmente finas y delicadas, un cabello tan sedoso y castaño. Sin quererlo así, me observé a mi misma y comprendí todo, Max García, jamás saldría con alguien tan poco atractivo como yo.

Mi corazón se detuvo, mientras gruesas lagrimas recorrían mis mejillas, ellos estaban felices ¿Quien no lo estaría a su lado? Escuchándole reír, perdiéndose en sus cálidos pero insensibles ojos... ¿Cómo es posible que mi mundo se haya destrozado en solo unos instantes? Aquél muro que construí en tan largos años, se vino abajo por una sonrisa de ensueño y unos ojos pecadores.

Ahí estaba, como estúpida, contemplando, lo que muy dentro de mi corazón añoraba, irse con alguien más.

Soy masoquista, pero todas las personas, alguna vez en su vida lo fueron, a pesar del amargo dolor, no puedo despegar mis ojos de aquella escena... Ambos se van acercando - <<!No por favor!>> - Sus labios están a punto de tocarse - << Se está llevando, lo que siempre quise>> - ¡No puedo mirar más!

- ¡No! - Ni siquiera me di cuenta de aquél amargo grito.

Antes de que Max y su acompañante posarán la mirada en mí, comencé a correr, como una total demente.

<<¿Qué he hecho?>>

Cuando me encontré un poco más cerca de la puerta, dispuesta para salir corriendo como una cobarde, un par de manos se situaron en mi cintura.

- ¿A dónde crees que vas? - Me di vuelta y sus verdes ojos, me noquearon por completo cualquier pensamiento lógico.

- Yo... - ¿Qué demonios hago ahora?

- Ella viene en una cita conmigo - Jamás en la vida, había dado gracias a que Jacob apareciera. Max frunció el ceño y me dejo ir.

- Nunca creí que tuvieras esos gustos - Barrió a Jacob con una mirada feroz.

- Calma hombre, que yo no soy el chico - Jacob alzó las manos - Es él - Señaló a un chico a la distancia... Es... Endemoniadamente apuesto, tanto como Harry - Te presentó a Ithan Reyes.

Los ojos caramelo de Ithan, sonrieron, haciéndole parecer aún más dulces, ahora estaba completamente estática, en medio de tres chicos, uno de ellos, gran amigo, mientras, en el otro, acaba de desparecer del mapa, en cuanto Ithan entró en escena.

- Hola... - Creo que soné mucho más boba de lo que creía.

- Hola Jo - Hasta su voz había cambiado, mi corazón traicionero, comenzó a latir, pero esta vez no pronunciaba "Max" en cada palpitar, susurraba, los recuerdos de un bello pasado.

Hidden Sex (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora