Capítulo 22

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Ya me habían hecho todas las pruebas y confirmaron que no tenía nada. Estaba perfectamente sana. Sin embargo por orden del médico Sanders debía quedarme en la clínica hasta el mediodía, en otras palabras me habían echado a perder el fin de semana. Cuando desperté Amber apretó un botón y en unos minutos llego una enfermera con mi desayuno. Lo dejó sobre mi cama. La bandeja tenía queso blanco, tostadas, gelatina, jugo de naranja natural, un cupcake y una pera.

-Buen día monstruito, papá llegará más tarde-. Dijo Amber -Tu desayuno se ve delicioso-.

-Pero no tengo hambre, creo que se pasaron con el suero.

-No lo creo, además el médico me dio ordenes precisas, dice que primero bayas al baño a hacer lo que debas hacer y que luego desayunes todo porque no puedes ir al baño hasta que haya pasado una hora desde que desayunaste. La verdad es que no entiendo porque pero por algo él es el médico.

-¡Que regla tan tonta! ¿cual es el problema de ir al baño luego de desayunar?-.

-Yo que voy a saber pero me dijo que era muy importante.

Ese medicucho lo tenía bien planeado. Sabía que luego de comer todo ese desayuno yo iría al baño para purgarme. Lo tenía bien pensado. Era una trampa, pero yo era más fuerte que él. Seguramente había puesto cámaras de video en la habitación para filmar mi reacción. Yo no caería en su trampa, claro que no. Me comería el bendito desayuno como una persona cualquiera así no levantaba sospechas y no podía seguir insistiendo con lo mismo porque no tendrían pruebas. Pero me molestaba tener que comer todo por culpa de ese medicucho de cuarta.

-¿En que estas pensando que estas tan callada?-.

-En nada, dame eso, me lo comeré todo.

Esa bandeja era un insulto al buen gusto, el queso blanco tiene alrededor de 54 calorías cada cucharada, el pan integral otras 50, la gelatina unas 29, el jugo unas 60, ese único cupcake alrededor de 300 y la pera unas 60. Pretendían que solo de desayuno comiese más de 500 calorías, aún me costaba creer que hubiese gente tan inconsciente y que además tengan un título en medicina. Seguramente ese título era comprado o impreso, nadie en su sano juicio puede comer esa cantidad de calorías en tan solo un desayuno. Después se sorprenden de la tasa de obesidad que hay en el país cuando los médicos son los que te impulsan a eso.

-Estoy esperando...-. Dijo Amber.

-OK, YA VA-. Tenía muchas cosas en que pensar como para que además Amber me estuviese molestando. Empece por mi peor enemigo. El cupcake. Era de chocolate con chispas y crema. Debo admitir que era delicioso pero sentía que comer ese cupcake era como comer un dulce veneno, poco a poco te mata, después de todo la Angelina Jolie es considerada la mujer más bella del mundo y en su abdomen tiene tatuado "lo que me nutre me destruye". Cuando termine con el cupcake le unte el queso blanco al pan y tome el jugo. Por último me comí la gelatina y al final la pera. Era lo primero que comía sin ir al baño a vomitar y la verdad es que me sentí culpable. Sentí que no valía nada como persona y que ahora que estaba gorda valía menos aún. Por fin entendí a que se refería Rebecca cuando me dijo que ya estaba adentro. Entonces recordé lo del concurso, debía subir alguna foto.

-Amber, pasame mi celular-.

-¿Para qué?-.

-Para decirle al rey de España que mi color favorito es el turquesa ¿Qué te importa?, sabes que mejor solo sácame una foto, quiero tener un recuerdo del hospital.- Me saque la sábana para que se me viese el cuerpo. Después Amber me alcanzó el celular y subí la foto a la página.


Alguien toco la puerta y luego entró.

-Hola, permiso-. Dijo Matt.

-Abie, voy a decirle a papá que estas bien pero aquí dentro no tengo señal, mejor voy a la planta baja, tardare un rato-. Dijo mientras se iba dejándonos a Matt y a mi solo para darnos un poco de intimidad.

-Hola-. Le dije tratando de ser cortante, después de todo por su culpa estaba en ese maldito hospital comiendo esas malditas calorías sin poder ir al maldito baño.

-Hola Abie. Amber me dijo que estabas mejor. ¿Te gustaron las flores?-.

-La verdad es que si-.

-Compre las más hermosas que vi para tratar de que se te parezcan.

-Mira, me imagino que este estúpido discurso esta muy ensayado y que has tenido oportunidad de practicarlo con distintas chicas pero quiero que recuerdes que yo ya conozco tus intensiones y no me engañaras como al resto, recuerda que no soy una más.

-Eso de que uso a las mujeres te lo dijeron Rebecca y Conny. Por lo que tengo entendido ellas ya no son tus amigas, osea que estas confiando en extraños, si puedes confiar en extraños ¿porque no confías en mi?-.

-Yo no necesito que nadie me diga nada, por suerte tengo un par de ojos con los que puedo ver los hechos y un cerebro con el que los analizó. Yo misma vi las fotografías en las que estas con otros chicas.

-Es muy fácil sacar conclusiones viendo una imagen pero aunque no lo creas es mucho más fácil escuchar a las personas. Tu no eres una más de nada. Tu eres el comienzo de una posible de lista de chicas de las que me he enamorado. Abie , eres la primera.

-CLARO, NUEVO PREMIO DEL LIBRO GUINNESS DE LOS RECORDS PARA MATT GRIFFIN, EL HOMBRE QUE SE ENAMORA EN 4 DÍAS Y AL QUINTO TE LLEVA AL SOFÁ DE SU MADRE PARA TENER SEXO-. Le grite sarcásticamente. -Suponiendo que tu versión que no vale dos pesos sea cierta dime, ¿Cómo rayos explicas las fotógrafías?-.

El precio de la coronaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora