01| Un nuevo año

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01| Un nuevo año

|Alexa


—Chris por favor.

—Vamos, Alex, sólo un poco más y ya.

—Pero me duele, ¿podemos intentar otra posición?

—Debes primero dominar ésta, solo un poco más y el dolor pasará.

Respiré por la nariz y solté el aire por la boca así como él me ha enseñado, Christopher empujo un poco más y yo cerré los ojos aguantando el dolor.

—¡Eso es! Si ves que pudiste aguantar.

Gemí al sentir como mis piernas temblaban, el sudor corría por todo mi cuerpo. Estaba cansada, sedienta, agotada y para nada feliz.

—Estoy muy enojada contigo.

—Te lo compensaré luego. Ya verás que en unos meses me estarás amando.

—Claro porque a ti te conviene—gemí cuando él se apartó de mí, un alivio recorrió mi cuerpo y respiré con tranquilidad—no vuelvo a hacer esto en mil años, Christopher Moldovan.

—Lo intentaremos la otra semana—dijo riendo mientras me pasaba una botella con agua.

—Jamás, ¿escuchaste? J-A-M-Á-S—deletreé cada letra de la palabra.

Miré la asquerosa máquina y le di una patada.

¿Cómo es que me deje convencer? Bueno en mi defensa sonaba divertido, pero no. Hacer ejercicio es horrible.

Me duelen las piernas, los brazos, las manos, los glúteos y tengo sed, muchísima. Cuando él me lo propuso pensé que sería una buena manera de pasar un tiempo juntos, ya que con el trabajo y mi comienzo de año escolar eran pocas las horas que estábamos juntos al día.

Pero no, no fue como lo imaginé.

Christopher era un terrible entrenador, me hacía hacer sentadillas hasta que no sintiera mis piernas, mis brazos parecían espaguetis y ni hablar de los abdominales.

Definitivamente yo no soy una persona de gimnasio.

Pero lo peor no es eso, para nada. Él quería enseñarme boxeo, según es importante que aprenda a defenderme, después del secuestro me ha costado salir sola de casa, siempre intento hacerlo de día y en lugares muy concurridos.

Entonces mi "adorable" novio decidió enseñarme a golpear a toda persona que se me atravesase.

—Y eso incluye a Ashton.

—Christopher, sólo somos amigos, le dejé claro que soy tu novia—yo seguía desparramada en el piso del gimnasio, no pienso moverme de aquí en horas.

—Conozco a hombres como él, sé que quiere algo más.

—Pero yo no, en mi mente solo está un chico de hermosos ojos azules y enorme pene—me burlé y comencé a reír.

—Sigue hablando, luego no llores cuando éste enorme pene esté profanando tu boca.

Mis ojos recorrieron lentamente su torso, él estaba sin camisa, sudado y con sus músculos hinchados por el ejercicio.

—Me encantaría que profanaras mi boca en éste momento.—La mi mis labios mientras me lo comía con la mirada.

Christopher juntó sus cejas, pero casi de inmediato sonrió y yo me asusté.

—Estamos en el gimnasio—dije.

—¿Así que te gustaría que follara esa rica boca?—Él dejó la mancuerna en el piso y caminó a mi alrededor—tienes una boca muy inteligente, ¿sabías?

Lujuria (2)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora