05| Charla padre e hija
|Alexa
En la biblioteca de la universidad hacía un silencio tranquilizador, me gustaba estar aquí, podía estudiar sin los gritos ni arrebatos de los universitarios ebrios en el campus. Miré un vez más el libro de Sigmund Freud, estaba comenzando a leer sobre él y sobre sus aportes a la psicología.
Yo no soy una amante de la lectura, de hecho soy todo lo contrario. No podía estar horas sentada leyendo sin distraerme o aburrirme.
Irónico porque al estudiar psicología debía leerme ochocientos libros al mes y mucho más.
Pero al ser algo que mi carrera requería no me disgustaba tanto, no podía ser como Meredith. Esa chica podía leer una saga de siete libros sobre vampiros y hadas en menos de una semana y dar una reseña con detalles sobre todo lo que pasó y hablar de eso durante días sin cansarse.
¿Cómo lo hace? No lo sé.
Tomé algunas notas en mi Mac sobre aquel libro que había estado leyendo por una hora. Miré mi celular y eran casi las once de la mañana, tenía media hora para comer e irme a mi siguiente clase. Cerré el portátil y recogí mis cosas para salir de la biblioteca, mi celular comenzó a tocar una melodía que conocía bastante bien, sin mirar el nombre que aparecía en la pantalla contesté.
—Chris—dije mientras caminaba a la cafetería.
—Estaba sentado en la oficina y una pregunta rondó por mi cabeza, ¿qué estará haciendo mi hermosa novia? Así que decidí llamarte.—Sonreí al sentir su voz.
—Hace exactamente dos horas que fue tu última llamada, Christopher.
—¿Y? ¿acaso hay una regla de llamadas? Quiero saber cómo estás.
—Estoy bien ¿y tú?
—Aburrido, hemos tenido reuniones todo el día—sentí como bufó.
—¿Algún problema?—le pregunté cruzando por el pasillo hasta entrar a la cafetería.
—No, es solo que en unas semanas se hará la fiesta de la empresa, todos los años se hace una celebración para condecorar a los mejores empleados y aumentar más sus egos—estaba segura que él tenía sus ojos volteados y una mueca en su rostro.
—Suena divertido—dije en broma.
—No lo es, Max dice que solo es una cena carísima donde toda la gente bebe champagne y hablan de lo maravilloso que es mi padre.
—Te deseo suerte —reí—pagaría lo que sea por verte con ese traje de pingüino sentado bebiendo champagne escuchando a los señores adulando a tu padre.
—Lo bueno es que no tendrás que pagar nada, ya que tú serás mi acompañante.
Me quedé unos segundos en silencio.
—¿Tú qué?
—Vendrás conmigo, Alexa.
—Christopher...
—No quiero quejas, te dejaré dinero para que vayas con tus amigas a comprar el vestido—dijo—espero que sea fácil de quitar, porque te lo arrancaré y te haré mía en cuanto salgamos de ése lugar.
—No necesito que me dejes dinero.
Me gustaba que él se preocupara por mí y mis cosas, pero no puedo permitir que él pague todo.
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Lujuria (2)
RomanceElla fue su más grande Deseo, ahora él será su Lujuria. Luego de un año lleno de odio, amor, emociones inesperadas y pérdidas irreparables. El apasionado romance entre Alexa y Christopher parece cada vez más fuerte e indestructible. Pero, ¿podrá s...
