25| Día de la familia
|Christopher
—¡Frena! ¡Frena!
—¡No me grites!
—¡No te estoy gritando, pero frena!
El auto se paró de golpe y yo respiré tranquilo. Miré la distancia que había recorrido, un nuevo récord para ella.
—Lo hiciste bien—le dije mientras me quitaba el cinturón..
—No vuelvo a tocar éste auto en mi vida.
Habíamos estado toda la semana con las clases de manejo después de sus clases, ella me insistía que no eran necesarias, pero yo estaba seguro que sí.
Ella no puede estar sin saber manejar, y mucho menos debe seguir desplazándose en autobús. No porque sea algo malo, pero ¿una psicóloga llegando a su oficina en transporte público? Eso no se ve bien.
Alexa debe comenzar a dejar aquella vida de pobreza atrás, ya ella no tiene aquellas carencias por las que padeció de pequeña, debe comenzar a mirar hacía una vida mejor, no de lujos, pero sí acomodada.
Y eso se comienza con aprender a manejar y así en un futuro tenga su auto y pueda ir a donde quiera sin depender de una ruta pública.
—Alex...
—No digas nada, es horrible, me da miedo estrellarme.
Ella se bajó del auto y llegó hasta la puerta del copiloto, yo me moví hasta el asiento del piloto y ella entró.
—¿Por qué vas a estrellarte? Para eso te estoy enseñando, para que aprendas a manejar en un futuro.
—No lo sé, solo me da miedo que algo pueda pasar—sus brazos se cruzaron en su pecho mientras que sus cejas se juntaban.
—Es normal, a mí también me dió miedo. Pero es como todo, cada vez que vayas a hacer algo por primera vez da terror, y quizás lo hagas mal, pero en cuanto tengas experiencia lo harás mejor.
—Si, pero ésto puede poner mi vida y la de otros en riesgo.
—Por eso estamos acá en un lugar apartado y alejado de todos, estás conmigo y no dejaré que nada malo te pase. Te lo juro—tomé su mano y la llevé a mis labios.
¿Cómo iba a creer que dejaría que le pase algo? Si hacía ésto es para su bien, para que no dependiera de nadie, para que avanzara en la vida.
Vi como dejó salir un suspiro.
—Está bien, seguiré con las clases de manejo.
Le sonreí y dejé un beso en su frente.
—Ya verás que no te vas a arrepentir.
Manejé directo a su apartamento, pero antes de llegar recogimos a Scarlett quien tenía su auto destartalado en el taller, así que estaba sin transporte quien sabe hasta cuando.
Al llegar al edificio ellas salieron de inmediato hasta el ascensor, mientras que yo caminé con parsimonia detrás de ellas, hasta que algo, o más bien alguien llamó mi atención.
—Suban ustedes primero, olvidé comprar algo.
Vi como Alexa juntó sus cejas.
—¿Qué se te olvidó?
—Algo, cuando suba te lo enseño.
Scarlett, quien estaba a su lado, le picó las costillas con su codo.
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Lujuria (2)
RomanceElla fue su más grande Deseo, ahora él será su Lujuria. Luego de un año lleno de odio, amor, emociones inesperadas y pérdidas irreparables. El apasionado romance entre Alexa y Christopher parece cada vez más fuerte e indestructible. Pero, ¿podrá s...
