· Narrado por Judith:
Desperté a la mañana siguiente con mi cabeza sobre el torso de Alan, teniendo papeles desordenados sobre el mío. Dylan parecía no estar en la habitación, por lo que me levanté a revisar los alrededores del motel, incluyendo la cafetería. Podría comprar café para los tres.
Agradecí que la camiseta de Alan me quedase un poco más grande de lo normal, hacía bastante frío a esta hora de la mañana. Concentrada en aquello, casi no distingo las voces conocidas que me hicieron detener mi camino. ¿Qué hacen Raquel y Lucas aquí? ¿Y con quién hablan? No veo bien, pero ese no es Dylan.
-- Ya te he dicho que sí, pero estando así de cerca de la academia pueden descubrirnos --¿Raquel?--.
-- Ese no es mi problema, hemos pedido refuerzos y Thiago os ha mandado a vosotros, así que las quejas al de arriba --era uno de los de ayer, el más mayor de los tres--.
¿Quién era Thiago?
¿Qué hacen Lucas y Raquel colaborando con él?
¿De verdad teníamos razón Alan y yo?
-- Cariño, no te preocupes, Nadia no se entera de nada, está estudiando todo el día --Raquel soltó una risita--, y Judith y Alan están juntos por ahí, seguramente se hayan escapado a ponerse finos en un hotel. Estamos seguros, no pasa nada.
-- Vale --suspiró--. ¿Qué tenemos que hacer?
Después de eso, el hombre les explicó todo lo que Alan y yo hicimos con ellos, y cómo han esperado refuerzos antes de atacar. Sabían que estábamos por la zona, pero no el lugar exacto. Quedarme a escuchar el plan hubiese sido perfecto, si no hubiese visto a Dylan saliendo de la cafetería, distraído por los cafés que llevaba en la mano.
No podía arriesgarme a llamarle, haría demasiado ruido. Comencé a mandarle mensajes, consiguiendo que parase mientras yo rodeaba el motel para evitar ser vista. Eso, sumado a que pocas veces he llevado ropa tan informal en la academia, sería suficiente para aparentar ser una persona sin relevancia.
De hecho, para cuando había llegado junto a Dylan, pude ver cómo se empezaban a meter en la habitación del hombre mayor.
-- ¿Qué te pasa? No has escrito absolutamente nada con sentido? --Guardó su teléfono, ofreciéndome uno de los cafés--. Parece que te hace mucha falta.
-- No es eso, pero gracias --cogí el vaso--. Mejor vamos a la habitación, porque no te lo vas a creer.
-- Bueno, sea lo que sea, no puede ser tan malo como lo de ayer --supongo que estaba intentando tranquilizarse--.
-- Esa es tu opinión --abrí la puerta, dejando que pasara. Alan ya estaba despierto, aunque no parecía que llevase mucho tiempo consciente--.
-- ¿Dónde os habíais metido? --Cogió uno de los cafés que le ofreció Dylan-- Gracias.
-- Cuando me desperté Dylan no estaba, así que salí principalmente a comprobar si estaba vivo --me senté en la cama--. Alan y yo teníamos la teoría de que Raquel no estaba del todo de nuestro lado, por eso el venir aquí --ambos asintieron, la noche anterior pusimos a Dylan al día--. Pues no solo nuestras sospechas eran ciertas, sino que Lucas también está metido en el ajo --suspiré--. Lo siento. Espero que las sorpresas de esta semana se acaben aquí.
-- Pero se supone que es nuestro amigo, llevamos conociéndole más de la mitad de nuestra vida --Dylan se sentó de golpe--. No puede ser.
-- Puede que tenga una muy buena explicación --Alan no había movido un músculo--. Pero de momento están decidiendo cómo atacarnos esta noche junto a los que nos robaron los móviles. --Puse mi mano sobre la del ojiazul, comenzando a acariciar--. No os lo diría si no estuviera completamente segura.
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Sunset Academy
Science FictionJudith había llegado a la academia con la esperanza de encontrar pistas sobre la desaparición de su hermano. Mientras estudiaría la carrera de sus sueños, a lo mejor haría un par de amigas. Lo que no esperaba, fue conocer a seres tan especiales como...
