INVITACIÓN

522 73 5
                                        

POV: ETHAN

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

POV: ETHAN.

Una sensación de desasosiego embargó mi sistema, mi madre cruzó el umbral y tras ella un desconcertado Eugene y Jeannette observaron apesadumbrados. Quienes me hacían compañía en el despacho dirigieron una mirada rápida a ambos retirándose con premura.

Genevieve me dedicó una mirada inquisitiva y a todo lo que nos rodeaba tras sus gafas de sol, casi olvidaba su forma tan fría y desinteresada de ser y desenvolverse. Su cabellera platinada muy bien cuidada iba sobre sus hombros, su traje color café con crema negros y stilettos negros hacían parecer como si el tiempo se hubiese detenido en ella, su piel clara lucía joven y saludable. Dio un par de pasos hasta situarse frente a mi con el escritorio entre nosotros y tomó asiento. Se quitó las gafas que cubrían su mirada inquieta y sus ojos verde musgo me recordaron a los de Nick.

-Que pésimo servicio tienes. -soltó despectivamente.

-Es normal que quisieran anunciarte, mamá.-respondí calmado tomando asiento tambien, está ultima palabra casi quemo mi boca, le sostuve la mirada y luego ella interrumpió la misma cambiando de postura.

-Es increíble el parecido físico que tienes a tu padre. -soltó de pronto fijándose nuevamente en mí y con un deje de nostalgia en su voz.

-Debiste avisar que día vendrías y habría estado preparado para recibirte. -respondí obviando su comentario anterior, era un terreno que no debíamos pisar si deseábamos mantener una conversación armoniosa.

-Soy tu madre Ethan, no necesito ser anunciada. Debería poder verte siempre que quiera. -mencionó con autoridad y mi ceño se frunció automáticamente.

-No es que desees verme con frecuencia. -solté a conciencia.

-¿Y quién querría después de lo que has hecho? -refutó con una miranda desafiante.

«Y aquí vamos»

-Solo digo que me gustaría saber cuando vas a aparecerte. -dije levantándome. -¿Te ofrezco algo de tomar? -inquirí dirigiéndome al minibar, necesitaba tomar algo pronto.

-No. Esto no debería tomarnos mucho tiempo.

«Te lo pedimos, señor»

-Perfecto. -llevé un vaso con whisky a mi boca.

-Creí que sería mas complicado dar contigo, por que siempre andas de un lado a otro sin detenerte mucho tiempo, pero es curioso, está vez ha sido de lo mas sencillo ¿Qué te ha hecho pasar tanto tiempo aquí Ethan, que hay de especial en este lugar? -indagó recorriendo el lugar, tocando cosas deliberadamente. -De hecho esto parece más un hogar que un lugar de paso. -me miró fijamente, buscando cualquier alteración en mi rostro. Siempre tan intuitiva, provocadora e inquisidora.

-Solo es trabajo. -declaré imperturbable. Ella no debía bajo ningún concepto saber sobre April.

-No lo sé, no me convences.-aseguró con una ceja enarcada y su dedos entrelazados.

-¿A que has venido? -espeté y ella sonrió irónicamente.

-Lo sabía. Te has enamorado al fin. -concluyó con sorna. Rebuscó en su bolsa y sacó un sobre color beige. Lo extendió y seguidamente lo tomé.

-¿Qué es ésto? -inquirí, devolviendole la mirada sin entender.

-Es una invitación. Nicholas va a casarse... -anunció y mi pecho crujió. -Y quiere que tú seas el padrino. Me imploró que te contactara ya que has rechazado todos sus intentos de ponerse en contacto contigo y solo por él voy a tolerar tu presencia más de lo debido.

«¿Qué carajos?»

-¿Nicholas va a casarse? -repetí perplejo.

-Eso he dicho. -apuntó aborrecida. -Adentro tienes toda la información necesaria. No vuelvas a fallarle. -dijo señalando el sobre entre mis manos.

Me dirigí a uno de los asientos que tenía frente a mí, me sentía mareado. Al perder contacto con ella lo había perdido con Nick, quién apenas era solo un adolescente cuando ocasioné la catástrofe que nos mantenía separados y ahora... Ahora iba a casarse. Había pasado tanto tiempo y yo me había perdido de todo. Dolía. Mi madre seguía allí mirándome y escuché los reproches aún en su silencio. Me quebré.

-Yo...

-Ahora que te has enamorado deseo fervientemente que ese amor te destruya Ethan, que te regodees en tu propia mierda, tanto como tu me has destruido a mí y a mi familia. -puntualizó sin ninguna alteración en su voz, pero cada palabra cargada de un odio desmedido.

Me aterró.

Se fue por donde llegó sin detenerse a mirarme una última vez. Lo agradecí porque no deseaba que me viera deshecho y cayéndome a pedazos.

TERCER ENCUENTRO. (LIBRO I)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora