DEVASTACIÓN

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POV: ETHAN

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POV: ETHAN.

Chequeando el historial de llamadas de April noté que algunas de ellas eran perdidas y de números privados. Intenté hacer memoria si alguna vez vi un cambio extraño en ella, algo, algo que pudiese darme una pista de toda esta maldita locura que me tenía la cabeza hecha mierda.

Eugene entró apresuradamente al despacho con cara de funeral poniéndome en tensión automáticamente.

—¡Es Marcus Davies! Y está aquí Ethan, y April no aparece... —la sangre se me enfrió en las venas y mi mente comenzó a acribillarme con las peores posibilidades...

—¡¿Qué dices?!

—Ghail llamó para saber si estaba aquí... Logró burlar la seguridad, se disfrazó para poder escapar, Ethan. Fue a su departamento y luego de allí perdimos el rastro... Estoy moviendo a todos los hombres para encontrarla... ¡Ethan escúchame..!

Lo dejé hablando solo, salí del despacho tomando mi arma y con el pánico latiéndome en el cuello... lo único que los escoltas debían hacer era cuidar cada paso que April diera y la habían perdido ¡La habían perdido maldita sea! Con ese hijo de puta aquí...

Todo calzó en mi mente, su crisis de asma emocional fue por miedo. Los moretones en su brazo... tenía que encontrarla, no podía ni quería imaginar lo que ese hijo de puta sería capaz de hacerle.

Me subí al Mercedes y marqué a la última persona que se suponía debía haberla visto.

—¡Ethan! Te he estado llamando ¿Por qué demonios no contestas el teléfono? —había estado tan metido en la pantalla de la MacBook buscando detalles que ni me había fijado en el teléfono.

—Ghail no abras la puerta a nadie. Mantente allí con Nathan hasta que todo esto acabe, nadie entra ni sale de tu departamento ¿De acuerdo?

—De acuerdo... Ethan por favor encuéntrala. —pidió con la voz quebrada por el llanto. —Siempre fue él... lamento haberte culpado, por favor... tráela de vuelta...

—Entra en su habitación y busca un billete de 100$ con algo escrito, o lo que sea que no encaje para ti.

—Bien lo haré y te devuelvo la llamada... —estuve a punto de colgar cuando volvió a hablar. —¡Hey Ethan! Logan lo vio hace no más de una hora...

—¿Lo vio? ¿Te refieres a Marcus?

—Si, Logan lo vió y me llamó...

Colgué inmediatamente y marqué el número del rastrero a quién cada vez comprendía menos y odiaba más.

—Buenas tar...

—¡¿Cómo mierdas es que viste a Marcus y no lo cogiste del cuello?!

—¡Dime que tienes a April!

—¡No, maldita sea! ¡No la tengo y es justo por incompetentes como tú!

—¡No me jodas! ¡No tenía ni puta idea de que April había desaparecido! Lo vi cruzar una calle y un segundo después ya no estaba, desde entonces estoy dando vueltas por la zona a ver si doy con él. —se excusó como si me importaran sus explicaciones.

TERCER ENCUENTRO. (LIBRO I)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora