VISITA AGOBIANTE

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POV: ETHAN

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POV: ETHAN.

La claridad me enceguecía, estaba exhausto y apestaba a alcohol. Hace un tiempo que no acostumbraba emborracharme, pero dadas las circunstancias había sido mi único alivio. Me levanté y fui directo a asearme, durante la ducha fría contemplé la idea de irme de una vez y desaparecer de allí lo más pronto posible, pero a mis problemas se sumaba uno mayor... mi madre.

Hacia poco más de un año que no nos veíamos y no solíamos mantener comunicación desde lo que había sucedido años atras. Cuando nos veíamos era por mera casualidad y su total infortunio. Que hubiese llamado a Eugene para decir que quería verme era toda una sorpresa. Significaba que algo había sucedido, algo muy jodido, de otra forma jamás se habría puesto en contacto.

No la culpaba por su actitud de mierda hacia mí. Asumía las consecuencias de mis actos, pero no iba a negar que en lo profundo dolía haberla perdido y con ella a mi hermano menor, Nicholas.

Tenía tres meses de haber adquirido el centro comercial "Cascade Mall" y un mes y medio haciendo remodelaciones. Tenía espacio de sobra que podía aprovecharse para el disfrute y unos cuantos locales más. El cine debía integrarse a las nuevas tecnologías. Era un lugar moderadamente atractivo y agradable, pero deseaba llevarlo al siguiente nivel. Me consideraba amante de la tecnología y sus avances, sin embargo no acordaba con el desprestigio y el desplazamiento del talento humano, en mi opinión este jamás podría ser reemplazado, dado que las maquinas siempre serían maquinas por más que intentasen simular a la humanidad. El personal humano debía capacitarse adecuadamente y mantenerse en ello dependiendo del rubro en que se desenvolviese. Era un lema y una realidad que vivían todos los empleados y quienes formaban parte de "OCCA CONSTELLATIONS ENTERPRISE."

Even Leroy era uno de los arquitectos más importantes en su campo y formaba parte de mi equipo. Un buen amigo en quien podía confiar no solo la infraestructura de los negocios sino también uno que otro problema, además tenía un plus, un par de habilidades que se mantenían ocultas para el resto, pero que me habían sido de provecho. Había estado encargándose de una de las construcciones en Suiza y le había pedido que viniese a encargarse de las reformas y mejoras del centro comercial.

En mi despacho estaba reunido con Even y Joaquín, el antiguo jefe de arquitectos del centro comercial, él exponía los planos del mismo y nos indicaba las debilidades y fortalezas de su infraestructura.

Ya había tenido varios encuentros con este intento de arquitecto cuando le pedí que viniese para obtener información de los locales, sus espacios y remodelaciones haciendo hincapié por supuesto en obtener toda la información posible acerca de uno en especial, uno que se ofrecía al público como boutique.

«Se supone que no hay que pensarla»

—¿Quieres decir que hay espacios que no tienen mantenimiento y están sin renovación hace cinco años?— indagó preocupado Even.

—Si, señor Leroy, el antiguo dueño no podía seguir invirtiendo en remodelaciones o mantenimiento. A sus principales socios y dueños de locales les ofreció financiamientos y bueno... La morosidad en sus cancelaciones no nos permitió seguir renovando.—Even bufó a un costado.

«Excelente gestión Harold» ironicé en mi interior.

—¿Podrías conseguir una lista de todos los morosos? He revisado los libros de contabilidad, pero no existe ninguna acotación de lo que mencionas y es bastante grave. —pedí con serenidad pero firme, el hombre palidecio.

—Disculpe señor, pero Harold no solo era mi jefe, también es mi amigo y creo que si no encontró esa información en los libros es precisamente porque él no deseaba que usted lo supiese para no perjudicar a nadie. No quisiera tener que traicionarle a él y mucho menos tener algún inconveniente con usted por esto. —mostró su aflicción y Even se acercó a él colocándole una mano en el hombro.

—Entonces no fue nada inteligente de su parte haberlo mencionado Joaquín. Aquí no se le esta pidiendo un favor, así que haga su trabajo o bien puede...

—Joaquín no le estoy pidiendo esta información para perjudicar a nadie se lo aseguro. —Even me miró con el entrecejo fruncido. —Asumiré la deuda de estás personas frente Travis, pero necesito saber quiénes son y cuál es el monto adeudado de cada uno. Le repito que no es mi intención causarle inconvenientes a nadie. Así que cumpla con entregarme la información. —fui franco mirándole fijamente mientras Even a su lado compartía su perplejidad.

—Pero Ethan... —comenzó Even a decir algo, pero escuchamos una voz elevarse abriéndose paso y parecía venir a nosotros mientras otra voz un poco más calmada hablaba suavemente, pero no se lograba entender lo que decían.

—¡Que me dejes pasar te exijo! —hasta que estando más cerca se logró distinguir claramente lo que decía esta voz muy reconocida para mí y se abrieron las puertas de mi despacho... era Genevieve Montes de Occa, mi madre.

TERCER ENCUENTRO. (LIBRO I)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora