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Los ojos de Taehyung se llenaron de lágrimas al igual que las que Jisoo derramaba aún dormida. Creía estar preparado para escuchar aquellas palabras pero se dio cuenta de que en realidad nunca lo estuvo.

Jisoo: Yo no lo maté, por favor creanme. —Repitió.— Yo... Yo...

Su respiración comenzó a entrecortarse, su corazón se aceleró y sus súplicas se intensificaron.

Taehyung colocó sus manos sobre el cuerpo de la pelirroja para moverlo con fuerza y que despertara.

Taehyung: Estás teniendo una pesadilla, Jisoo. —Insistió.— Abre los ojos...

Jisoo: Juro que no fui. —Soltó en un grito a la par en que abría los ojos y se levantaba abruptamente.—

Su mirada recorrió todo el lugar con miedo de ver aquel par de ojos causantes de su sufrimiento actual hasta que se topó con los de su esposo. Y por una fracción de segundos, lo desconoció.

Se lanzó al suelo alejándose de él. Taehyung podía ver el miedo con el que lo miraba.

— ¿Está todo bien? —Preguntó su madre al otro lado de la puerta.—

El pelinegro se acercó a Jisoo para sujetarla por los hombros. Su cabeza le gritaba que era su oportunidad para sacar a la luz su verdadera intención, sólo debía hacerlo, debía decirlo.

Taehyung: Estabas soñando. —Habló.— Solo fue un sueño.

Pero ella negó con la cabeza comenzando a llorar.

La madre del chico ingresó a la habitación para encender la luz y acercarse a su nuera para tranquilizarla.

Taehyung: Estaba teniendo una pesadilla. —Le contó.—

— Pobre pequeña, debe sentirse incómoda al estar aquí. Vamos Jisoo, demos un paseo por el jardín.

La pelirroja accedió al instante y se colocó de pie para abandonar la recamara.

— Descuida, yo platicaré con ella. —Le dijo a su hijo antes de salir.—

El pelinegro frotó su rostro por el impacto y la frustración de verla en ese estado.

Taehyung: ¿Por qué no simplemente me lo dices? —Susurró.—

Al costado de la mansión, Jisoo caminaba sin rumbo junto a su suegra, ambas en completo silencio durante un buen rato.

— Debió darte miedo el ruido del viento, ¿Verdad?

Jisoo: ¿Cómo lo supo? —Preguntó sorprendida.—

La verdad era que el ruido comenzó su miedo a lo cual se sumaron otros eventos desafortunados.

— No sientas pena de decirlo, es normal tener miedo, al decirlo no nos vuelve débiles. ¿Quieres contarme que sucede? Te aseguro que no diré nada.

Jisoo: Para ser sincera, madre... Es la primera vez que disfruto de un convivio familiar y quizá eso me hizo traer varios recuerdos del pasado.

— Tu familia es algo indiferente, ¿Cierto? Lo pude ver en tu ceremonia de bodas.

Jisoo: Si, no somos cercanos.

— Por suerte ahora tienes a otra familia contigo. —Sonrió.— No te atormentes por el pasado, eso es algo que le digo a Taehyung. Si vive recordando lo pasado no disfrutará su presente y en su futuro se arrepentirá, es un ciclo del que deben salir, sólo así empezarán a vivir.

Jisoo: Pero hay algunas veces en que inevitablemente el recuerdo viene y el arrepentimiento también.

— Es de seres humanos cometer errores, equivocarse no está mal mientras al final aprendas. Te veo y sé que eres una mujer noble así que no cargues con culpas, que cualquier cosa que te haya sucedido en el pasado no impida que disfrutes lo bueno que llegue y que te sientas digna de merecerlo.

Jisoo asintió ligeramente con la cabeza.

— Ah~ No eres diferente a Taehyung. —Suspiró.— Parece que ambos cargan con muchos miedos. Por eso sé que pueden ser el soporte del otro y la razón por la que olviden esos tragos amargos. Sólo necesitan intentarlo.

Jisoo: Gracias por escucharme y lamento preocuparla. —La miró.— Es algo tarde y debe descansar para recuperar energías.

— No quiero dejarte aquí sola. —Negó.—

Jisoo: Yo también volveré a la habitación, Taehyung debe estar preocupado por lo que sucedió.

Ambas volvieron a sus respectivas habitaciones. Jisoo usó ese tiempo para meditar y regresar los pies a la tierra, todo era un sueño, y debía permanecer así. Ahora se preparaba para la explicación que debía darle al chico si la pedía.

Sin embargo, cuando entró a la habitación, él estaba de pie frente a la ventana y a pesar de su llegada no preguntó algo al respecto.

Jisoo: Lo lamento por despertarte, no volverá a pasar. —Dijo en voz baja.—

Taehyung: ¿Estás mejor? —Se giró a verla.— Así que esto sucede cuando no tomas las pastillas.

Jisoo: Yo, lo hice... Pero no parecieron hacer efecto. —Susurró.— Es sólo que... Perdón, no lo podrías comprender.

Taehyung: Entiendo. —Asintió regresando a la cama.— Ven, tratemos de dormir de nuevo.

Ella se acercó lentamente hasta recostarse a su lado, el ambiente era silencioso pero para nada tenso como de costumbre, sentían como a través de su silencio se decían mucho.

El pelinegro tomó con suavidad el cuerpo de la pelirroja para pegarlo al suyo y poder abrazarla.

Taehyung: ¿Es mucho lo que hay rondando por esa cabecita? —Preguntó.—

Jisoo: Lo que sabes apenas es la punta del iceberg. —Respondió rodeando su cintura con su brazo.—

Taehyung: Después de que te castigaron por intentar escaparte, ¿Qué sucedió? —Sutilmente preguntó.—

Su mano comenzó a hacer trazos imaginarios sobre brazo de ella.

Taehyung: Porque nadie te volvió a ver durante dos años.

Jisoo: Estuve encerrada en una habitación. Solo abrían para darme mis alimentos, ropa y cosas de aseo. —Contó.—

Taehyung: ¿No podías pasear en tu casa?

Jisoo: Decían que solo salir al pasillo sería una distracción y una pérdida de tiempo. Me la pasaba estudiando finanzas y todos los movimientos de la empresa porque sabía que mi nombramiento sería pronto.

Taehyung: ¿Y tus cumpleaños?

Jisoo: Desde que tengo memoria no me celebraron mi cumpleaños, rara vez lo recordaban. Las pequeñas fiestas eran hechas por mis amigas.

Taehyung: ¿Las extrañas?

Jisoo: Sí. —Susurró.— De no ser por ellas hasta ahora no tendría recuerdos buenos y probablemente hubiera enfermado por la presión. Ellas fueron ese pequeño respiro que necesitaba, sólo que ahora ya no está más.

Taehyung: No pareces guardarles rencor.

Jisoo: Ninguna de nosotras podíamos luchar contra mis padres. —Respondió.— Necesitaban salvarse y era mejor eso que cargar con la culpa de la destrucción de sus empresas. Era mi decisión y sólo yo debía pagar el precio.

Taehyung: ¿Haz sabido algo de ellas?

Jisoo: Ni siquiera me atrevo a ver las noticias porque sé que aparecerán. Simplemente quiero olvidarme, olvidarlas será más rápido que superarlas. Cuando vives una vida llena de desgracias, tan solo un poco de afecto se vuelve preciado.

Taehyung: Pues yo me encargaré de llenarte de recuerdos preciosos. —Prometió.— Serán tantos que no recordaras esos tiempos oscuros. Sanaré tu corazón.












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La Venganza || VsooHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora