Juanjo está paseando a los cachorritos por el parque situado enfrente de su piso, cuando ve aparecer a Martin. No quiere que se le note que le gustaría pararse y hablar con él durante un rato.
Martin pretende hacerse el encontradizo con Juanjo, lleva un rato dando vueltas por el parque a la espera de que su ex baje con los perritos. Se le acelera el corazón en cuanto lo ve y de forma calmada, saca el móvil del bolsillo trasero y comienza a fingir que está escribiendo un mensaje. Planea levantar la cabeza justo cuando Juanjo esté a su altura.
Juanjo le ha visto sacar el móvil y piensa que Martin pretende pasar por delante sin decirle nada, fingiendo que no le ha visto y se adelanta cambiando la dirección. Martin levanta la cabeza y Juanjo no aparece en su campo de visión. Lo busca y ve que este ha modificado su ruta. Por un instante, contempla la posibilidad de que su ex no quiere verle ni hablar con él y está a punto de irse avergonzado por tener que recurrir a triquiñuelas de chiquillos.
Sin embargo, ha ido hasta allí para despedirse. Al día siguiente, muy temprano, cogerá un autobús y quiere arreglar las cosas con él. No ha vuelto a verle desde el día del hospital, aunque sí que ha hablado con él a través del móvil en más de una ocasión.
Por lo que al llegar a la desviación que ha cogido Juanjo, corre tras él, temiendo perderlo. En pocos segundos llega hasta quedar a unos diez pasos de distancia y camina detrás de él sin atreverse a acortar la distancia. «¿Qué va a decirle? ¿Cómo va a iniciar la conversación? ¿Va a ser sincero y le va a contar que estaba esperándolo o, por el contrario, le va a soltar una excusa y fingirá que ha sido casualidad encontrarle allí?», se pregunta.
Juanjo frena en seco porque los perritos se han parado para hacer pipí y Martin no tiene tiempo de reflexionar. Ambos jóvenes se quedan de frente mirándose.
—Hola —rompe el silencio Martin.
—Hola, ¿qué haces aquí? —le pregunta Juanjo con altivez.
—Te estaba esperando.
—¿Y por qué no me has llamado?
—Lo siento. Perdona. Me voy. Solo quería despedirme en persona.
—¡Espera! Quería decir que ¿por qué no me has llamado para quedar? En lugar de esperarme aquí sin saber si iba a venir o no.
—Por... —Martin quiere decirle que no estaba seguro de que fuera a aceptar, pero por miedo a que le responda mal, prefiere callarse—. Ya, no sé. He salido a dar una última vuelta y he acabado aquí.
—¿Así qué te vas? ¿Te vuelves con tu familia?
A Juanjo se le rompe el corazón, siente que no ha hecho todo lo posible porque le cojan en el casting y se pregunta qué habría pasado si él mismo le hubiera pedido que fuera. ¿Habría cambiado el resultado?
—No.
—¿No? ¿Y dónde te vas?
—He encontrado un... trabajo.
—¿Qué clase de trabajo? —Por el tono de Martin al contárselo, Juanjo se pone en lo peor.
—No sé si es una gran oportunidad o el mayor error de mi vida.
—Martin, ¿qué has hecho?
—Es un programa de televisión, un reality de esos.
—Joder, tío —le dice, poniéndose la mano en el corazón.
—Ya. Es una locura. Es...
—No lo es. Casi me provocas un infarto... Es la oportunidad que estabas esperando.
—¿En serio lo crees?
—Por supuesto. ¿Cuándo empiezas?
—La semana que viene, pero mañana me tengo que ir para empezar los ensayos de la gala 0.
—Me alegro mucho por ti. Te deseo toda la suerte del mundo.
Se me han ocurrido muchas "maldades" os imagináis que se enamora de alguien dentro del concurso o habla de su ex durante sus ensayos. ¡Ah!, que eso ya lo ha hecho. Bueno, ya veremos. Podéis sugerir ideas.
Y no os olvidéis, ya tenemos a Juanjo en la final, ahora solo nos queda: SALVAR MARTIN.
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La Nave del Olvido
RomanceJuanjo busca un equilibrio entre su vida social y su relación con Martin. Su novio reclama su atención constantemente. Juanjo está absorto en una partida de Catán con sus amigos cuando Martin necesita desesperadamente su ayuda. Las tensiones acumul...
