Juanjo está desayunando cuando el directo de la academia empieza. Ha pasado casi media hora y tiene que irse al curro, pero Martin sigue sin salir de la habitación. Cierra la puerta de su apartamento haciendo malabares con el móvil para que no se le caiga. Sin embargo, hasta que no llega al coche y lo arranca, su ex no hace aparición. Juanjo coloca el móvil encendido con el canal de YouTube y observa como Martin, en bóxer y camiseta, va hasta su armario a coger la ropa de deporte. De camino al trabajo va mirando de reojo como Martin está desayunando. Se preocupa por él, porque lo ve muy serio mientras observa al resto de sus compañeros hablar y conocerse entre ellos.
Durante el resto de la mañana es incapaz de apagar el directo, coloca el móvil en una posición discreta para que sus compañeros no vean lo que está haciendo. Incluso en alguna que otra ocasión coloca el móvil boca abajo cuando ve que alguien se acerca. Ninguno de sus compañeros conoce a Martin, por lo que; aunque alguno haya visto el programa, no lo habrían relacionado con él. Juanjo se traga una clase completa de baile, una de canto y otra de interpretación, sin poder apartar los ojos de él.
Cuando la sala en la que trabaja empieza a quedarse vacía, se sorprende. «¿Qué está pasando?», se pregunta. Sin embargo, hasta que ve a Martin parar sus clases para comer, no se da cuenta de que ya han pasado cinco horas. Apenas si ha avanzado nada y al día siguiente tiene que hacer una entrega. Aprovecha la hora de la comida para recuperar parte del tiempo perdido, en una mano el tenedor y en la otra el ratón. Hace una pausa para ver qué canciones le asignan para esa semana. Serán tres: una individual, otra en pareja y la grupal. Su compañera es Lina, la chica de la eterna sonrisa. Eso le tranquiliza, seguro que ella consigue animarle. A Juanjo la cara de Suzete le suena mucho, está convencido de que la ha visto en algún sitio. Cree que era bailarina en la nave del olvido, pero le sorprende no haber visto a Martin hablando con ella en ningún momento.
Así que se obliga a sí mismo a no conectarse al directo por la tarde para acabar el trabajo. Mas en cuanto sale por la puerta y entra en el coche, vuelve el directo hacia atrás y va recorriendo las clases de baile en las que Martin está. Cuando ya no puede avanzar más se da cuenta de que lleva una hora dentro del coche sin arrancar. Aprovecha que no están enfocando a Martin para volver a casa, los perros seguro que la están liando mucho.
Juanjo que estaba mucho más relajado al ver que Martin se había integrado mucho más con sus compañeros durante las clases. Vuelve a preocuparse cuando después de la cena, Martin se va, solo, a la sala de ensayo a practicar la coreografía individual. Las cámaras le siguen. Juanjo conoce tan bien sus estados de ánimo que es consciente de lo agobiado que se siente. Nunca le ha costado aprenderse un baile, solo con ver un videoclip una vez, ya era capaz de reproducirlo. Sin embargo, parece inseguro y cohibido. Cuando Martin acaba tumbado en el suelo, sin apenas energía y con los ojos llorosos, Juanjo acaba llorando con él. Le gustaría tanto poder atravesar la pantalla y darle un abrazo que hasta duele.
Cuando Martin desaparece de la pantalla, Juanjo grita al realizador que no cambien de cámara. En su lugar ve a Lina va camino de las habitaciones cuando escucha que la canción de Martin deja de sonar en bucle y cambia de idea.
—¡Por favor, ve a ayudar a Martin! —le grita.
Juanjo respira cuando la ve ir en la dirección de su ex. Martin sigue tumbado secándose las lágrimas. Lina va hacia él y se sienta a su lado. Coloca su mano sobre su pecho e intenta consolarle.
—¿Qué te pasa?
—Me he agobiado. No me acuerdo de ningún paso.
—Es el primer día. Queda mucho tiempo hasta el día de la gala. ¿Has grabado lo coreo?
—Sí.
—Échale un vistazo antes de acostarte y mañana seguro que te levantas con otro ánimo.
—¿Tú, cómo la llevas?
—Pues como tú, pero no voy a agobiarme, quedan muchos días.
—Ya, pero mañana ensayamos la coreo por parejas y...
—Por cierto, no te he dicho la ilusión que me ha hecho ser tu pareja.
—¿Así?
—Eres el que mejor baila de todos.
Juanjo ve los ojos de felicidad de Martin, por unos segundos, ya que la luz de la sala de ensayo, baja hasta dejarlos a oscuras.
Primer día en la academia. Os podéis creer que no recuerdo la primera semana de los chicos. Sé que Martin lo pasó mal porque su amiga Lina no entro en la academia, pero poco más. Era esa bonita época en la que tenía vida aparte de OT. ¿Qué voy a hacer cuando acabe? Me voy a tener que desintoxicar o acabaré volviendo a ve alguna de las clases que no vi en directo. Acabará ocurriendo. Todas lo sabemos. ¿Por favor, decirme que no estoy sola?
Salvar Martin. Favorito Juanjo. No os olvidéis.
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La Nave del Olvido
RomanceJuanjo busca un equilibrio entre su vida social y su relación con Martin. Su novio reclama su atención constantemente. Juanjo está absorto en una partida de Catán con sus amigos cuando Martin necesita desesperadamente su ayuda. Las tensiones acumul...
