Hoy es el primer día de clase después de haber vuelto de la boda del año. No he visto a Jungkook desde que llegamos a Seúl, pero sé que ha estado ocupado en sus cosas, entre ellas cobrar el dinero del cheque.
Me partió el corazón tener que contarle lo que hizo su padre, fue nada más irnos de la ceremonia. Sentí miedo en un principio por contarle a Jungkook lo que había pasado, temí que se enfadara por haberle mentido a su padre o por haber aceptado el cheque de dos billones de wones; pero todo resultó salir bien. Bueno, al principio, al chaval le sentó mal lo que le conté de su progenitor, pero luego me sonrió y me dio las gracias por ser tan yo. Creo que en el fondo, ya sabía que me iba a salir con la mía, fuera cual fuera mi modus operandi.
Estoy de camino a la universidad, creo que es de las primeras veces en mi vida que me siento ansiosa por ello. Bueno, mejor dicho, para verlo a él.
Cuando el chófer para el coche delante del campus, me despido de él y de mi hermano y salgo del vehículo rápidamente para dirigirme a la entrada del recinto.
Una gran sonrisa se forma en mi rostro al ver a Jungkook parado en la gran puerta, esperándome. Va vestido con el horrible uniforme de color mostaza y la mochila colgándole de un solo hombro, lleva el pelo revuelto, tan largo que a penas puedo ver sus preciosos ojos, pero sí veo brillar el piercing que le hice en el labio. Cuando me ve, se pone derecho y se recoloca bien la mochila.
Me pongo delante de él, acerco mi mano a su cara y apretujo sus mejillas, haciéndolo poner morritos y lo acerco a mí para besarlo.
Escucho grititos ahogados de otras estudiantes que pasan por nuestro lado y también algún que otro comentario de sorpresa.
— Hola, guapo. — digo cuando nos separamos.
— Hola preciosa. — sonríe él tendiéndome la mano. — ¿Cómo estás?
Entrelazamos nuestros dedos y entramos al recinto, dirigiéndonos a nuestra clase.
— Bien, contenta. — respondo sacándole la lengua a Dohyun, quien hace una mueca de asco al vernos agarrados de la mano cuando pasa por nuestro lado. Luego miro a Jungkook. — ¿Y tú qué tal? ¿Ya cobraste lo del cheque?
Siento el agarre de su mano apretarse y cambia el rumbo de nuestra dirección hacia una esquina, donde nos separamos.
— Sobre eso, Chungha, verás... — carraspea y se pone serio. — Ya tengo lo que quería. He cobrado los dos billones y ya no te necesito más, deberíamos parar con esta farsa.
Mi sonrisa cae en picado al escuchar esas palabras y Jungkook enseguida estalla a carcajadas y se avalancha encima de mí con un fuerte abrazo que no le correspondo, simplemente me quedo inmóvil.
— Es broma mi vida, no pongas esa cara. — escucho otra vez su estúpida risa en mi oreja y a continuación besa mi mejilla como diez veces.
Se separa de mí para volverme a mirarme la cara de estúpida que se me habrá quedado, pero reacciono antes de que se vuelva a reír de mí.
Mi mano se dirige directamente a su entrepierna y aprieto levemente sobre su pantalón, mirándolo con dagas en los ojos. Jungkook retrocede hasta chocar en la pared.
— ¿Qué haces? Estamos en medio del pasillo...
— Como vuelvas a bromear de algo así, te voy a arrancar los huevos del cuerpo con mis propias manos. — susurro acercándome a él, a escasos centímetros de su boca.
Cuando empiezo a notar que se le está empalmando la cosa, aparto la mano y cierro los ojos para darle un beso fugaz en los labios.
— Lindo día, nos vemos en clase. — le guiño un ojo y señalo su erección con la mirada.
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EUPHORIA II, jjk
Fanfiction«Él vestido de traje y corbata y yo con un largo vestido. Sus manos en mi cintura y las mías en su cuello. Los dos abrazados, moviéndonos lentamente al ritmo de la canción. Quizás este es uno de los momentos más mágicos de mi vida. - Hace dos años...
