TWENTY - NINE

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Me acomodo la falda del vestido dando leves palmadas sobre las capas de esta, que son como cinco en total, me llega hasta las rodillas. La parte superior del vestido es ajustada, de manga larga y con un espantoso cuello redondo. La tela es de terciopelo rosa claro.

Nunca en mi vida pensaba que me pondría un vestido así y menos para un fin de año.

El vestido lo ha elegido mi madre, dice que es elegante y discreto a la vez. A mí me parece una horterada como una casa, pero en esta casa, parece que mi voz ya no tiene voto. Cuando he entrado a mi habitación, me lo he encontrado dentro de una caja de diseñador, por lo visto es de una marca bastante lujosa.

Y no es que les importe mucho a mis padres que vaya guapa o no en fin de año, para nada. Lo que les importa es que hoy voy a conocer el fantástico hijo de los Han y quieren que su familia tenga una buena impresión sobre mí.

Los amigos de mis padres, han organizado un fiestón en su hotel. Y con "fiestón", me refiero a una reunión de viejos con dinero. O gente adinerada a la que llaman "sus amigos". A mí no me engañan, si no hubiera cierto interés económico de por medio, no existiría esa "amistad".

— Está muy bonita, señorita Kim. — dice una de las empleadas de la casa, la señorita Yona.

La chica no me debe sacar más de cinco años, de todas las trabajadoras del hogar, ella es la más cercana, es una chica muy mona.

Me volteo hacia ella después de echarme un último vistazo en el espejo y me señalo el moño "elegante" (de vieja) que llevo en el pelo y luego, el espantoso vestido.

— No hace falta que mientas, sé que me queda fatal. — me río para quitarle dramatismo al asunto.

La chica me mira con lástima antes de salir por patas de la habitación cuando escucha los tacones de mi madre repiqueteando por el suelo cada vez más cerca.

En menos de cinco segundos, la mujer entra en mi habitación y se lleva las manos a la boca al verme. Parece asombrada.

— Dios mío, qué bonita estás. ¡Pareces una reina!

Alzo una ceja, realmente confundida. ¿Lo dice en serio o se está burlando de mí? Se acerca a mí y me da un par de palmaditas en los hombros, deslizando sus manos por el terciopelo de mis mangas.

No puedo evitar fruncir la boca, esta mujer me confunde. A veces pasa de mí y esta última semana parece que intente ser la madre del año. Seguramente se ha estado preparando el papel de su vida siendo la madre perfecta para demostrarlo esta noche cuando sus amigos quieran conocerme.

— Tenemos que irnos ya, hija.

Un escalofrío me recorre la nuca cuando escucho su última palabra. Esta tía definitivamente no se encuentra bien.

Me encamino hacia la puerta, huyendo de la loca de mi madre y bajo los escalones que llevan a la sala principal.

Busco a mi hermano o a Hani con la mirada y sonrío cuando los encuentro, están junto a la puerta, esperándonos.

Los dos están tonteando cuando me acerco a ellos, Dohyun nota mi presencia y alza la cabeza. Su simpática sonrisa desaparece para transformar su rostro en una enorme mueca de horror. Después, sus ojos me recorren de cabeza a pies y de pies a cabeza, con descaro.

— ¿Pero qué llevas puesto, mi vida? Qué espanto, vas muy dos mil catorce.

Sonrío mostrándole mis dientes, no es que me alegre que me haya dicho que estoy horrible, sino porque, aparte de hacerme gracia su comentario, espero que el chico con el que quieran juntarme, se asuste tanto como Dohyun al verme.

EUPHORIA II, jjkHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora