Abro los ojos y siento el brazo y la pierna de Jungkook envolverme junto al enorme edredón. Sonrío y me acurruco más cerca de él y vuelvo a cerrar los ojos al sentir su deliciosa fragancia.
Ojalá despertar todas las mañanas así.
Cuando vuelvo a abrir los ojos, el sol ya ha salido completamente y Jungkook no está.
Miro hacia la ventana para comprobar que no esté abierta, deseando que no se haya ido a escondidas.
Me reincorporo y salgo de la cama, sintiendo una terrible hambruna en mi estómago.
Me freno en seco al no encontrar mis zapatillas, sin embargo, veo las Nike de Jungkook.
La puerta se abre de golpe y mi mirada va directa hacia ella. Siento un alivio enorme al ver a Jungkook con una bandeja llena de comida en sus manos.
— ¿Ya te has despertado? — sonríe mostrándome sus bonitos dientes.
Sonrío también y lo acompaño hacia la cama.
— ¿Y este servicio? — pregunto cogiendo un churro de la bandeja.
— ¿Te gusta? — dice dando un mordisco de otro churro. Yo asiento con la cabeza.— Para mi reina lo mejor.
Sonrío y le invito a volver a la cama, donde deja la bandeja con cuidado de no derramar chocolate y nosotros nos sentamos al lado.
— ¿No te ha visto nadie? — pregunto cuando pillo otro churro. — Como te hayan visto, me va a caer el pelo... — murmuro más para mí.
— No, tranquila. Bueno, tu hermano, sí. Pero ha sido gracias a él que te he podido traer el desayuno, Dohyun ha mandado a las chicas a hacer chocolate. — se encoge de hombros. — Yo no sabía que te gustaba tanto.
— Hay tantas cosas que no sabes de mí, Jungkook... — me pongo un mechón detrás de la oreja, haciéndome la interesante.
Jungkook no dice nada más después de hacer la sonrisa más forzada del mundo. También deja de comer y me incita a terminármelo yo sola.
Cuando estoy por preguntarle qué le pasa, abre la boca:
— Tú tampoco sabes muchas cosas de mí, Chung.
Frunzo el ceño, extrañada. ¿Que hay muchas cosas que no sé de él? ¿De qué habla? Yo solo estaba bromeando. Aunque se ha puesto tan serio de repente...
— ¿De qué hablas, amor? — pongo una mano en su espalda cuando baja la mirada.
Su respuesta tarda en aparecer, tanto que me desespero.
— ¿Jungkook, me estás vacilando?
Alza la cabeza para mirarme y aparta la bandeja que nos separa para acercarse más a mí.
Envuelve mis manos con las suyas y da leves caricias con las yemas de sus dedos.
— Chungha. Te quiero muchísimo.
Sonrío como una tonta y relajo los hombros al escuchar eso. Pensaba que me iba a soltar una bomba.
— Yo también te quiero, cariño. — me acerco a sus labios para darle un beso.
Al separarnos, Jungkook aún no ha cambiado su expresión, sigue serio.
— ¿Pasa algo más? — pregunto, rezando internamente que no sea nada malo lo que tenga que decirme. Sus facciones están rígidas, me preocupa que sea algo que joda el momento.
Jungkook asiente con la cabeza despacio y yo empiezo a sentir los músculos de mi estómago tensarse.
Espero en silencio a que hable y tras lo que parecen ser eternos minutos, abre la boca.
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EUPHORIA II, jjk
Fanfic«Él vestido de traje y corbata y yo con un largo vestido. Sus manos en mi cintura y las mías en su cuello. Los dos abrazados, moviéndonos lentamente al ritmo de la canción. Quizás este es uno de los momentos más mágicos de mi vida. - Hace dos años...
