capitulo 24

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Con las llemas de los dedos abrió aquel preservativo, con cuidado se lo colocó, yo solo lo miraba, seguía sobre mi, sin dejar caer su peso en mi cuerpo, regreso la mirada a mi.

-te amo- me repitió mirándome a los ojos
-te amo- subí mis manos a su espalda

Con delicadeza acercó su cadera a mi entrepierna, sentí la presencia de su amigo cerca de mi parte íntima, de a poco la fue introduciendo, no lo voy a negar, fue un poco doloroso, cerré los ojos y los apreté un poco

-quieres que me detenga?- me preguntó al ver mi expresión
-no- dije apretando un poco su espalda con mis uñas

Continúo con movimientos lentos, entraba y salía de a poco, hasta estar completamente dentro de mi, solté un gemido, lo que hizo que él sellara mis labios con los suyos en un beso intenso.
Los movimientos de Salvador aumentaban, eran
más acelerados con el paso de los minutos. De un movimiento me tomó de la cintura, se sentó en la cama y yo quedé sentada sobre sus caderas, él continuaba dentro de mi. Nos miramos un momento a los ojos, colocó sus manos en mis caderas, guiandome para realizar movimientos circulares y posteriormente de arriba abajo, mientras tanto el se perdía en mi cuello, lo besaba, en ocasiones lo mordía con delicadeza, mientras yo me aferraba una de mis manos en su espalda y la otra la enredaba en su cabello, haciendo presión para pegarlo lo más posible a mi cuerpo, aunque realmente era imposible estar más juntos.

Mis movimientos fueron un poco más acelerados, aquel dolor se había convertido en más que placer, no quería parar, mis sensaciones estaban a flor de piel.

-no te detengas- me dijo al oído, lo que me exito aún más. Y así fue, aceleré un poco más mis movimientos, de pronto una sensación explotó dentro de mi, supuse que había llegado al climax, y al ver su expresión, supe que el también lo había hecho, solo incliné un poco mi cabeza hacia atrás, y el reposó la suya en mi pecho.

Después de unos segundos me reincorporé, nos miramos a los ojos de nuevo, acaricié su cabello despeinado.

-te amo con todo mi ser- le dije para después colocar un pequeño beso en sus labios -te amo mi virita- dijo sobre mis labios mientras acariciaba mi mejilla

Con cuidado me quite de sus piernas, me recosté y con algo de pena me cubrí con una sábana, él procedió a quitar el preservativo y colocarlo en una bolsa, se colocó sus boxers y se recostó para abrazarme, nos miramos unos minutos, no decíamos nada, me recosté sobre su pecho y el solo acariciaba mi espalda por debajo de la sábana.
Nos quedamos profundamente dormidos.

A la mañana siguiente desperté porque sentí un movimiento en la cama, mire a Salvador que estaba colocandose su bermuda.

-buenos días amor- me dijo sonriendo -buenos dias- contesté adormilada -ire con el capitán para pedirle que regresemos- tomó su camisa para colocarla -tenemos que recoger nuestras cosas en el hotel para regresar a casa-
-está bien, aprovecharé para bañarme- le dije sentándome en la cama y tapándome con la sábana
-si amor, los demás ya están arriba, voy y regreso a bañarme después de ti- se inclinó hacia mi y me dió un tierno beso en la frente

-te amo- dijo y yo solo sonreí, salió del cuarto.

Sonreí tras recordar la noche anterior. Me levanté, me coloque la playera de Salvador para poder salir del cuarto. Tome mis cosas de higiene y mi ropa, fui al baño, hice mis necesidades y me duche, no tarde mucho ya que era algo incómodo bañarse con movimiento. Salí, seque mi cuerpo, me coloque crema y lave mis dientes, me vestí y salí del baño. Regresé al cuarto, ya estaba Salvador ahí.

-me voy a bañar rápido amor- tomó su toalla -ya vamos de regreso- -ok amor- le contesté y el salió del cuarto para bañarse.

Me maquille un poco, deje mi cabello suelto, guarde mis cosas y las cosas de Salvador , solo deje afuera la ropa que se iba a poner. Después de unos minutos regresó, se vistió, una bermuda blanca, sandalias y una playera sin mangas, colocó un poco de gel en su cabello para acomodarlo, perfume y listo.

-vamos- me dijo y yo asentí, el tomó nuestras cosas y salimos del cuarto.

Subimos a dónde estaban todos, ya bañados y arreglados, los saludamos, todos teníamos lentes de sol ya que nos había dado un poquito de resaca, más a Matías y Sofía

-regresando podemos desayunar antes de ir por las cosas al hotel?- preguntó Sofía sobando su cabeza
-si por favor- le secundó Matías
-si, yo la neta tengo un chingo de hambre- dijo Cristhian
-si nos da tiempo- dijo Salvador -desayunsmos
prometo- nos dió la espalda para colocar nuestras cosas junto con las demás
-que te pasó cabron?- preguntó Matías
levantando sus lentes y acercándose a él
-de que pendejo?- preguntó Salvador girando
únicamente su cabeza para verlo
-aqui- señaló parte de su espalda que se asomaba por la playera
-donde?- Salvador trataba de ver su espalda
-aqui pendeja- dijo haciendo aun lado la playera
de para mirar bien su espalda, tres rasguños algo grandes se asomaron, todos levantamos nuestros lentes para verlo bien, Matías presionó la zona rasguñada
-auch- se quejo Salvador haciéndose aun lado
-te lo madreaste anoche Jimena?- preguntó Cristhian riéndose
-yo no fui- dije fingiendo
-te dije que ya no tomaras, que la Jimena te iba a madrear- dijo Sofía burlándose
-soy masoquista- dijo riéndose y me miró, yo solo me sonroje
-tonto- dije para darle un ligero golpe en su hombro

Después de unos minutos platicando, estábamos en tierra firme, bajamos del yate y caminamos al estacionamiento donde estaba la camioneta.
Todos subimos, ésta vez Cristhian conduciría, así que Salvador y yo nos subimos hasta atrás, enmedio Matías y Sofía Cristhian con Fanny enfrente.
En el trayecto Sofía y Matías se quedaron dormidos.
Salvador y yo íbamos callados, pero no era incómodo, él iba recargado en la ventana y yo en su hombro, me estaba quedando dormida y sentí que me tomó con delicadeza y me recostó en sus piernas mientras acariciaba mi espalda, me quedé profundamente dormida.

Mi Primer Y Único AmorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora