capitulo 23

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La noche llegó, el tiempo pasó muy rápido. Yo me sentía ligeramente mareada por el alcohol, Sofía y Fanny se habían ido a dormir pues ya estaban algo borrachas.
Los chicos platicaban y reían, se notaban algo tomados pero no tanto, Salvador  era el menos tomado de los tres, ya que era el que más aguantaba tomando.

-te quieres ir a dormir?- me preguntó Salvador
-yo creo que sí amor- le contesté
-nosotros también ya nos vamos a dormir- dijo Matías

Los cuatro nos pusimos de pie, me despedí de mis cuñados con un beso en la mejilla, Salvador  choco las manos con ellos y comenzamos a caminar a los cuartos. Matías y Cristhian entraron cada uno a su respectivo cuarto.

Entré con Salvador  al de nosotros, estábamos ambos parados en el pequeño pasillo entre la cama y la puerta.

-no traje ropa para dormir- dije abriendo mi
bolsa
-quieres una playera mía?- me preguntó revisando en su mochila
-por favor- lo mire
-ten- me dió una playera de cuello redondo, color gris

Tome la playera, la puse sobre mi traje de baño, él se dió la vuelta para darme mi espacio, con dificultad me quite la parte de arriba del traje de baño, dejándo únicamente la parte del canzoncito.

listo- dije al terminar y el se giró a verme -
-se te ve mejor a ti que a mi- dijo refiriéndose a la playera la cual apenas cubría un poco de mis glúteos
-pero si se me ve todo- dije riendo
-por eso- dijo de una forma sensual y dicertida mientras me abrazaba por la cintura -eres hermosa- me miró a los ojos

Se sentó en la cama, estábamos de frente y el posaba sus manos sobre mi cintura, yo pasé mis manos por detrás de su nuca, su cara quedaba a la altura de mi cuello. Mis acercamos y el aroma del vodka que salía de su boca, de alguna extraña manera, me provocaba más a besarlo, y los tragos que tenía encima me daban el valor. Si, había tomado, pero estaba completamente conciente de mis actos.

Me atreví y comencé a besarlo, pero no tierno, no como éstos casi dos años de relación, ahora había algo más allá. Era un beso frenético, mis manos se enredaban en su cabello.
Sus manos jugaban entre mi cintura y bajaban a mis glúteos, de un solo movimiento separó sus labios de los míos y comenzó a besarme el cuello, delicado, tierno. Bajé una de mis manos directamente a su camisa, aquella que miré en la mañana como terminaba de abotonar, comencé a desabotonar el primero, tomó delicadamente mi mano deteniendome y me miró a los ojos.

-estas segura?-
-si- dije sobre sus labios

Volvimos a besarnos, ahora un poco más lento, de a poco desabotone uno a uno los botones de su camisa, hasta quedar completamente abierta, pase ambas manos por su pecho en dirección hacia sus hombros, hasta quitar por completo su camisa, el me ayudó para quitarla por completo de sus brazos.
Posó sus manos en mis piernas, subiendo lentamente por mis caderas, tomó la playera y comenzó a levantarla lentamente, pasando por mi cintura, llegando a la altura de mis pechos, le ayude un poco, dejé de besarlo solo un poco para quitar por completo la playera.
Regresé a besarlo, lentamente se recostó en la cama atrayendome a él, me ayudó a

recostarme, su brazo quedó debajo de mi nuca, mientras el se recostaba de lado sobre la cama sin dejar de besarme.
Su otra mano acariciaba mi mejilla, lentamente bajo por mi cuello, pasando entre mis pechos, se detuvo en mi abdomen, paso su dedo índice alrededor de mi hombligo un par de veces. Siguió bajando hasta llegar al inicio de mi bikini, con su dedo índice abrió paso jugando un poco con la prenda, dentro de mi imploraba el tacto de su mano con mi entrepierna, de apoco fue llegando a ella, colocó su dedo medio y anular sobre mi parte íntima, paró de besarme unos segundos y me miró a los ojos

-te amo- me dijo, sus labios estaban notoriamente rojos y ligeramente hinchados -te amo- dije para posteriormente tomarlo del cuello y atraerlo a mi y besarlo.
De inmediato comenzó a realizar círculos con sus dedos, no pude evitar gemir ante el acto. Trataba de realizar el menor ruido posible, no quería que nos escucharan en todo el yate. Sin dejar de realizar el movimiento, paró de besarme, bajo lentamente hasta mis pechos y comenzó a besarlos, primero uno y después otro, y yo no podía dejar de gemir, era un placer que jamás había sentido.

Retiro su mano y se puso cerca de mis piernas, yo solo lo miraba, y el me veía de reojo, tomó con sus manos la orilla de mi bikini y lo deslizó

sobre mis piernas, le ayude un poco con un movimiento para poder deshacerme de él por completo. Subió de a poco por mi cuerpo, mientras colocaba tiernos besos en cada centímetro de mi piel, empezando desde mis piernas, al llegar al abdomen, me miró de reojo, siguió subiendo, pasó por mis pechos y mi cueo hasta llegar de nuevo a mis labios, los besaba cada vez más intenso, y con su mano derecha acariciaba con delicadeza mi busto. Bajé mi mano izquierda por su pecho, su
abdomen perfecto, hasta su bermuda, pase mi mano por encima y note un gran bulto. Ahora quería escucharlo a él gemir. De a poco introduje mi mano, pasando por su bermuda y su boxer, lo sentí, jugué con el unos minutos, Salvador me besaba y los gemidos que salían de él me estaban un poco más.
Me separé un poco de el, y baje completamente su bermuda y su boxer, dejando al descubierto su amigo.
Regresé a besarlo, delicadamente se colocó sobre mi, sin dejar caer completamente su peso sobre mi.

-lista?- me preguntó sobre mis labios mientras me miraba a los ojos, yo asentí, él se estiró un poco, tomó su mochila con la mano y de la bolsa pequeña saco un preservativo

Mi Primer Y Único AmorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora