capítulo 49

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Empezamos a entrar a una zona con un poco de selva, había un pequeño camino solitario, llegamos a una cabaña, supuse que era la recepción de algún lugar.
-esperame aquí- dijo estacionando el carro frente a la cabaña, yo solo asentí y el bajo del auto.
Yo solo miraba alrededor, el sonido de las olas se escuchaba cerca y la brisa fresca provocada por tanta naturaleza, caía sobre el auto.
-listo- dijo subiendo al auto de nuevo -ocupo que cierres los ojos- me miró -no hagas trampa-
-pero...- me miró levantando ambas cejas -esta bien- cerré los ojos
Escuché el encender del auto, comenzó a avanzar y solo sentía el movimiento debido al terreno que no era completamente plano. Condujo alrededor de 5 minutos, y el sonido de las olas se había alejado un poco.
-no los abras- dijo al apagar el auto, escuché que abrió su puerta, instantes después abrió la mía -ven- tomó mi mano y me ayudó a bajar, al instante se colocó a mis espaldas -vamos-
-me voy a caer- dije nerviosa
-confia en mi- colocó sus manos sobre mis ojos y yo las sostube como un modo de sentirme más segura
Caminamos unos metros, el me indicaba dónde y como pisar. Nos detuvimos, él quitó lentamente sus manos de mi rostro, yo no abría los ojos pues sabía que la luz del solo me deslumbraria
-abre los ojos- me dijo y yo los comencé a abrir lentamente para acostumbrarlos a la luz, lo que ví fue realmente hermoso.

-es hermoso- dije admirando el paisaje, coloque mis manos en mi boca, estaba realmente maravillada-te dije que te sorprendería- me dijo recargando su barbilla en mi hombro, aún estaba a mis espaldas-eres un ser maravilloso- acaricie su mejilla, la...

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-es hermoso- dije admirando el paisaje, coloque mis manos en mi boca, estaba realmente maravillada
-te dije que te sorprendería- me dijo recargando su barbilla en mi hombro, aún estaba a mis espaldas
-eres un ser maravilloso- acaricie su mejilla, las mariposas comenzaban a volar en mi estómago

-"que bueno fue encontrarte, tener esa persona con la que pueda soñar"- comenzo a cantar -"poder acariciarte"- paso sus manos sobre mi brazos, lo que me hizo estremecer -"se ha vuelto en las noches mi mayor necesidad, llegaste justo a tiempo, cuando menos pensé la suerte me vino a tocar, creí estar soñando
pero abrí los ojos y eres una realidad"- me gire para verlo -"que privilegio es el que tú me has dado, es un honor el poderte amar, todo es mejor si tú estás a mi lado, y esa sensación no se puede igualar"- nuestras miradas estaban más que conectadas -"que privilegio es mirarme en tus ojos, ser la razón de tu felicidad"- sonreí -"me siento el hombre más afortunado y viviré de ti enamorado una eternidad"- en ese instante Salvador sacó de su pantalón una cajita rosada y la puso frente a mi.

-"que bueno fue encontrarte, tener esa persona con la que pueda soñar"- comenzo a cantar -"poder acariciarte"- paso sus manos sobre mi brazos, lo que me hizo estremecer -"se ha vuelto en las noches mi mayor necesidad, llegaste justo a tiempo, cuan...

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Estaba en shock ¿Era esto una propuesta de matrimonio? Digo, porque no está incado, se supone que eso es lo tradicional.

-Salvador yo...-

-este es un anillo de promesa- me interrumpió -y hoy, te prometo amarte y cuidarte el tiempo que tú así me lo permitas, prometo hacerte feliz, prometo limpiar tus lágrimas y estar en cada uno de tus momentos- sonrió -si es que me lo permites claro- yo asentí con los ojos húmedos -y sobre todo, prometo un día cambiaré este anillo de promesa por uno de compromiso- dijo y con algo de nervio colocó el anillo en mi dedo, ambos estábamos temblando
-no me imagino cuando sea el de compromiso- dije refiriéndome a lo mucho que ambos estábamos temblando, ambos reímos
-te amo- tomó mis mejillas y me acercó a él, me dió un tierno beso, un beso dulce y largo.
Nos separamos por falta de aire, ambos reímos, Salvador tenía todo preparado, había un mantel grande en el piso, con almohadas y en el centro un poco de bocadillos y vino tinto, su favorito. Nos sentamos y disfrutamos de los insumos entre platicas, fotos y risas, estuvimos así un buen rato.
-quieres nadar?- me preguntó tras dar el último trago a su copa de vino
-si- dije con ilusión, se puso de pie y me ayudó. Se quitó el pantalón y su camisa, se quedó en su boxer únicamente -vas a entrar así?- pregunté mirándolo sorprendida
-somos los únicos en bastantes metros alrededor- me dijo sonriendo
Quite con cuidado mi ropa, me quedé únicamente en traje de baño, muy sencillo, dos
piezas color blanco. Salvador entró primero al agua, se colocó a la orilla de las tablitas para ayudarme a bajar, me tomó de la mano y puse mis pies adentro, el agua nos llegaba a la cintura.
-esta muy fresca- dije, era más fresca que el agua del mar
-ven- me ayudó a caminar a su lado
Llegamos a un punto dónde el agua nos cubría hasta el pecho, nadamos un rato, jugábamos y disfrutábamos del gran momento, entre abrazos y besos.
-esto parece un sueño- le dije abrazandolo del cuello
-pues es la realidad mi shula- me tomó de la cadera y pegó su frente con la mía -y quiero
que sea una realidad para toda mi vida-
-luchemos juntos para que sea así- dije sobre sus labios.
De pronto Salvador atrapó mis labios en un beso apasionado, una guerra entre su lengua y la mía para permitir el paso, estaba sucediendo, de nuevo la temperatura estaba subiendo. Sus manos sobre mis caderas bajaban a mis muslos y me impulsaron para abrazar sus caderas con mis piernas mientras enredaba mi mano izquierda en su cabello y mi mano derecha acariciaba su pecho.
Salvador apretaba su cuerpo con el mío mientras de a poco se separaba de mis labios para comenzar a besar mi cuello, haciendo a un lado mi cabello mientras colocaba ligeras mordidas en mi piel.
Sentí su mano recorrer mi espalda hasta llegar al nudo superior en mi nuca de mi top del traje de baño, tiró de él y con la otra mano tiró del nudo de mi espalda, yo tomé con una mano la prenda para que no terminara flotando en el agua.
La piel cálida de su pecho chocaba con el mío, nos hacíamos uno solo a cada segundo.

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