❝Una bonita y adorable azafata, que ha quedado embarazada por su difunto esposo. Ahora tenía que trabajar muy duro para un futuro con su hijo pero no contaba con encontrarse con una persona horriblemente molesta, con su personalidad de millonaria mi...
El reloj marcaba las 5:30 de la tarde. Afuera, el cielo comenzaba a pintarse de tonos cálidos: naranjas, rosas y un azul cada vez más profundo. La ciudad seguía su curso, pero dentro de aquel pequeño departamento, el tiempo parecía ir más lento.
La luz tenue de una lámpara colgante iluminaba suavemente el pequeño departamento, proyectando un brillo dorado sobre las paredes y los muebles de madera clara. El suave silbido del vapor escapando de la cafetera, llenando el espacio con una calma casi sagrada.
Ambos estaban sentadas en una mesa junto a la ventana, cuyas cortinas dejaban filtrar apenas la cálida luz del atardecer. Frente a ellos, dos tazas humeantes descansaban sobre un mantel sencillo. El aroma del café recién hecho, con un leve toque de vainilla, se deslizaba por el aire, envolviendo cada rincón del pequeño hogar con una sensación de paz y cercanía.
Charlotte jugaba con la cucharita, sin mirar mucho su taza, mientras Matías, su amigo hablaba con una sonrisa nostalgica. Las palabras fluían con naturalidad, entre pausas y miradas cómplices. Cada gesto, cada silencio, hablaba tanto como la conversación misma.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Era un momento simple, pero íntimo.
"Creó, que debes aceptarlo... realmente es una buena oportunidad para ti, Cha, deberías considerarlo" El chico castaño continuó hablando en voz baja. "Piénsalo bien, además sabes que estaré ahí a tu lado, como copiloto" Le hizo saber con una sonrisa a medias.
Charlotte ni siquiera lo miró, pero se miraba a sí misma tan pensativa, triste y sin saber qué hacer, por lo que el chico se tragó rápidamente ese nudo que se formó en su garganta cuando la miró. Matías respiró hondo y siguió hablando por su amiga. "Sabes que pronto no podrás seguir viajando por mucho tiempo, como lo has hecho hasta ahora. Esta oportunidad te brindará el apoyo adecuado durante todo el proceso de tú embarazo" Dijo en voz baja pero firme.
El chico tenía razón y Charlotte lo sabía. Tenía que aceptar esta gran oportunidad que se le ofrecía.
Luego, después de pensarlo en un silencio que parecía eterno, finalmente habló. Ha decidido algo.