Así que ese fue el momento, esos besos húmedos se elevaron para encontrarse con su boca. Un beso hambriento. Un besó apasionadamente, sus lenguas luchaban por dominar.
"P'Fa", jadeó mirándola a los ojos cuando su beso terminó.
"Shhhh... Estoy en ello", la cayó dándole pequeños besos.
Esos besos eran para calmarla, para acallar un poco sus gemidos. Mientras se miraban a los ojos, tomó su sensible pene entre sus manos y lo deslizó lentamente dentro de Charlotte, tomándola, llendo por completo.
Charlotte se había mordido los labios.
El rostro de la castaña era digno de admiración. Tan bonita. Sus ojos cerrados. Su frente estaba fruncida levemente. Sus mejillas estaban rojas, sus labios entreabiertos.
"Nu", la besó suavemente en los labios. "¿Estás bien?" Ella sostuvo suavemente su cadera con una mano mientras abrazaba su espalda con la otra. "¿Estás cómoda?" La observó, esperando pacientemente para moverse.
Se sentía tan jodidamente bien estar dentro de ella que quería moverse pero necesitaba una respuesta de que todo estaba bien.
"Lo estoy, mi amor", dijo, abriendo los ojos y mirándola con una sonrisa. "Eres tan suave", gimió ahora, mordiéndose sus labios. "Mmm, continúa, por favor" Le suplico, agarrándola con fuerza de los hombros. Era su único agarre.
Engfa también sonrió y dejando besos al azar en su piel, se movía lentamente dentro de ella. Engfa no lo dudó, lo empujó vacilante, deslizándose lentamente de una manera que parecía una verdadera tortura.
El glande rojo se deslizó en el pequeño agujero, desapareciendo gradualmente en tres partes, hasta que la mitad del pene de Engfa quedó enterrado en esa carne suave y resbaladiza.
Ambas soltaron un grito, dejando escapar un aire cargado de alivio y frescura. Charlotte se balanceaba lentamente, moviéndose de afuera hacia adentro, haciéndole sentir a su mujer cada instante del placer que compartían.
"Nu...", jadeó Engfa. "¿Se... se siente bien? ¿Estás... cómoda?"
Charlotte empezó a acompasarse con sus movimientos, cabalgándola con entrega, perdiéndose en aquel éxtasis. Sus ojos se abrieron un instante y, con delicadeza, levantó una mano para acariciar la mejilla de Engfa, inclinándose después para besarla suavemente en respuesta.
Las respiraciones ardientes se mezclaban, mientras el sudor resbalaba por sus cuerpos encendidos. Se besaban con una pasión voraz, como si cada una necesitara robarle el aire a la otra.
Engfa suavizó el beso, y Charlotte dejó caer su rostro sobre el de ella, ambas jadeantes. Las mejillas de Engfa estaban encendidas, y sus ojos brillaban, salvajes, consumidos por la lujuria.
Charlotte sonrió, rozó su mejilla con un beso y rodeó con firmeza el cuello de su mujer. Su cuerpo comenzó a moverse con mayor intensidad, ascendiendo y descendiendo sobre ella, entregándose sin reservas.
"Uh... ah... Char... Nu...", gimió Engfa, aferrándose a su espalda con fuerza, fundiéndose en ese ritmo que las llevaba cada vez más alto.
Charlotte estaba tan feliz de escucharla que no pudo evitar soltar un gemido seductor. Su cuerpo se sentía cómodo, relajado, mientras disfrutaba de los besos que Engfa dejaba en su piel.
La excitación la consumía; sentía cómo sus paredes internas se contraían con más fuerza, intensificando cada sensación.
Con el tiempo, el cansancio la venció y se abandonó por completo, dejándose llevar. Engfa tomó el control, entrando en ella con suavidad, empujando con paciencia y entrega, mientras sus bocas volvían a encontrarse en un beso hambriento.
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𝕸𝖎 𝖇𝖔𝖓𝖎𝖙𝖆 𝖞 𝖆𝖉𝖔𝖗𝖆𝖇𝖑𝖊 𝖆𝖟𝖆𝖋𝖆𝖙𝖆
Fanfiction❝Una bonita y adorable azafata, que ha quedado embarazada por su difunto esposo. Ahora tenía que trabajar muy duro para un futuro con su hijo pero no contaba con encontrarse con una persona horriblemente molesta, con su personalidad de millonaria mi...
