6 días habían pasado desde que Aemond se fue y para ese entonces sus pocos recursos que regresaron a el con el oleaje se estaban acabando, el sol cubría aquel cielo despejado mostrando el buen clima del fin del verano,pues aquellas tormentas frecuentes solo significan eso.
Con sus 2 bolitas de pelo blanco acompañándolo tomo lo que a su pensar era una caña de pescar inprovisada,pues el futuro señor de las mareas debía saber minimamente pescar y así era,en una cordillera lo suficientemente alta del nivel del mar se dejo caer sentado lanzando el anzuelo mientras las "ratitas" se acomodaron a su lado.
-Deseenle suerte al tío Luke para pescar algo y que no muera de hambre
Después de 2 horas bajo el sol y de estar solo pues hace mucho que las ratitas se habían ido de regreso al castillo por fin sintió el tirón de su anzuelo,emocionandose con ello el omega tiro con fuerza hacia si mismo y en una pequeña lucha contra aquel pescado por fin pudo sacarlo aunque callendo al suelo por el impulso no solto aquel atún lo suficientemente grande como para comer 3 días,agarrándole con fuerza lo alzo victorioso y emocionado dando pequeños saltos en su lugar con el pescado alzado en brazos mostrandole a sus compañeras su triunfo aunque estas estuvieran en una distancia considerable.
-Ahh!! Dioses,pensé que moriría de hambre.....gracias porque haré este atún asado...o talvez deba hacer sopa,duraría más~
Lucerys agarro las pocas cosas que había llevado nuevamente caminando de regreso al castillo y al estar en el interior fue seguido por aquel par de pelos blancos a la cocina.
El olor era agradable,aunque no contará con los suficientes ingredientes se las ingenio para cocinar una rica sopa con el atún qué había pescado,colocándole de igual manera las suficientes verduras para compartir con sus ratitas ya que ellas no comían pescado pero cualquier verdura si;mentiría si por su cabeza no se preguntaba cuando regresaría Aemond,no solía tardar más de 2 días en regresar a el y traerle provisiones pero de la última vez en la que llego y por fin pudieron hablar decentemente no había regresado,aunque tampoco podía quejarse mucho pues no se sentia completamente solo aunque sus ratitas eran conejos eran lo suficientemente inteligentes como para jugar con el o dar paseos por la isla.
-Pronto estará el almuerzo pequeñas....aunque creo que un poco de hiervas le haría bien...vamos ratitas.-Solo basto ese "vamos" para que nuevamente las conejas lo siguieran afuera,el sol había bajado un poco más por lo que no estaba tan fuerte como en la mañana,haciendo su pequeño paseo agradable,caminando por el pastizal en el que vaghar normalmente descansaba se encontraba una pequeña sección donde habia encontrado hiervas de olor y esencia que antes había visto siendo transportada por los barcos de su abuelo como "especies" para la cocina.
Tomando algunos pequeños racimos fue rápidamente abandonado por las pequeñas,quienes regresaron corriendo al castillo de regreso.
-¿A donde van?!...-Algo preocupado por aquella reacción extraña Lucerys se colocó de pie pero una ráfaga de viento qué venía desde arriba lo distrajo y entendió al instante al ver a esa direccion,no era una ráfaga de viento si no el aleteo de un dragon aproximandose,lo raro,no era Vaghar,pronto un sentimiento de pánico lo invadió e intento correr dentro del castillo pero el rugir de aquella hermosa dragona lo detuvo,por el destello del sol no lograba ver al jinete en cuestión pero al menos tuvo la decencia de no carbonizarlo al llegar,al ambas aterrizar en aquel pastizal entonces comprendió y su pánico se transformó en confunción total,incluso cuando el jinete bajo por completo estando a unos pasos de el,le tomo un poco reconocerla y en mayor sorpresa musito.
-¿Helaena..?~
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