Día Treintaiuno
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Joaquín.
Abrí los ojos y sonreí al mirar el rostro de Emilio dormido cerca del mío.
No podía creer que esto estaba pasando.
Anoche antes de dormirnos me obligó a recoger todas las rosas sin tallos y a contar que fueran treinta.
No traje ropa pero a Emilio pareció no importarle que durmiera con ropa interior.
Besé suavemente su pecho y sonreí cuando su mano comenzó a acariciar mi espalda. Lo había despertado.
—Emi...— susurré
—¿Umm?— sus ojos aún estaban cerrados.
—Emi...—repetí.
—¿Qué pasa amor?— abrió los ojos pero estos se cerraban por el sueño.
—¿Qué se supone que somos?— le pregunté.
—No me jodas Joaquín, te lo dije ayer, quiero algo serio contigo— su ceño estaba fruncido y sus ojos miraron los míos.
—Si, pero no me has preguntado nada— volví a besar su pecho.
—¿Quieres ser mi novio?— dijo y yo alcé las cejas, —¿Quieres por favor ser mi novio?— fruncí el ceño y él suspiró. —¿Serías mi novio?— arrugué la nariz y sacudí la cabeza. —Se mi novio— dijo con una voz ronca haciéndome estremecer. Asentí alcanzando sus labios pero solo me correspondió dos veces.
Sus ojos volvieron a cerrarse y traté de besarlo de nuevo pero no me dejó.
—Joaquín, te amo, pero son las siete de mañana, déjame dormir— murmuró girándose y abrazando mi cuerpo por completo. Suspiré y me dediqué a remarcar los tatuajes de su brazo.
—¿Qué haremos hoy?— susurré mirando como mi dedo delineaba cada línea en la piel de Emilio.
—¿No vas a dejarme dormir más verdad?— preguntó apartándose ligeramente para verme, sacudí la cabeza en negación. —Vamos a ir por la noche a un lugar donde hay buena música y comida— acomodó un poco mi cabello y luego besó mi frente.
—¿Puedes llevarme a Dalton por ropa?— pregunté con una sonrisa.
—Si, bebé— tomó mi nariz entre sus dedos y la apretó un poco.
***
Me maldije por dejar mi cartera con las llaves en el hotel y tener que tocar la puerta.
Un Nicolas en calzoncillos y con los ojos entrecerrados me dieron la bienvenida. Me puse en puntitas para besar su mejilla.
Elaine estaba enredada en las sábanas mirándome atenta.
—¿Qué haces?— preguntó Elaine cuando saqué la pequeña maleta de debajo de mi cama.
—Estoy quedándome en un hotel con Emilio— mi mirada se dirigió a Nicolas quien seguía en la puerta pero con expresión enojada. —Me dijo que me ama y yo lo amo también— Nicolas asintió y miró hacia afuera.
Se rascó la cabeza, después el trasero, se encogió de hombros y salió para encontrarse con Emilio quien estaba esperándome en su camioneta.
—¿Eso quiere decir que tú y él...?
—No— le contesté a Elaine y ella bufó. —Pero hoy sí.
—¿Él te dijo?— preguntó curiosa.
—Nop, pero yo pienso hacer que ocurra hoy— le dije sacando la bolsa con toda la lencería que ella misma me había regalado durante los años.
—¡Por fin!— chilló contenta. Seleccioné un conjunto rojo y lo tiré en mi maleta.
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Treinta. |EMILIACO|
FanfictionTreinta, sólo dame treinta días y lo conseguiré. Adaptación.
