Son las doce y media de la mañana. Hace tiempo que no duermo tanto. Me he despertado con el ruido de Alex saliendo de la cama. Cuando vio que me había despertado me pidió perdón y a continuación hablamos de nuestra... "Cita"... De amigos claro. Al final hemos decidido que nos vamos en cuanto yo esté arreglada y aquí estoy, frente a mi pequeño armario, dudando sobre qué ponerme. Por una parte podría ponerme unos vaqueros y una camiseta de manga corta ya que aún hace calor. Creo que no es la mejor opción y después de diez minutos decido ponerme un vestido blanco inmaculado que solo me he puesto en una ocasión. Ya me he duchado así que entro en el baño solo para arreglarme el pelo y ponerme el vestido. En ese momento escucho la puerta y me pongo nerviosa. ¿Será Alex? ¿Será un borracho?
-¿Amy?_ oigo que llama la voz del chico para el que me estoy arreglando. Como amigos claro, no podría mantener una relación con nadie. No después de aquello. De repente mi mente comienza a recordar pero me obligo a parar.
-¡Ya casi acabo!_ grito e intento subirme la cremallera pero no puedo. Misión imposible. Salgo del baño un poco avergonzada y me acerco a Alex que está de espaldas, sin darse cuenta de que estoy ahí_ Oye... ¿Podrías subirme la cremallera?
-¿Qué?_ pregunta distraído volviéndose. En cuanto me ve se le cambia la cara y me mira de arriba a abajo. Parece que se da cuenta de que tiene la boca entreabierta y se está mordiendo el labio inferior porque de repente para de hacerlo_ Mmm claro, ¿la cremallera? Sí, sí, ahora mismo.
Se acerca a mi espalda y me sube la cremallera con cuidado. No puedo obviar el hecho de que sus dedos tiemblan ligeramente cuando me rozan la espalda y yo siento un escalofrío agradable. Cuando acaba me mira de arriba a abajo y al ver que no llevo zapatos, recorre la habitación con la mirada y me alcanza las sandalias que tenía pensado ponerme. -Estas, ¿no?_ pregunta dándomelas
-Sí, gracias_ le digo sonriendo
-Estás muy guapa_ me alaga revolviéndose el pelo
-Tu también_ respondo mirándole. Es la pura verdad. La camiseta blanca le marca los abdominales y los vaqueros negros le sientan de escándalo. La verdad es que está muy bueno
Me sonríe con picardía y me contesta con un "ya lo sabía nena". "Nena", esa palabra me produce que mi corazón de un vuelco. No sé por qué pero me ha gustado que me lo diga.
...
Diez minutos más tarde aquí estamos, em el coche de camino al restaurante al que piensa llevarme. Suena la canción de "Imagine" de John Lennon y disfruto escuchándola. Alex parece darse cuenta porque no me quita la vista de encima y decide no quitarla.
-Que mierda de canción_ comenta en cuanto acaba y cambia de emisora antes de que empiece a sonar alguna parecida
-No es ninguna mierda chico_ le digo dándole una palmada en el brazo_. Lennon era todo un maestro.
-Claro,_ réplica sin quitar la vista de la carretera_ maestro en la mierda.
-Lo que tú digas_ le digo riendo y veo que aparta los ojos del volante y se fija en mí. Hace que ponga nerviosa, muy nerviosa._ ¿Quieres mirar hacia delante?
-Mmm_ hace como que piensa pero vueve a fijarse en la carretera_ Es que me gusta más las vistas que tengo al lado._ dice sonriendo
Me pongo roja de la vergüenza y revuelvo las manos en mi regazo nerviosa.
-No era por ti, ¿eh? La ciudad por tu lado es más bonita que por el mío_ dice a carcajadas
-Ja, ja, ja_ digo cómicamente y le doy una pequeña colleja en la cabeza_ Vete a la...
-Solo si vienes conmigo nena_ dice enarcando una ceja y me deja sin respiración durante unos segundos
-¿Yo contigo?_ pregunto a carcajadas_ Vaya dos
-La pareja perfecta, ¿eh?_ dice mirándome de nuevo
-¡Mira a la carretera!_ le digo haciéndome la enfadada
-Habrá que probar mi idea nena_ me dice y me guiña un ojo
No hablamos en el resto del camino. Solo se escuchan las canciones de rock que le gustan a él y las de pop que me gustan a mí. Me mira con encanto cuando tatareo las canciones y sacude de un lado a otro la cabeza riéndose. La verdad sea dicha, me gusta ese chico. No sé si como amigo o como algo más pero me gusta. Creo que aún no estoy preparada para intentar nada con él, ni siquiera lo conozco, pero aunque así fuera, guardo demasiados secretos.
-Ya hemos llegado_ dice Alex aparcando el coche_ Baja, no creas que voy a hacer esa mierda de abrirte la puerta
-No esperaba que lo hicieras,_ digo riendo_ eso es sólo para caballeros
-Soy un medio caballero nena
-Pues no lo parece, ¿eh?_ digo volviéndome para salir
-Ni se te ocurra Amy_ me para cogiéndome del brazo y saliendo él por la puerta_ Tu medio caballero te la abrirá.
Mi medio caballero me abre la puerta riendo y yo no puedo evitar acompañarlo cuando bajo. Es un chico fantástico, aunque se haya tirado a media población femenina universitaria. Sonrío mientras me cuenta que él trabajó en ese restaurante hace unos años y me narra que es de aquí, de Los Ángeles. Escucho expectante e interesada en todo lo que me cuenta hasta que traen nuestra comida. Yo me he pedido un solomillo a la pimienta, y él otro solomillo, pero al rockefort. Tengo mucha hambre ya que hoy no he desayudado. Mi medio caballero hace que traigan una botella de vino mientras me sigue contando. Lo trae un camarero rubio que me mira el escote sin disimular.
-Ejem_ tose Alex mirándolo con cara de desaprobación_ Si ha terminado, haga el favor y váyase.
El camarero pide disculpas y se va avergonzado. Creo que no volverá a venir en toda la noche.
-¡Alex!_ le riño riendo
-¿Qué?_ dice él con una carcajada_ Te estaba mirando las tetas
-Eso no es verdad_ miento riendo aún más
-Sabes que sí, ¿eh?
-OK_ digo con otra carcajada. Parece que hoy no puedo dejar de reír
-¿Otra vez con el ok?_ pregunta sonriendo como un tonto_ Y después soy yo, claro claro
-Pues claro
-Claro
-Claro_ en ese momento cojo un trozo de solomillo y se lo meto en la boca. Casi se atraganta mi medio caballero y no puedo evitar romper a reír de nuevo. No sé si es el vino o es él, pero todo me parece mucho más gracioso.
-Esta te la guardo_ dice tosiendo pero sin parar de reír_. Y parecias calladita
-Y lo soy_ digo acabándome mi plato_, pero contigo es diferente.
-Me gusta que seas así, así eres tú misma, lo noto.
En ese momento llega otro camarero y nos da la cuenta. Parece que tienen prisa porque nos vayamos, será porque hay una cola inmensa. La verdad es que supongo que Alex había reservado porque no encuentro otra explicación. Después de discutir sobre quien va a pagar, acaba ganando él con la excusa de que es mi medio caballero y que es él quien me ha invitado. Más tarde salimos del restaurante, no sin antes saludar a unos cuantos conocidos suyos.
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Cambios
RomansaAmy es una chica de universidad, de aspecto perfecto. Alex es un chico grosero y antipático al que nadie conoce lo suficiente como para darse cuenta de que no es como parece. Ambos esconden secretos, un pasado oscuro. ¿Quieres descubrirlos? Acompáña...
