—¿Hola…? ¿Hay alguien aquí con vida?… Si hay alguien, por favor haga algún sonido… se lo suplico…—
Su voz se perdió en el eco de la cueva, rebotando contra las paredes húmedas y oscuras. A lo lejos, un goteo constante caía en algún recipiente metálico, marcando el tiempo como un reloj macabro. La luz era casi inexistente, y mientras más avanzaba, más densa se volvía la oscuridad de sus ojos. Cada paso era un riesgo, podía caer en una grieta, romperse el cuello o caer hacia un vacío profundo, sin dejar rastro.
Sus propios pasos retumbaban en su cabeza, acompañando su respiración lenta y tensa. Algo dentro de ella se removía, tal vez gusanos. No recordaba todo su pasado con claridad, pero su cuerpo sí lo hacía. El miedo no se olvida y tampoco las cicatrices que le quedaron… ni siquiera con amnesia.
Un olor a podrido comenzó a invadir el aire. Al principio era leve, pero pronto se volvió insoportable, espeso, como si se pegara a su garganta. Cada vez que avanzaba, ramas secas crujían bajo sus botas. Tropezó varias veces, hasta que finalmente cayó de brazos contra un gran bulto, algo blando.
El hedor se intensificó. Entonces recordó la linterna que venía unida a su casco. Con las manos temblorosas, activó la linterna. El haz de luz cortó la oscuridad… y reveló lo que tenía justo frente a ella.
El grito de Lina resonó por toda la cueva. Horror.
El “bulto” era un cadáver en descomposición avanzada. La piel, aunque deteriorada, aún conservaba un tono rosado en algunas zonas, como si no llevara tanto tiempo muerto. Pero el olor y los gusanos decían lo contrario. Era fresco… y viejo al mismo tiempo.
Retrocedió de inmediato, arrastrándose sobre el suelo.
El cadáver se movió y arrastró hacia ella. Sus ojos, sin párpados, sobresalen grotescamente, fijos en Lina. Los insectos recorrían sus cavidades vacías como en los párpados y nariz. Su boca se abría y cerraba con dificultad mientras emitía sonidos ahogados.
—A… ayúdame…— suplicó con una voz rota, irreconocible.
Lina no entendió, nada en ese lugar tenía sentido… Todo era demasiado confuso para la mente frágil de una adolescente. Lo único que abundaba era el horror por tener cerca al muerto viviente.
Cada movimiento dejaba un rastro de sangre espesa, demasiado roja para ser antigua. Sus heridas parecían recientes… pero su cuerpo estaba al borde del colapso.
El cadáver se acercó más, temblando, gimiendo de miedo. Luego se cubrió el rostro con las manos, como si sintiera vergüenza… o dolor interno.
Lina, paralizada, sacó su arma con manos inestables y empujó el cuerpo lejos, lista para disparar.
Antes que siquiera Lina pudiera apretar el gatillo.
Una pequeña mano emergió desde la cuenca del ojo derecho, luego un pequeño cuerpo salió y desapareció metiéndose por el ojo izquierdo.
La boca del cadáver se abrió más de lo humanamente posible, y desde su interior asomó la cabeza de un pequeño Lizard. Se retorcía como un parásito, emitiendo chillidos agudos que perforaba los oídos.
Lina estática, no podía respirar. Como podría llegar a reaccionar después de ver algo con esa magnitud.
La criatura salió completamente, deslizándose fuera del cuerpo como si hubiera sido su cálido hogar.
El cadáver cayó boca abajo… directamente sobre las piernas de Lina.
Lentamente, llevó sus manos a los hombros del cuerpo para apartarlo, pero en ese instante, algo estalló detrás. Desde la nuca del cadáver, otro Lizard emergió violentamente, salpicando sangre, gusanos y restos de carne putrefacta. El líquido caliente cubrió su rostro y uniforme.
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DAMN LIZARD
Ciencia Ficción🚨 actualización de los primeros caps. Algunas cosas cambiaron 🚨 Una invasión alienígena que deja a más de la mitad de la población destruida y cada año se pierden más vidas, Dejando al límite de la existencia a la raza humana. Grandes alienígenas...
