24- CUIDADOS

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¿Ya la viste por ahí, Maicol? —preguntó Cris, con una nota de desesperación en su voz.

—No la veo por ninguna parte —respondió Maicol, con una expresión de preocupación en su rostro.

—¿Cómo es que siempre se pierde? —dijo Constanza, con un tono de frustración —Esto es un desastre.—

—No la sentí moviendose cuando dormíamos abrazados, Pero si sentí un leve dolor en mi espalda al despertar— Respondió el pelinegro tratando de recordar,  pero solo le dolía la cabeza por la resaca.

Cris se sentó en una de las escaleras frustrado —Como es que siempre se pierde, Es tu culpa por andar borracho y no darte cuenta—

—Todos lo estábamos, No te hagas el inocente Cris— Constanza defendió a Maicol.

Todos estaban nerviosos, Maicol le había prometido a Willson que cuidaría de Lina en su recuperación, Terminó perdiéndola... otra vez. Se imaginaba a su padre adoptivo regañandolo con esa mirada asesina.

—Esto no se puede poner peor— Murmuró Maicol ya cansado de tanto pensar.

—¡Maicol!, Es Laura— Gritó Constanza, Paniquiada por la presencia.

—Maldición— Gritó —hay que escondernos, Ahora todos—

Los tres jóvenes se escondieron tras de una pared, Sincronizados observaron la dirección donde había visto por última vez a la coronel. Ya no estaba al frente de ellos, Se había ido antes de que los viera.

—Ustedes tres, ¿Que hacen aquí?— Preguntó Laura furiosa, apareciendo detrás de los militares.

Todos pusieron una expresión de miedo a tal mirada dominante, pocas veces habían visto a la coronel enojada, pero cuando lo hacía era bastante estricta y daba castigos severos. En las pruebas para subir de nivel ella junto con Willson o otro coronel planeaban cada detalle, Pero la dificultad siempre la imponía ella.

—¡¡Lua... Coronel Laura!!— Exclamó Cris —¡Qué sorpresa!—

—Lo mismo digo— Respondió con una sonrisa frustrada  —¿Buscan algo? ¿O tal vez buscan a alguien?—

—No estamos todos aquí— Dijo Maicol agachando la mirada —No falta nadie— Se delató.

Constanza con una de sus manos golpeo su cara avergonzada —Idiota— Susurró.

—Yo sé exactamente lo que hicieron— dijo Laura, con una mirada severa —y no se van a zafar de esto tan fácilmente. Tendré que hablar con el padre de Constanza, Con Willson y en el caso de Cris con su madera.—

—¿Qué es exactamente lo que crees que hicimos? —preguntó Maicol, intentando mantener una actitud calmada.

—Estuvieron varias noches bebiendo hasta perder la conciencia— Respondió Laura, con una voz firme. —Me imagino que no encuentran a Lina precisamente porque no recuerdan nada de lo que pasó.—

—¿Cómo sabes que estábamos bebiendo? —preguntó Cris, sorprendido.

—Recibí varias quejas de jóvenes haciendo estupideces y varios de los clubes clandestinos de esta zona me confirmaron su presencia en las últimas noches— Explicó Laura, con una mirada acusadora —No pueden negarlo, tengo pruebas. Son militares, ¡comportense como tales! — Volvió a regañarlos —Y especialmente, no metan a mi aprendiz en esto. No quiero que se vea involucrada en sus estupideces.—

—¿Su aprendiz?¿En que momento?— Repitió Maicol sorprendido—¿Lina es su aprendiz?—

Laura asintió con la cabeza. —Así es. Planeo convertirla en mi aprendiz. Y no voy a permitir que ninguno de ustedes se meta en mal camino, Solo necesitan un tutor que los ayude— La expresión de Laura se volvió aún más severa, y su voz tomó un tono de advertencia. —Recuerden, soy su superior. Y no voy a tolerar que se comporten de manera irresponsable y se pongan en riesgo—

DAMN LIZARD Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora