32. NO ES COMO LOS DEMAS.

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La oficina de Willson era de los lugares más pesados que podía existir, él estaba sentado en su escritorio, parcialmente tranquilo. Laura estaba de pie, rígida, con los brazos cruzados y una expresión severa. Cris en cambio, mantenía la mirada baja, nervioso.

¿Qué pasó exactamente?— Willson entrelazaba los dedos de su mano sobre la mesa, observando a Cris.

—Logramos rescatar a una mujer y a su hijo… de su esposo maltratador— Cris tragó saliva antes de responder.

—¿Y por qué unos de mis perros llegó sin su cola?— Laura entrecerró los ojos, avanzando un paso hacia él, furiosa.

—Resulta que… las chicas encontraron al hombre con los niños. No estaba solo, estaba acompañado de un Scar Lizard. El perro entró justo a tiempo para distraer a ese monstruo— Los puños de Cris se cerraron con fuerza —Pensamos que había muerto… pero cuando estábamos a punto de partir, lo vimos regresar, cojeando, ensangrentado, sin su cola. Le dimos primeros auxilios de inmediato—

Laura no apartó su mirada fulminante hacia Cris, estaba bastante molesta con el rubio.

—Lina me dijo que no regresaron a la cueva. ¿Por qué?— Willson volvió a hablar.

—Porque ellos… nos mintieron— El joven apretó los dientes —Esos malditos… eran una secta. ¡Una secta que alimentaba a un alienígena!—

Laura frunció el ceño y dio un paso hacia él —Y tú, siendo el de mayor rango entre ellos ¿te atreviste a entrar y bajaste tus armas frente al enemigo?— Escupió las palabras con desprecio.

Laura se acercó y lo abofeteó con fuerza, el sonido seco resonó en la oficina como un disparo. Cris se tambaleó hacia un lado, apretando los dientes para no caer. Willson se movió instintivamente, queriendo intervenir, pero se contuvo. Era el deber de Laura, su autoridad, castigar a los más jóvenes que cometen errores graves, y Cris había cometido muchos.

—Tendrás un juicio, en el que se decidirá si bajas de rango o te lo quedas. Pero ahora no puedes callar. Necesitamos más detalles de lo que pasa por esa zona— Se inclinó hacia él.

Cris se quedó sorprendido, con la mejilla ardiendo, pero sus ojos no se apartaron de los de Laura.

FLASH BACK DEL DÍA ANTERIOR DESPUÉS DE LOGRAR LA BÚSQUEDA

—¿Cómo está nuestro perro y la mujer?— preguntó Maicol, preocupado por la situación actual.

Lina sostenía al niño entre sus brazos, mientras Constanza se inclinaba junto a ellos para revisar la salud de cada uno.

—Nuestro perro está bien, por suerte el Scars solo le arrancó la cola... y no lo devoró entero—  respondió Constanza, soltando un suspiro de alivio —La mujer está desnutrida. Tiene moretones por casi todo el cuerpo. No me cabe duda de que la pasó muy mal—

—Tuvimos suerte de recuperar al canino. Llegó de la nada, se salvó de suerte— Maicol acarició distraídamente el hocico del animal.

El perro se encontraba dormido, a veces despertaba para tomar sorbos de agua.

Constanza levantó la vista -He oído que los extraterrestres no suelen atacar a los animales. Su odio es hacia los humanos. Nadie sabe realmente por qué-

Lina permanecía callada. Estaba distraída pensando en el extraterrestre y en otras cosas, juraba haberlo escuchado hablar. Su mente giraba en espiral, repitiendo imágenes que no podía borrar.

«Ese hombre... hablo con el extraterrestre... El niño no parecía estar acostumbrado a ver a esos malditos» Lina pensaba sin parar, miraba todo el rato al hombre encadenado en el maletero —Cris... ¿Dónde vamos?— preguntó al ver el área conocida.

DAMN LIZARD Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora