CAPITULO 77

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Algunos días después...

Escenario: Hospital de Sao Paulo, consultorio de Gustavo

- ¿Estas segura Larissa?

- Si Gustavo, Cirilo, Daniel, Carmen y yo hemos fijado nuestra boda para dentro de seis meses y me gustaría que me ayudes, ¿crees que pueda lograrlo?

- Claro que si Larissa, pero sobre todo depende de ti, estamos contra el tiempo, el tratamiento que te daré, será muy intenso y duro.

- No me importa lo difícil que sea, todo lo que deseo es entrar a la iglesia caminando el día de mi boda

- Yo se que quieres quesea un secreto, pero Ana tendrá que saberlo, ella me ayudará y también Clementina

- Lo que me importa es que no se enteren ni Cirilo ni Carmen, quiero que sea una sorpresa para los dos ese día

- Empezaremos mañana mismo, lo primero que hay que hacer es fortalecer esas piernas

- Tu curaste el pie de Carmen estoy segura que conmigo también tendrás éxito...

- Bueno Gustavo ya me voy, Daniel me espera a fuera para ir a ver a Marianita...No le digas a Cirilo que vine ¿si?

- Está bien Larissa entonces te espero mañana temprano.

Larissa y Gustavo se despidieron con un beso en la mejilla, Larissa sale

Durante seis meses Larissa se sometió a una dura terapia de ejercicios para poder caminar el día de su boda...

Mientras tanto en el mismo hospital, pero en el Consultorio de Cirilo:

- Lo felicito doctor Rivera sabía que lo lograría – dijo Clementina

- Si Larissa y yo nos casamos en seis meses, Daniel y Carmen también

- Vaya una boda doble que bonito

- Y todo te lo debo a ti Cleme, si tu no hubieras hablado con Larissa a estas alturas estaría casada con Daniel

- Solo ayude a que Larissa se diera cuenta de sus verdaderos sentimientos

- Pues si

- Al menos espero la invitación para su boda doctor

- Claro que sí, es más Larissa y yo hemos pensado que tu seas nuestro testigo

- Eso será un honor para mí – dijo Clementina (se abrazan)

- ¿Y cómo te ha ido a ti con Felipe? – preguntó Cirilo

- Ahhh él se encuentra muy bien ya está

- 0 entrenando con el Corinthians y este fin de semana volverá a jugar, iré a verlo al estadio

- ¿Y de lo otro?

- ¿Qué es lo otro? - dijo Clementina (fingiendo no entender)

- No te hagas Cleme sé que Felipe y tu están saliendo y andaban de coqueteos

- Ah eso...pues vea doctor

Clementina levanta la mano derecha dejando ver un anillo en su dedo anular

- ¡Caray parece que no soy el único que se casará!

- Pues algún día...Felipe y yo esperaremos unos años, el espera ser convocado a la selección nacional y yo quiero estudiar mi doctorado en la universidad

- Ohhhh vaya así que seremos colegas

- Si

- Espero que cuando te conviertas en doctora quieras seguir trabajando conmigo

- Por su puesto que si doctor, eso ni lo pregunte

- Cuenta conmigo para lo que necesites Cleme

- Gracias doctor (Clementina sonríe)

Han transcurrido algunas semanas y ahora nos encontramos en el juzgado de familia donde Mafer ha puesto sobre Leonardo, una demanda por alimentos

- Mire señor Leonardo, su situación legal es la siguiente el examen de ADN que se le ha practicado tanto a usted como al niño, Alberto Martínez demuestran que hay efectivamente un 99.9% de probabilidad que él sea su hijo...si usted persiste en la negativa de desconocer su paternidad, la señora Maria Fernanda Martinez está en todo su derecho de abrirle juicio, donde lo más seguro es que lo pierda y enfrente una pena privativa de libertad por de diez años de cárcel ...dijo el juez de familia

- Mira Leonardo, yo no quiero demandarte ni mucho menos meterte en la cárcel, pero no creas que lo hago por ti si no por consideración a tu padre y por que no quiero perjudicar su imagen ni a la Constructora para la que trabajo...será mejor que reconozcas la paternidad de tu hijo por las buenas – dijo Mafer

- ¿No entiendo por qué quieres que reconozca a ese niño?, tu tienes un buen trabajo, incluso ganas más dinero que yo, tienes el apoyo de mi padre, además has vuelto a la universidad y te falta un año para terminar tu carrera de arquitecta, ¿Qué quieres de mi, lo haces por dinero o acaso piensas obligarme a casarme contigo, acaso todavía me amas?- dijo Leonardo (enojado, sarcástico)

- No te confundas Leonardo, no lo hago por el dinero ya que como bien dices yo gano más que tú, ni mucho menos porque desee casarme contigo, lo hago por que mi hijo tiene el derecho de llevar el apellido de su abuelo, tu tienes una responsabilidad con él y la vas a cumplir sino ya sabes lo que pasará – dijo Mafer

- Esta bien firmaré lo que tu quieras con tal de que me dejes en paz...reconoceré a tu hijo y te giraré un cheque mensual pero a ti no quiero verte la cara y mucho menos al mocoso ese

- Pero señor Belmonte usted tiene derecho a un régimen de visitas – dijo el juez

- No me interesa tener contacto con él, yo puedo tener todos los hijos que quiera, cuando yo quiera, no quiero saber nada de ese niño ¡NO LO QUIERO! – decía Leonardo furioso

- ¡¿Cómo puedes ser así con tu propio hijo?...un día te vas a arrepentir de lo que estás diciendo, si Dios es justo Él hará que te tragues tus palabras – dijo Mafer, mientras lloraba amargamente...

Leonardo se vio obligado a firmar un documento donde reconoce la paternidad de Albertito y a pasarle una pensión pero a la vez renunciaba a todos sus derechos de visitarlo y pasar tiempo con él...en ese momento Leonardo no lo sabía pero muy pronto se arrepentiría de esa decisión

CONTINUARÁ...     

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