La puerta principal fue abierta, llegando emocionados los gemelos.
–Papá.
Gritaron ambos, pero rápidamente se detuvieron al ver a aquel chico, soltando un grito.
–¡Chayanne, Leo!
Gritaron corriendo por las escaleras.
–¡No corran por las escaleras, ya se los dije esta mañana!
Les regañó el alfa.
–Vaya bienvenida... Te dije que no era buena idea...
–¿Acaso le tienes miedo a mis hijos Quacks?
Se burló el mayor, haciendo irritar al chico.
–No, para nada.
–Yo pensaría que si, solo son niños, Quackity. No te comerán, no si no les das oportunidad.
–Mamá.
Luzu se sorprendió de escuchar aquella palabra, viendo como Tilin llegaba arrastrando un conejito de peluche, corriendo con emoción mientras extendía su manita hacia el chico, quien se congeló reaccionando para hincarse con las flores en brazos y tomar la manita de su hija, quien se mostró feliz.
–Hola señorita, ¿cómo está el día de hoy? Se ve muy bella como la última vez.
La pequeña soltó una risa.
–Te etañe mamá.
–Ammm... yo no... –miro al alfa, quien lucia sorprendido por las actitudes de su hija pequeña, ella nunca habia sido así, siempre parecia que estuviera más sumergida.
Luzu recordo como habia tenido que visitar a varios pediatras para ver que era lo malo que tenia su pequeña cachorrita, pero todos ellos le habían confirmado que la niña gozaba de buena salud, simplemente estaba en un trance de desarrollo, aquel trance fue roto una vez que apareció el omega. Córdoba se relajo, sonriendo acercandose hasta su hija cargandola.
–Tilin cariño –la niña le miro– Mamá vino a comer con todos nosotros, ¿no estas feliz?
–Tii titi, etaño mamá.
Quackity se mantuvo quieto avergonzado, nunca espero que un cachorro le llamara madre, pero ahí estaba la pequeña dándose esa libertad y más aún aquel alfa permitiéndole.
–Foler.
–Si cariño, son las flores de mamá. Papá se las compro, son tus favoritas recuerdas.
La pequeña asintió, ahora el chico entendía de dónde venían aquellas lilas y porque incluso la casa olía a ellas y había. Ahora que lo pensaba mejor, aquella casa parecía estar hecha solo para los niños, como si Luzu se hubiera esforzado por crear el hogar perfecto para ellos. Cucurucho llegó, mientras el castaño le entregaba a su hija dándole indicaciones.
–Quacks, pondre las flores en agua, si quieres espérame en la sala, no tardare en bajar a mis hijos.
–Gracias, pero Luzu... sobre Tilin...
–No debes disculparte, de hecho creo que te debo un gracias. Ella no es así como te dije comente, no suele hablar mucho e incluso por un minuto parecía que se desconectaba de todo al no responder. Visitamos a varios especialistas, pero todos decían que solo era un ligero retraso de desarrollo, era como si estuviera en un trance, pero cuando apareciste tú... Comenzó a hablar, incluso responde lo que se le pregunta, así que gracias Quacks.
–Yo no hice nada Lusu.
–Lo haces y lo harás –le sonrío por primera vez de forma sincera– Estoy seguro que será así.
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Oh Mr Córdoba
FanfictionDicen que las mejores historias inician con una inesperada sorpresa. Quackity adoraba las historias, amaba conocer cada aspecto de ellas, como si viviera en otra realidad, soñando que algún día dichas historias fueran protagonizadas por él mismo, al...
