El cierre de temporada da inicio a una temporada nueva de reencuentros y problemas, a pesar de la arruinada gala de los Córdoba, no fue lo que esperaban. Fue un lugar muy memorable, ya que había cumplido con su objetivo, no había nadie que no hablara de la hermosa y feliz pareja que hacían el señor Córdoba y el joven diamante de la temporada. Dejando sorprendido este último al no pensar que tal diamante fuera sumamente exquisito, debido a su crianza, dejando ver que tal vez las ideas sobre que un alfa criara a un pequeño tal vez no estaban mal. Ya que el señor Córdoba había encontrado una genuina joya oculta en aquel joven.
Ahora todo mundo no podía esperar para conocer más sobre lo que haría aquel joven omega y alfa. Tal vez poder ver más a futuro un pequeño cachorro parecido a ambos corriendo por ahí, pero debían ser pacientes y esperar.
1 año después...
El llanto incesante se hizo presente, mientras el señor de la casa sonreía cargando a su pequeña hija.
-Ya, ya, que son esos gritos.
-Señor Córdoba -habló Pac el nuevo niñero de los niños.
-Solo Quackity, el señor Córdoba es mi esposo. -acaricia la espalda de su pequeña, quien se aferraba oliendo su cuello- veo que tuviste mucho trabajo con tilin y los niños.
-No, Cucurucho es de mucha ayuda, aunque se supone que me contrató para ayudarlo. Una disculpa.
-Tranquilo, sé lo difícil que puede ser lidiar con cinco a la vez. ¿Los gemelos están listos para su fiesta?
-Sí señor, están vestidos como ordenó.
-Gracias Pac.
Subió en compañía de su hija, mientras aquel niñero miraba al omega de la casa acercándose Cucurucho.
-Aun no puedo creer lo paciente que es para su edad, es incluso más joven que yo.
-El señor Quackity siempre ha sido muy cariñoso con los niños.
-Sin lugar a dudas es un omega ejemplar, se nota que los niños lo adoran. Siempre hacen lo que él les pide. Y eso que debido a sus prácticas no ha estado tanto en casa. Tilin siempre lo extraña.
Varias cosas habían cambiado en aquella familia, empezando porque los niños habían recibido a aquel nuevo omega niñero, gracias a la unión de Quackity. Finalmente Tilin no parecía incómoda con otros omegas, dando buenas señales, incluso Luzu optó por contratar a omegas para ayudar con los quehaceres de la casa, aquel personal era elegido por el chico.
Todos querían al jovencito ya que era sumamente amable y mostraba genuino interés por los niños, como su educación. Quackity no quería que los niños fueran flojos, por eso comenzó a enseñarles a cómo cuidarse ellos mismos, si es que en algún momento sus vidas cambian como la suya. Empezando por lavar sus platos como limpieza básica. Todo bajo supervisión suya o de Pac y Cucurucho.
Luzu no podía estar más encantando, ama demasiado al chico y eso lo sabían todos los trabajadores. Quienes veían como el alfa de la casa siempre llegaba cada día del mes de su aniversario de bodas con un ramo de lilas para el chico, mientras era recibido por un beso. Definitivamente la llegada de aquel chico a la familia fue un alivio para muchos.
Aquel día Leonarda y Chayanne fueron dejados en sus respectivas actividades, mientras Quackity asistía a un cumpleaños infantil donde sus gemelos estaban invitados llevando a Tilin consigo. Mientras el omega se dedicaba a observarlos desde lejos jugando como también a la más pequeña, mientras estaba en la mesa de los padres.
-En verdad es demasiado joven -comentó uno de los omegas- Pero no es nada que no sorprenda, después de todo conocemos al señor Córdoba.
-Eso es verdad, creo que todos sabíamos que harían una hermosa pareja.
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Oh Mr Córdoba
FanfictionDicen que las mejores historias inician con una inesperada sorpresa. Quackity adoraba las historias, amaba conocer cada aspecto de ellas, como si viviera en otra realidad, soñando que algún día dichas historias fueran protagonizadas por él mismo, al...
