Cuando Luzu se refirió que era algo pequeño, Quackity en serio pensaba que era algo pequeño, algo normal. Pero como siempre termino encontrándose con una residencia mucho más grande que su misma universidad. Intentando controlarse, al ser recibidos por la servidumbre del lugar y más aun la manera en la que lo recibieron a él, al ser el omega de la familia.
Los niños lucían emocionados por su parte, ya que no solo sus amigos se unieron, sino el secretario de su esposo, quien debía organizar y seguir trabajando todo desde aquella distancia, el mejor amigo de este Vegetta, quien había sido recibido por Leonarda emocionada y el prometido de Roier.
–Vamos, no tienes que parecer molesto con la situación.
–Se que ustedes están acostumbrados a un estilo de vida como este Roier, pero yo no. Es algo agobiante, aun pasando un año...
Escucho un silbido, notando a Rubius.
–Me duele admitirlo patito, pero casarte con Luzu si que tiene sus beneficios. Eres Roier, el primo de ese idiota, ¿no?
El castaño menor asintió, estrechando su mano con aquel alfa.
–Y tu eres el hermano mayor de Spreen.
–Si, gracias por cuidar de él, me ha contado tantas cosas de ti.
–¿Lo hizo?
–Para nada –interrumpió el alfa pelinegro– Solo que mi hermano es un cotilla.
–Pero como dejaste que un omega tan lindo como él se te fuera Spreen.
–Ya les dije a los viejos y tu que no me interesa nada de eso.
–Otra vez con lo mismo...
Luzu apartó al chico y a su primo de los hermanos.
–¿Qué pasa Lusu?
–Se que me pediste invitarlos, pero prefiero que se mantengan lejos de Rubén.
–Lo conozco de tiempo, es inofensivo cuando no le prestas mucha atención.
–Sea como sea, las habitaciones están repartidas, los niños estarán cerca de nosotros.
–¿Y Tilin?
–Pac estará al pendiente.
–Se que dijimos que tendríamos a Pac como niñero, pero sabes que si hay tiempo me gustaría estar con ellos.
–Lo se, pero también mereces descansar.
Roier soltó una sonrisa burlona.
–Oh es que también quieres un poco de atención materno, eh Luzu.
–A callar Roier, ¿qué no estabas con Cellbit?
–Oh, pero si yo le doy mucho tiempo materno a él.
Se burlo para irse, dejando a Quackity nervioso al captar aquello, mirando desconfiado al mayor, quien suspiro.
–No me digas que en serio le vas a creer a Roier.
–Bueno...
–Por el amor de Dios Quackity, solo vayamos a nuestra habitación.
–¿Compartiremos habitación?
–¿Por qué no debería ser? En casa ya lo hacemos.
–Si, pero es en casa. Ahora hay más personas y...
El castaño sonrió, ante la inocencia y nerviosismo de su esposo, tomando su mano y depositar un beso.
–Si no te sientes cómodo podría correrlos a todos.
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Oh Mr Córdoba
Fiksi PenggemarDicen que las mejores historias inician con una inesperada sorpresa. Quackity adoraba las historias, amaba conocer cada aspecto de ellas, como si viviera en otra realidad, soñando que algún día dichas historias fueran protagonizadas por él mismo, al...
