19. Sorpresa abrupta

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-¡¿Cómo es que dejaron que esto ocurriera?!

–Señor Roier...

–Fit, Cucurucho tenían una sola tarea, cuidar de Quackity y los niños, ¿por qué dejaron que Quackity?

–Me disculpo, pero fue una orden del señor Quackity –comentó Fit– No puedo desobedecer, ya que el señor Luzu me ordenó...

–Luzu te ordeno cuidarlo, no sabemos cómo actúa estando con él. Recuerdas lo que siempre les hace a sus compañeras... El celo de un alfa es de por si agresivo, pero el de un enigma. Iremos por él

–Guapito.

–Cellbit necesito tu ayuda, tu eres el único que podrá ayudarnos si es que no le ha pasado ya algo a Quackity.

El alfa asintió obediente a su omega, mientras Roier intentaba no entrar en panico de camino a aquel apartamento, cuando llegaron los dejaron pasar justo entonces al abrir aquel ascensor notaron a lo lejos la mezcla de aromas, comenzando a pensar en lo peor mientras tomaba aquella llave y abria. Busco temeroso a su amigo, cuando un bulto en aquella sala se removio. Quackity alzo su cabeza viendo a su amigo.

–¿Roier?

Susurro, asustando al nombrado quien fue directo hasta él revisándolo.

–Oye.

–Gracias a dios estás a salvo.

–¿Por qué no lo estaría?

–Quackity lo que hiciste fue demasiado peligroso... Si Luzu te hubiera hecho algo.

–No iba a permitirlo.

–No es tan sencillo –soltó un suspiro– Luzu no es un alfa normal el es un...

Escucharon un gruñido, Roier rápidamente reaccionó posicionándose enfrente de su amigo extendiendo sus brazos para protegerlo. Al reconocer al alfa de su primo.

Este alzó su cabeza oliendo las feromonas del recién llegado, reconociéndolo como parte de su familia.

–Roier.

El castaño se tensó, sabía que no le haría daño.

–Dámelo.

–No –hizo que retrocedieran ambos– este chico no es tuyo.

–Es mi omega, devuelvelo. No me importa si eres primo de Luzu, él es mío.

–No lo es, sabes que Luzu no estará contento con esto.

–Luzu es un idiota, por no darse cuenta que nuestra pareja perfecta es ese omega. Yo no soy como él, así que dámelo.

–No, estás cometiendo un error.

–Oigan, ¿el omega puede hablar?

–Quackity debemos irnos.

–¿Por qué? Me agrada el alfa de Lusu, no es un imbécil como él.

Aquello extraño al joven Córdoba.

– No lo dices en serio...

–Es más amable conmigo que Lusu.

Aquel alfa sonrió divertido.

–Per Quackity él podría...

–No, prometió no hacerlo. Solo unos besos están bien.

Roier no sabia que había sucedido en todo ese proceso solos, pero de lo que estaba seguro es una vez que su primo volviera a la normalidad estaría arrepintiendose de todas sus acciones y por mal que sea, quería ayudarlo.

Oh Mr CórdobaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora