–Vamos, no tienes que poner esa cara tan larga, asustaras a todos.
Luzu suspiro, mirando con fastidio a su primo, quien lucía encantador con aquel traje rojo.
–¿No se supone que tu ya tienes a un alfa? ¿Por qué decidiste venir?
–Nuestro abuelo me comentó, sobre como tu padre te pidió asistir a buscar algún omega y no pude evitar venir a ver tu gran hazaña.
Un suave gruñido se hizo presente.
–Entonces solo vienes a ser un cotilla.
–No lo tomes así, estoy preocupado por ti, sé lo mucho que detestas estos tipos de reuniones.
–Creí que después de Lana no tendría que pisar alguna ceremonia de estas.
–Es bueno verte regresar a las andadas, pero mejor no nos pongamos tristes por el pasado. ¿Cómo están mis adorables sobrinos?
–Siempre preguntan cuándo irás a verlos.
–Debería visitarlos, dejas al pobre Cucurucho con todo lo que respecta a tus hijos.
–Sabes que es él único que es capaz de controlarlos, ninguna niñera beta dura ni siquiera la semana.
–¿No has pensado en una omega?
–Sabes la razón de porque no, no quiero que comience con sus insinuaciones raras.
–Acabas de ofender a mi género, primo.
–Tu eres la excepción Roier, lastima que a la mayoría de los omegas solo les interese el fisico y cuanto tienes en el banco.
–Aun así, date una oportunidad.
–¿De dejarme engañar?
–De enamorarte, desde que Lana se fue, tan solo te encierras en ti mismo. A puesto que debe haber alguien que sea...
–Suficiente Roier, ya hablamos de esto. Asistiré con la única idea de encontrar a una omega que pueda satisfacer mis condiciones.
–No estás sellando un contrato, son jóvenes con sueños Luzu.
–Por eso es que yo no busco una esposa.
–O esposo.
Corto, provocando que el castaño le miró, frunciendo el ceño.
–Roier en verdad te aprecio como un hermano, pero sabes que no estoy interesado en omegas hombres.
–¿Y por qué no? Solo porque no tengan tetas...
–Soy heterosexual primo, no esta a discusión. Claro que si un omega se me acerca, no sería mal educado, ¿qué clase de ejemplo le daría a mis hijos?
Su primo suspiro cansado, al darse cuenta que era imposible hacerle cambiar de parecer, para Córdoba era todo un negocio, no había sentimientos de por medio. Justo como imagino al momento de dar su primer paso, una lluvia de omegas hombres y mujeres se acercaron a su dirección, incluso repartiendo descaradamente su aroma sin disimular, esa simple acción irritaba al castaño mayor, detestaba que los omegas fueran sumamente manipuladores. Por ese motivo es que cuando había conocido a Lana, todo en ella era sumamente especial.
Lana no se comportaba como las omegas comunes, ella desde el primer momento se mostró decidida, pero entablando una conversación normal, tal vez eso fue lo que motivó a Luzu en cortejarla, era encantador su forma de ver las cosas. Se regaño internamente, no debía pensar en el pasado como dijo Roier, por lo que con sumo respeto comenzó a descartar a aquellos omegas, que parecían no rendirse, este año incluso parecía que los omegas eran mucho más molestos que otros años.
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Oh Mr Córdoba
FanfictionDicen que las mejores historias inician con una inesperada sorpresa. Quackity adoraba las historias, amaba conocer cada aspecto de ellas, como si viviera en otra realidad, soñando que algún día dichas historias fueran protagonizadas por él mismo, al...
