Quackity en compañía de Roier llegaron hasta donde estaba aquel alfa, notando como se encontraba en medio de una partida de poker.
–Lusu.
Este puso su mirada en él.
–¿Quién se atrevió a hacerte enojar aparte de mí?
Aquello sorprendió un poco, ya que no esperaba dicha pregunta.
–No es nada...
Roier rodo los ojos sabiendo lo orgulloso y tonto que era su amigo.
–Le dijeron a Quackity que se embarazara de ti una vez que se casen y deje su carrera.
–Roier.
–¿Y qué opina señor Stern? –preguntó revisando sus cartas.
El nombrado suspiro.
–Sabes lo que opino con respecto a eso... yo no pienso dejar mis sueños solo por un alfa.
–Y yo tampoco quiero tener a un esposo trofeo, sería aburrido –lanzó dos cartas, dedicando una sonrisa divertida al chico, quien lucía más sorprendido que antes– Me divierte la manera en que me desafías, es muy... placentero, escuchar tus sugerencias e incluso cuando me interrumpes al hablar.
–¿En serio crees eso?
–¿Y por qué no? Mira al primo bocón que tengo, si me molestará en verdad que te mostrarás como eres, empezaría con Roier.
–También te quiero Luzu.
–A lo que voy es que somos humanos, serás mi esposo y lo menos que podría hacer para ti es apoyarte en tus ideas, sin importar lo extrañas que sean. Así que deja que esos omegas caprichosos y subidos hablen, solo tú y yo sabemos lo que haremos en esta relación.
Quackity se sintió un poco mejor por aquellas palabras, formando una sonrisa.
–En ese caso, ¿podría dejarme ayudarlo señor Córdoba?
–¿Quieres jugar? ¿Sabes hacerlo?
–Papá me enseñó desde que era muy chiquito, mamá claramente lo regañaba, pero te aseguro que sé muy bien manejarme.
–Deja que esta belleza juegue Córdoba, así será dinero seguro.
Se burló un alfa, el mayor miró irritado a aquel hombre, si hubiera sido otro omega el que le pidiera eso se negaría, aún más las palabras de aquel alfa lo irritaba. Sabía que Quackity era hermoso, pero odiaba que otros alfas lo recalcaran.
–A puesto que solo sabe diferenciar los números, pero no lo que significa.
Comentó otro alfa, Luzu suspiro esperando para escuchar un comentario alterado del chico sabiendo bien que era una bomba de emociones, pero noto como este se mantenía en su lugar. Aquello le hizo sonreír, pensando que había cambiado, por lo que se levantó de su lugar llamando la atención de los otros alfas en mesa mientras separaba la silla e invitaba de una forma caballerosa y divertida al chico a unirse a la partida, dejando todos sorprendidos ya que conocían a aquel alfa, él no era así. Quackity correspondió aquella sonrisa sentándose y tomando aquellas cartas.
–¿En serio Córdoba? ¿Piensas confiar en lo que tu omega juegue?
–Confiaré en Alexis hasta darle mi último centavo.
–No te arrepientas después, no importa lo lindo que sea, recuerda quien es su padre te llevara a la ruina.
–Me arriesgaré –se inclinó susurrando cariño al chico– Acaba con ellos cariño.
–Yo apuesto por Alexis.
Anunció Cellbit dejando varias fichas en la mesa, Roier lo abrazó emocionado, mientras el juego continuaba.
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Oh Mr Córdoba
FanfictionDicen que las mejores historias inician con una inesperada sorpresa. Quackity adoraba las historias, amaba conocer cada aspecto de ellas, como si viviera en otra realidad, soñando que algún día dichas historias fueran protagonizadas por él mismo, al...
