Notas: Terminamos esta semana con este capitulo.
Tal vez debía haberlo llevado al hospital, pero una parte suya no quería que el chico se separará, tal vez se había acostumbrado demasiado a él, llamó a Willy el médico de la familia pidiéndole que fuera a su casa. Mientras miraba como aquel chico se encontraba durmiendo, al llegar a casa con el omega en brazos fue recibido por las miradas de sus hijos.
–¿Qué hacen despiertos?
–Te fuiste después de que Fit te llamo y lucias muy alterado –comentó Chayanne serio.
–Mamá llegó, papá cumplio trajo a mamá con nosotros otra vez.
Celebraron los gemelos, mientras Leo asintió fingiendo una sonrisa.
–Papá verdad que mamá no se volverá a ir –preguntó Richard inocente, mientras Luzu asintió.
–Ahora duerman, mamá no se siente bien.
–¿Mamá está enferma?
–Si, el tío Willy vendrá a revisar a mamá, pero si no son buenos no podrán verlo mañana.
Los niños asintieron, siendo llevados por su hermana para acostarlos, Luzu subió las escaleras deteniéndose frente a su hijo mayor.
–¿Qué le pasó?
–No es algo que un adolecente deba saber.
–No quiero que obligues a mamá a quedarse, si no quiere...
–Eso lo hablaré con él, ahora ve a dormir.
Chayanne asintió, Luzu abrió aquella puerta siendo recibido por el aroma del chico, mientras lo recostaba justo cuando pensaba en retirarse, Quackity tomo su brazo abriendo lentamente sus ojos.
–Por favor quédate...
–No creo que sea apropiado, tu estas molesto conmigo.
–Lo estoy –susurró respirando un poco agitado– Pero también te quiero conmigo, por favor.
–No estás en todos tus sentidos.
–Por favor –tomó su mano, frotando su propio rostro mientras esparcía más su olor– Tengamos un bebé.
Aquello dejó atónito al mayor, notando como la mirada del chico se volvía más afilada.
–Quackity...
–Un bebé, te gustan los bebés. Tengamos uno por favor.
–Ya fue suficiente... ni siquiera sabes lo que estás pidiendo. Te drogaron Quackity,
–Se lo que quiero –se levantó un poco tirandose a sus brazos– A ti –susurro sobre sus labios comenzando a besar al mayor, quien se quedó quieto.
Sus brazos lentamente rodearon la cintura del chico, pero reaccionó tirándolo de nuevo a la cama, mientras Quackity le miraba con una sonrisa.
–¿Te gusta ser agresivo?
–Guarda silencio Quacks.
–¿Es por los niños? No creo que les moleste tener otro hermanito, por favor Lusu.
–No Quackity, esto no es correcto.
Se alejó dejando lastimado al omega.
–Es porque no soy mujer o es por las mujeres que frecuentas.
Luzu se sorprendió mirándola.
–¿Quién te dijo eso?
–Lo se todo... Solamente me quieres para ser tu maldito esposo de nombre, tu trofeo, el niñero de tus hijos. Odio esto, odio sentirme así de inutil.
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Oh Mr Córdoba
FanfictionDicen que las mejores historias inician con una inesperada sorpresa. Quackity adoraba las historias, amaba conocer cada aspecto de ellas, como si viviera en otra realidad, soñando que algún día dichas historias fueran protagonizadas por él mismo, al...
