JungKook jamás lo tuvo fácil, desde niño fue acosado por su sobrepeso y dulce inocencia. Su familia decide mudarse a la gran ciudad de Seúl cuando le proponen un gran trabajo a su padrastro.
Años más tarde, vuelve a Busan para entrar en una de las...
Una vez más el repique y la contestadora. Maldita sea, dónde está metida está mujer. Está caótica situación se volvió una mierda.
—¿Nada?
—Nada.
Le contestó a Jaehyun cuando ve que golpeo lleno de frustración mi teléfono. Al minuto suena el de él con el nombre de Rosé en la pantalla del tablero. Atiende.
—¿Lograron dar con ella?
—Aun no. —contestó. La noche es fría, se puso nublado y parece que se avecina una tormenta. Ella suspira del otro lado, escucho la voz de Mingyu más alejado y la de alguien que no logro reconocer. Entonces me dice.
—Su mejor amigo llegó.
—¿JungKook? —se nota la preocupación en su voz— ¿Qué sucedió?
Suspiro, estoy con toda la atención en el camino.
—Lo que le conté a hyung. Después de lo que pasó, fueron a rectoría, estuvieron encerrados con el Decano unas dos horas. Cuando pude acercarme, ella ya no estaba, nadie vio hacia donde se fue. Ni siquiera EunWoo.
—Supongo que él también debe estar buscándola.
—No lo sé.
Y si se atreve es por puro cinismo.
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Horas antes.
Hay carpas dispuestas con cuatro o cinco personas. Estudiantes de último año de medicina, enfermería, nutrición, etc. Cada uno dispone afiches con imágenes o eslóganes que incitan a la buena salud. En nuestro caso, la correspondiente buena alimentación. Las personas pasan por nuestra caseta mientras EunWoo como el coordinador, —cara visual—, los recibe. Los demás sus órdenes. SunTae y Rosé andan de parlanchinas, de hecho, lo hacen desde que se conocieron esa noche en la discoteca. Cuestión que le molesta a Joy, según me ha dicho anteriormente.
Se siente desplazada, como si SunTae fuera capaz de reemplazarla, a lo que le dije que era absurdo ya que siempre la veo acompañada de sus otras amigas. Además, tampoco veo problema en que Rosé se integre y fue cuando me respondió que una persona como ella jamás podría entrar dentro de su reducido círculo exclusivo. Quise preguntarle a qué se refería con eso porque si vamos al caso, yo tampoco podría participar, entonces la interrupción de algunas personas hicieron que lo dejara pasar. Ahora la veo llegar sonriente junto al profesor. Trajo algunos snack y café ya que hemos estado casi todo el día aquí. Hace frío y todavía tenemos dos horas hasta que al fin todo se termine.
—Alumno Jeon.
Me enderezo, hago una reverencia saludándolo y él saca una mano detrás de su espalda restando importancia.
—¿Cómo ha estado todo?
Miro veloz y disimuladamente hacia EunWoo, habla con Joy en susurros en una esquina mientras los demás a nuestro lado atienden a una familia.