—Aquí tiene, joven. Se lo dará a su novia, ¿verdad? Oh, ella será la más feliz cuando lo reciba.
Le sonrío amablemente, le entrego el dinero tomando el enorme ramo de tulipanes en colores rosa y rojo. Ah, estoy ansioso por llegar a tiempo, quiero ver a SunTae antes que empiece la muestra de danza, poder brindarle buenas vibras. Besarla. La incertidumbre por saber la continuación a lo nuestro me pone nervioso, con revoltijos en el estómago porque mis sentimientos se volvieron bastante serios. Una vez más reitero la premisa, me estoy enamorando mucho, muy fuerte y sé que al final me va destrozar el corazón si SunTae no siente lo mismo.
Debería odiarme por ser tan sentimental. Y sí ella no siente igual, pues está bien. Culpa mía por ilusionarme.
Apenas entro me dirijo directamente hacia los camerinos. Es un caos de alumnos, entre sus diferentes vestuarios y profesores organizando. Saludo a cada uno sin detenerme mucho, no quiero molestarles. Ara me dijo a través de un mensaje donde puedo encontrar a SunTae y es a dónde voy. Ella sale junto a sus niñas, acomodando sus faldas o el maquillaje, algunas pasan a mi lado corriendo saludando de forma rápida pero alegres. Se nota bastante ocupada, me hace reconsiderar el solo buscar mi asiento y hablarle luego.
—Kook, ¿qué… —sus ojos recaen en el enorme ramo cuando se percata de mi presencia, me mira con sus labios entreabiertos.
—Son para ti. —el ramo tiembla ligeramente cuando pasa a sus manos— Pensé que podrían gustarte. —mentiroso, pero no hay nada como cumplir sus deseos así sean tan simples. Y sé que hice lo correcto cuando las admira con devoción, incluso veo un brillo particular en sus ojos.
—G-gracias, Kook.
—Iré a sentarme. —señalo con mi pulgar sobre mi hombro. Ninguno aparta la mirada del otro. Asiente, entonces se abalanza y me besa rápidamente en los labios antes de salir corriendo cuando la llaman— ¡Fighting! —la veo sonreír cuando alagan sus flores. Eso me da satisfacción e inmediatamente voy hacia los asientos.
Mis padres están en sus respectivos lugares, papá revisando que la cámara esté apta para grabar. Mamá sonríe escuchándole, de hecho, cuando estoy a solo dos butacas es que notó su rostro cansado, sus ojeras y palidez.
—Oh, agi, llegaste.
—¿Pasa algo, cielo? —pregunta ella, su voz con un deje de preocupación. Papá carraspea, casual— Siéntate, por favor, y deja de mirarme como si fuera bicho raro, ya sé que soy fea.
—Ja, que falacia tan inexacta ha dicho señorita Haejung. Usted es la visión más preciosa y etérea que mis ojos han captado.
—Señor Namjoon, ¿está coqueteando conmigo?
—Usted ha adivinado, señorita.
Se miran mutuamente, con amor, fascinación y cariño. Se aman, se toman de la mano y mamá deja que papá le bese la frente.
—Siéntate ya, agi. Me pones más nervioso.
—No quiere perderse nada. —dice ella. Accedo a sentarme a su lado, me mira sin perder la sonrisa y me permito entrelazar mi mano con la libre suya. Está muy fría y está inquietud en mi interior no me permite dejar la paranoia.
—Omma, ¿estás bien? Pareces decaída.
Suspira, ¿Debería preocuparme? Aprieta nuestro agarre y despacio me dice.
—No es nada, solo es anemia, una leve. —¿que no es nada dice?— Sabes que en ocasiones suele afectarme. No hay de que preocuparse, mi amor. El médico me recetó unas pastillas, una dieta especial y descanso, ya se me pasará, mh.
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𝘾𝙐𝙀𝙎𝙏𝙄𝙊𝙉 𝘿𝙀 𝙋𝙀𝙎𝙊
FanfictionJungKook jamás lo tuvo fácil, desde niño fue acosado por su sobrepeso y dulce inocencia. Su familia decide mudarse a la gran ciudad de Seúl cuando le proponen un gran trabajo a su padrastro. Años más tarde, vuelve a Busan para entrar en una de las...
