Si de estudio hablamos, pues nos hemos dedicado a estudiar concienzudamente el cuerpo del otro. No había minuto en que no tuviéramos las manos ocupadas o nuestras bocas explorándose mutuamente. Hasta que SunTae pretendía un poco más al querer desvestirme y yo debía detenerla. No es que no quisiera, digo, lo de la ducha me dejó con tantas ganas que… pero teníamos los exámenes encima y ella debía dar tres en un día. Y otras dos al siguiente. Eso sin contar que debía asistir a la academia a dar clases, preparar con Jimin y otros profesores el evento de fin de año y las reuniones para el viaje a Tailandia a finales de noviembre con el grupo de la universidad. Su mal humor era notorio por momentos, yo solo debía existir y obedecerla. Agradezco que su período este en los últimos días.
“Te espero para que
me lleves a casa”.
“No tardes”.
Esos fueron sus mensajes llenos de advertencia. Decidí tomarme un break del estudio. Mingyu últimamente dice que estoy extraño al estar saliendo mucho, y Yugyeom le secunda. Ninguno sabe lo que tengo que SunTae, no porque no confíe en ellos, simplemente... No sé... No se dio hablar sobre eso. Tal vez Rosé intuya por la forma en que sonríe cuando nos ve. Puedo asegurar que, hasta Jaehyun no sabe pero sospecha. Ah, esto se vuelve complicado. Ya me imagino toda la burla si lo supieran. Quien no imagino es la reacción de EunWoo si lo supiera.
—¡Oppa!
Aproveché también de venir a ver a mi hermana. Le comunique por mensaje que estaría ni bien terminara su clase. Corre y mis brazos la sujetan cuando salta. Apenas la dejo en el piso noto la atención de ciertas niñas y un par de niños hacia nosotros.
—Ah, piensan que eres muy atractivo. —dice con simpleza— Me preguntaron si eras un idol.
Resoplo una risita. Mis cejas se levantan al escuchar unos chillidos y en efecto, me doy cuenta que haber echo lo anterior les causó fascinación. No quiero imaginarme si fuera famoso.
—¿Cómo estás, enana?
—Bien, cansada. —tomo de sus manos la mochila con sus pertenencias y nos dirigimos a unos asientos cercanos— ¿Tú? Appa me dijo que estabas muy ocupado con los exámenes finales. Te extrañamos.
—Y yo a ustedes. Dentro de unas semanas acabará e iré a verles. —beso la coronilla de su cabeza y mi brazo pasa a rodear sus hombros para acercarla más a mi cuerpo— ¿Todo está bien?
—Sí, creo —asiente, dudosa. Tiene algo y no sabe si contarme. De todos modos terminara haciéndolo—. No sé si sea relevante, pero… ¿tú conoces a alguien llamado Cha DongMin?
¿Debería preocuparme que mi hermana sepa ese nombre? Nada bueno puede venir de esa familia. Al menos no que tenga que ver con la mía.
—¿Por qué? ¿Dónde lo escuchaste?
—Tal vez sea una tontería, oppa. Escuché ese nombre cuando appa o omma discutían. —eso no me gusta— Al parecer hay algunos problemas administrativos con el gimnasio, no lo sé. Incluso omma ha faltado ciertos días porque últimamente se siente muy cansada y eso es raro en ella.
—¿Estás segura? —asiente, me mira esperando que le dé una respuesta pero yo tampoco sé lo que sucede y me preocupa que ese hombre tenga algo que ver. Le sonrío acariciando su brazo y despejando su rostro de algunos cabellos rebeldes salidos de su coleta— No te preocupes, nena, hablaré con appa a ver que sucedió, ¿está bien? —me sonríe— Dame un abrazo.
Accede, rodea mi cintura con sus brazos y esconde el rostro en mi cuello en tanto la aferro a mi pecho. Me preocupa también que mi hermana pase por estás cosas, que vea discutir a nuestros padres o la este pasando mal. Sé que no puedo evitarlo, que mantenerla dentro de una cajita de cristal donde todo sea perfecto no es la solución pero si pudiera evitarle todo tipo de sufrimiento haría cualquier cosa. La amo, es lo más importante en mi vida y estoy dispuesto a todo por esta pequeña.
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𝘾𝙐𝙀𝙎𝙏𝙄𝙊𝙉 𝘿𝙀 𝙋𝙀𝙎𝙊
FanfictionJungKook jamás lo tuvo fácil, desde niño fue acosado por su sobrepeso y dulce inocencia. Su familia decide mudarse a la gran ciudad de Seúl cuando le proponen un gran trabajo a su padrastro. Años más tarde, vuelve a Busan para entrar en una de las...
