“Solo tengo una vida y solo quiero vivirla contigo”.
One life – Justin Bieber.
•••
La madre de Jungkook y Ara respondió adecuadamente al tratamiento, por lo tanto, la probabilidad de curarse en un par de meses por completo ya es un hecho. Pero él y yo hace semanas no hablamos. Tampoco vino a la cena que organizamos con los chicos para las fiestas navideñas, así como tampoco asistió a la cena por el cumpleaños de mi padre, por obvias razones. Lo entiendo, quiere estar con su familia, es todo lo que le importa en estos momentos. Aunque yo no puedo ignorar el enorme vacío que acongoja mi pecho. Y lo frío que se siente mi cama en las noches. O lo inevitable de insultarme a mi misma veinticuatro siete por sentirme dependiente de alguien. De un hombre en este caso. ¡Ash!
Se siente peor que una maldita ruptura amorosa, peor de lo que sentí cuando descubrí la traición de EunWoo y Joy. Se siente realmente feo, casi como si me costara respirar.
Ara y Jimin me mantienen informada por su lado. Mamá también lo hace algunas veces. Al menos mi cabeza y pensamientos están ocupados con ciertos eventos que organizo, como el anual de una fundación donde mi abuela participa y será está noche. Una estrictamente de etiqueta. Extrañamente, no me ha dicho nada cuando mi madre le comentó que ya no iría al viaje, tampoco he sabido mucho de ella y he visto ese día de la graduación aquella mirada que se lanzó con JungKook. ¿Debería preocuparme?
No quiero levantar falsos ni crear escenarios ficticios catastróficos, pero a mi abuela la creo capaz de todo.
—¿Colibrí? —volteo, mi ceño se frunce cuando veo a mi madre con ropa casual— ¿Ya te irás?
—Tengo un par de minutos disponibles antes. ¿Irás así? —ella, dubitativa, niega. Entra, posicionándose detrás de mí y revisa que mi cabello este en orden.
—Lo siento, mi amor. Tu padre viajará por un imprevisto.
—Y tú lo acompañaras, ¿es así? —asiente, apenada. Dejo la brocha de polvos sobre la mesa. Ya estoy lista— No te preocupes, vayan tranquilos.
—Podrías divertirte un poco.
Dice ayudándome a colocar el abrigo. ¿Debería? Ya no estoy segura de nada en realidad. Ni siquiera lo que estoy haciendo con mi vida.
El auto que vino a buscarme es el de mi abuela. Su chófer me avisa que ella por temas personales se adelantó y me está esperando en el lugar del evento. En el camino el silencio solo aporta a que mi mente comience a sobre pensar tonterías. Quiero escribirle, pero me temo que obtendré silencio de su parte. Estoy casi segura y estoy fingiendo que nada de esta distancia sucede entre ambos. Tal vez sea momento que caigas en la cruda realidad, SunTae. Demasiado tarde en poder decirle lo que realmente siento.
¿De qué serviría ahora, eh? Él ya me dejó en claro que no pensará en otra cosa más que en su familia y desea me vaya bien en la decisión que tome. ¿Saben qué? Voy a irme. Sí, haré eso. Regresando a casa más tarde compraré el primer boleto a Sudáfrica y no volveré en años. Sí, eso haré.
Kookie
Tal vez me apunte.
21:24 p.m.
¿Ah?
Habló en el grupo que tenemos con los chicos. Estaban armando una noche de películas. ¿Sería demasiado irrespetuoso si cambio de planes? Total, en ese evento no soy taaan indispensable? Hasta que leo los mensajes anteriores: “…SunTae no vendrá”. Entonces por eso aceptó. Porque yo no iría. Okey. Está bien. Me evitará, ¿no? Y ambos seguiremos con nuestras vidas como si nada. Es así. De repente necesito un trago.
—SunTae, ¿has comido? —con su mejor mirada inquisitiva me barre entera de arriba abajo.
Una vez más.
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𝘾𝙐𝙀𝙎𝙏𝙄𝙊𝙉 𝘿𝙀 𝙋𝙀𝙎𝙊
FanfictionJungKook jamás lo tuvo fácil, desde niño fue acosado por su sobrepeso y dulce inocencia. Su familia decide mudarse a la gran ciudad de Seúl cuando le proponen un gran trabajo a su padrastro. Años más tarde, vuelve a Busan para entrar en una de las...
